¿Cómo hacernos felices?

Os damos consejos con los que tendremos la oportunidad de ser un poco más felices en nuestro día a día.

Cómo hacernos felices

A lo largo de la vida aprendemos en un momento u otro que aunque hay muchas personas que durante nuestro tiempo en la tierra nos harán felices, otras muchas producirán el efecto contrario. Y también aprendemos que tenemos que aprender a querernos a nosotros mismos para poder disfrutar de la vida. Porque si no nos queremos nosotros, ¿quién nos va a querer y hacernos felices? Es importante que, por lo tanto, nos hagamos felices a nosotros mismos. Y esto, como decimos, no significa que nos cerremos a los demás, sino que vivamos con una felicidad personal que nos permita disfrutar mucho más de la vida. ¿Pero cómo conseguirlo? ¿cómo lograr ser felices por nosotros mismos sin depender de los demás?

Convirtámonos en la persona que queremos ser

Uno de los errores más comunes entre todo tipo de personas es que vivimos según los gustos o fantasías de quienes tenemos a nuestro alrededor. Y eso no es algo que pueda funcionar durante mucho tiempo. Y si parece que funciona es porque funciona para las personas a las que estamos haciendo que se sientan satisfechas con nuestro comportamiento modificado. Nadie nos dice que no podamos vivir así, pero eso en general, no es vida. Por ello lo que siempre debemos tener muy en cuenta es la importancia de que seamos la persona que queremos ser. No podemos cambiar dependiendo de lo que busquen los demás en nosotros, porque nosotros somos como somos, ni más ni menos.

Esto no significa que haya momentos en los que modifiquemos nuestro comportamiento o conducta con la intención de cumplir con las normas sociales de las relaciones con otros individuos. Eso es algo lógico que todos hacemos en nuestro día a día. Pero otra cosa muy distinta es cambiar radicalmente nuestro comportamiento para hacer felices a los demás. Y esto se aplica tanto a las cosas más importantes como a las más pequeñas. Por ejemplo, si nos gusta la pizza y siempre comemos pescado sin que nos guste, solo por hacer feliz a una persona a la que tenemos a nuestro lado, estaremos siendo alguien que no somos. Ese es un ejemplo de un nivel reducido de cambio de comportamiento, pero hay muchos más ejemplos más problemáticos que quizá nos estén afectando. En todo momento hay que recordar que ser nosotros mismos es fundamental.

Hay que ser positivos

Ser optimistas y ver el mundo desde un punto de vista positivo nos ayudará a estar más felices. Se trata de hacer un cambio de chip y no de reaccionar positivamente a todo lo que ocurra incluso si estemos enfadados o sea algo que nos moleste. El cambio de chip debe ser interior y afectar a nuestro comportamiento y mente. Al pensar y actuar de una manera positiva cada vez que pase algo, lo que haremos será darle a nuestra perspectiva una mayor facilidad para anteponerse a cualquier tipo de problema. Esto es algo importante, porque si vemos el mundo desde una perspectiva positiva vamos a tener más energías para todo y conseguiremos que todo lo que hagamos acabe teniendo mejores resultados.

Felicidad

Sobre todo hay que intentar contrarrestar los pensamientos negativos y las malas ideas y sensaciones que a veces nos rodean. Para ello nada mejor que partir de un chip de pensamiento positivo y al mismo tiempo intentar dejar de lado esas malas ideas que a nosotros nos vienen en ocasiones. Sentirse enfadado es algo que no debemos olvidar hacer dependiendo de la ocasión, porque hay veces en las que de forma natural es lo único que podemos hacer para entender o racionar una situación, pero siempre intentemos que el positivismo sea lo que nos mueva.

Vive en el presente

Otro de los problemas, algo que suele afectarnos al punto de impedirnos disfrutar de la vida, es pensar demasiado en el futuro y perder de vista el presente. Si estamos intentando que el futuro esté totalmente organizado, que todo se encuentre en orden en el futuro, por cercano o lejano que sea, lo que estaremos haciendo será descuidar el presente. Y la sensación interior que tendremos será de que siempre estamos persiguiéndonos a nosotros mismos y que nunca llegamos a conseguir aquello que anhelamos. Por eso cada vez que abrimos los ojos por la mañana tenemos que ponernos una barrera de límite que nos mantenga en el presente y que no haga que nuestras ideas y preocupaciones se dirijan hacia el futuro.

Entiende la suerte que tienes

Todos tenemos suerte en nuestra vida, en mayor o menor grado, pero la suerte que tenemos nunca es comparable ni debería serlo a la suerte que tienen los demás. Si comparamos, perdemos. Si consideramos que en nuestra vida tenemos suerte, estaremos sintiéndonos bien con nuestra vida y con lo que tenemos. Incluso estaremos agradecidos por ello. Debido a esto es importante que nos paremos a pensar, que razonemos y valoremos que realmente tenemos mucha suerte y que todo lo que hemos conseguido es un regalo tan valioso como la vida misma. Siempre nos tenemos que sentir satisfechos con nosotros mismos y evitar así pensamientos negativos. Además, la vida es larga y solo nos encontramos en uno de los muchos episodios de los que se compone la misma. Esto significa que todavía tenemos mucho tiempo por delante para que la vida nos sorprenda con muchas más cosas.

Ser felices

Mira tu vida desde el exterior

Podemos tener ciertos sentimientos negativos hacia nuestra vida y nuestro estado actual, pero quizá todo se trate de cuestión de perspectiva. Es positivo que durante unos minutos analicemos y miremos nuestra vida desde el exterior, valorando lo que tenemos de una manera objetiva. A todos nos faltan cosas y todos queremos más, pero lo que tenemos que hacer en este caso es valorar la situación de una forma positiva, valorando lo que tenemos siempre desde el optimismo. Es posible que haciéndolo descubramos que por mucho que haya algunos problemas en nuestra vida, lo cierto es que, como decíamos, somos muy afortunados.

Haz amigos que te hagan sentir bien

Antes decíamos que tenemos que buscar la felicidad por nosotros mismos. Pero en cierta manera elegir a nuestras amistades y las personas que nos rodean de forma frecuente también es nuestra responsabilidad y algo que nosotros podemos hacer. Se recomienda que las personas que tengamos a nuestro alrededor nos hagan sentir bien. No de una forma forzada, pero sí que sean personas con las que podamos ser nosotros mismos. Ese tipo de ambiente es lo que necesitamos para ser felices y encontrarnos de una manera fantástica. De la misma manera en la que buscamos personas que suman para nosotros, tenemos que evitar a aquellas que nos hacen sentir mal y que nos transmiten sensaciones más negativas.

Seamos un poco más egoístas

Nunca nadie ha pensado que ser egoístas puede ser algo bueno. En realidad, nos educan desde que somos niños para que seamos generosos y que siempre pensemos en los demás por delante de nuestro beneficio propio. En algunas culturas esto se lleva al extremo, como en la japonesa. Para nosotros ser egoístas es algo que resulta, en ciertos aspectos, más frecuente, pero con lo que luchamos a diario. Y lo que hay que decir es que no hay nada malo en que seamos egoístas en cierta manera, siempre con unos límites, no afectando a nadie y asegurándonos de ser felices. No está de más que nos preocupemos de las personas a las que apreciamos, pero de vez en cuando tenemos que pensar en nosotros.

Foto: Free-PhotosJillWellingtonGreyerbaby

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