¿Cómo meter a tu gato en el transportín?

Meter a un gato en el transportín no siempre es sencillo, así que es bueno que tengamos en cuenta una serie de consejos fundamentales.

Transporte de gatos

Nunca es fácil conseguir que tu gato entre en el transportín para esos momentos en los que tenemos que sacarlo de casa, como cuando visita el veterinario o al irnos de vacaciones. Normalmente les da miedo que les metamos en un sitio de ese estilo obligados y si ya tienen experiencia en ello seguro que son más reacios a entrar. Por eso hay que intentar algunas técnicas y consejos a tener en cuenta.

Una buena idea para que podamos conseguirlo con facilidad es que el transportín siempre esté a la vista del gato. Es tradición que lo tengamos colocado en un lugar alejado de la mascota, donde no pueda llegar porque, al fin y al cabo, tampoco lo necesita. El problema que deriva esto es que el gato relacione la entrada en escena del transportín con una visita al veterinario o con un momento nada agradable para él. Por eso es bueno que le busquemos una posición al transportín donde no moleste y que lo dejemos a la vista del gato. Si quiere meterse dentro de vez en cuando, que lo haga.

Al dejar el transportín, como indicamos, es bueno dejarlo con las puertas abiertas, para que el gato lo explore y reconozca. Si nuestra mascota tiene varias mantitas, una de ellas se la podemos dejar dentro. Así lo relacionará todavía más con él.

Si tenemos muchos problemas para que el gato se introduzca en la cesta lo que podemos hacer es rociarlo con un tipo de feromona gatuna que le llamará la atención y que le atraerá. Es bueno que tengamos en cuenta cualquier cosa que a nuestra mascota le pueda gustar para intentar que entre al transportín con facilidad. Eso implica meter dentro algún juguete que pueda identificar. Y si vemos que ni de esta manera podemos meter al gato dentro, la forma en la que deberemos hacerlo empujándole un poco será de espaldas, de manera que no mire adónde está entrando. Es bueno tener cuidado con los arañazos, dado que si el gato se siente un poco amenazado no dudará ni un momento en intentar salir de allí por todos los medios posibles.

Una vez metido dentro del transportín es bueno que intentemos que el gato se encuentre lo más a gusto posible. Si no para de hacer maullidos es bueno que pongamos una manta a su alrededor, para que la oscuridad le invite a dormir un poco. En cualquier caso, siempre es bueno conocer a nuestra mascota a fin de que podamos disfrutar de un buen proceso de transporte.

Foto: OrsiO

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