¿Cómo mantener entretenido a un niño en un viaje en avión?

Si nos preocupa si nuestro hijo lo pasará bien o mal en un avión es recomendable que preparemos ciertas ideas.

Viajes en avión

Viajar en avión la primera vez (o la segunda…) no es fácil, y resulta aún más complicado para los más pequeños de la casa. A los niños les puede resultar una experiencia compleja y en algunos aspectos traumática, lo que siempre abre la posibilidad de que se genere una situación de malestar en el avión por parte de los demás pasajeros. Por ese motivo tenemos que intentar hacer todo lo posible para que los niños estén entretenidos y que así reduzcamos el volumen de riesgo de que ellos lo pasen mal y que los otros pasajeros se puedan incomodar.

1. Preparar unas buenas herramientas de juego

Lo primero es lo primero. Y si hablamos de entretener al niño lo que tenemos que hacer es preparar un buen surtido de herramientas que nos ayuden a entretenerlo. El kit del padre bien preparado siempre se agradece y es algo que aplaudirán quienes estén en el avión cerca de nosotros. Podemos llevarnos libros para leer con el niño, algún que otro peluche o muñeco, plastilina con la que hacer formas y cualquier otro juguete o cosa con la que nuestro hijo se suela entretener en situaciones variadas. No es mala idea que hayamos comprado algo totalmente nuevo para la ocasión, porque al niño le hará ilusión estrenarlo, pero también es importante que llevemos algunos de los objetos que nuestro hijo reconoce y con los que se siente a gusto.

Si tenemos dudas sobre qué llevar en la mochila del niño lo mejor es que optemos por todo lo posible dentro de unos límites razonables. Nunca hay suficientes juguetes con los que entretener a nuestro hijo, en especial si el viaje que estamos haciendo es de cierta duración.

2. Pegatinas para la ventana

Antes de daros esta recomendación es necesario que tengamos en cuenta un factor añadido: el valor del asiento de la ventana. Intentemos que el niño consiga esta plaza, porque va a ser la que mejor nos funcione para mantener al niño entretenido y que además tenga un soporte extra para su descanso cuando quiera dormir. Así que pidamos ventana cuando hagamos la compra del billete. Si al niño no le da miedo, puede mirar por la ventana, y cuando esté cansado se puede apoyar en ella para dormir, dado que resulta muy relajante. Pero lo que recomendamos en este caso son pegatinas de gel que nuestro hijo pueda pegar en la ventana para pasar un rato divertido. Estas pegatinas no dejan ningún residuo y se pueden quitar y poner sin complicaciones. El niño bromeará y se lo pasará bien, por ejemplo, poniendo un elefante en la ventana, o cualquier otro animal que tengamos en forma de pegatina.

3. Recurrir al tablet

Los dispositivos móviles son uno de los apoyos principales que tenemos los padres en los momentos en los que los niños están aburridos. A veces dependemos demasiado de ellos y tenemos que intentar que esto cambie. La tecnología no “atonta”, pero sí distrae y en ocasiones son más beneficiosos otro tipo de estímulos. Por ello recurramos al tablet solo en algunos momentos y dosifiquemos el uso que hace el niño del mismo. Para mantenerlo entretenido nada mejor que algunas aplicaciones y contenidos que puedan divertirle, así como videoclips musicales infantiles y otros elementos similares que hagan que pueda estar entretenido un rato.

Niños en avión

4. Jugar a cartas

Dependiendo de la edad que tenga el niño podemos probar a jugar con él a las cartas, pero siempre a juegos sencillos, rápidos y estimulantes. Esta es una buena manera de pasar un rato con él y al mismo tiempo nosotros también nos estaremos entreteniendo. Si queremos algo sencillo a lo que seguro que puede jugar sin importar la edad podemos optar por el Solitario, dado que es tan básico en su versión de juego simplificada que no habrá ningún problema en que el niño sienta que está jugando y que tenga el estímulo de poder terminar el juego cuando todas las cartas estén ordenadas.

5. Jugar al Veo Veo

El clásico de toda la vida, el juego que nunca pasa de moda porque es lo que es, un juego inmortal al que podemos jugar en cualquier tipo de lugar. En el pasado era muy habitual que jugáramos al veo veo mientras viajábamos en coche en esos viajes interminables hacia la playa que hacíamos con nuestros padres y hermanos. Ahora nosotros podemos exprimir el potencial del veo veo en el avión, el cual si bien es un entorno limitado también nos proporciona un buen surtido de posibilidades. Seguro que podemos jugar entre 5 y 10 rondas sin problemas.

6. Pasear por el avión

No vamos a poder ir a la cabina del piloto, pero los pasillos del avión siempre están abiertos a que movamos un poco las piernas y que así distraigamos la vista. Los niños son muy curiosos y les encanta mirar a todas partes, así que disfrutarán el poder moverse de su asiento para ver qué hay más allá del mismo. Si se encuentran con otros niños es posible que la amistad del momento les mantenga entretenidos y quién sabe si de ahí nacerá una amistad que permitirá que nuestro hijo aprenda un poco más sobre cómo relacionarse con los demás en momentos inesperados.

Ventanilla avión

7. Aprovechar el entretenimiento del avión

Todo lo que podamos exprimir de lo que nos proporciona el avión es bienvenido. Hablamos tanto de su sistema de entretenimiento multimedia como de las revistas que tenemos en el asiento. Cualquier cosa es buena para que el niño esté entretenido un ratito. Quizá en el sistema multimedia hay algunas películas que el niño quiera ver, así que busquemos en el apartado infantil y veamos qué nos ofrece Disney y compañía. Normalmente todas las aerolíneas tienen películas para niños y en la mayor parte de los casos suele haber una o dos películas de Disney como mínimo, así que tenemos una gran ventaja en este sentido.

8. Todos a dibujar

¿Tenemos papel y lápiz? En ese caso podemos ponernos a hacer una sesión de dibujo en la cual compartamos un rato divertido con nuestro hijo. No solo le digamos a él que dibuje algo, como un avión volando, sino que hagámoslo también nosotros para compartir este tipo de actividad que resulta muy beneficiosa para disparar la creatividad del niño. En la medida de lo posible evitemos recurrir al móvil en busca de ideas, porque lo que nos interesa es que sea el niño al que le vengan las ideas a la cabeza y que llegue a ellas por mucho que tenga que invertir unos minutos pensando. El dibujo no tiene que ser una obra maestra, ni el suyo ni tampoco el vuestro, así que no os preocupéis si no dibujáis bien.

9. La comida

Por supuesto, el momento en el que se sirve la comida en el avión siempre es de agradecer. Pero no nos limitemos a comer y dejar que todo transcurra en unos rápidos minutos. Podemos aprovechar este tiempo para hablarle al niño de la comida que os sirven, contarle alguna anécdota y conectar con él para que sepa algo más sobre vuestra vida y conocimientos. Los niños, por mucho que parezca que no escuchen, siempre están pendientes de todo lo que se dice a su alrededor y quieren saber más y más, absorbiendo como esponjas.

Foto: Free-PhotosFree-PhotosStockSnap

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