¿Cómo grabar vídeos para YouTube con el iPhone?

Este tutorial os ayudará a realizar grabaciones para YouTube con el uso del iPhone y unos pocos accesorios más.

vídeos para YouTube

¿Te has planteado grabar vídeos para YouTube? ¿quieres convertirte en youtuber o simplemente pasar un buen rato compartiendo vídeos con el mundo entero? En ese caso quizá te hayas planteado dos cosas. La primera: que no tienes cámara profesional. Y la segunda: que sí cuentas con un buen móvil. Así que bajo esa propuesta, ¿cómo grabar vídeos de manera que salgan bien? Hoy te vamos a dar las indicaciones pertinentes para que lo consigáis.

Lo primero son los ingredientes. Si nos lo tomamos como una receta son cosas que necesitáis sí o sí. Estos cuatro ingredientes son los siguientes: iPhone, trípode, sujeción para el trípode y micrófono. Si conseguís un buen trípode que ya esté preparado para que lo usemos en el iPhone no necesitaremos el accesorio de sujeción porque vendrá incluido de serie, pero quizá queráis aprovechar uno que ya tengáis en casa. En cualquier caso, como podéis ver no son elementos que resulten demasiado caros si restamos de la fórmula el iPhone que suponemos que ya tenéis en vuestra pertenencia.

A partir de aquí comenzamos. El primer paso será que nos pensemos bien lo que vayamos a decir en el vídeo o hacer. Es bueno que tengamos un guion por puntos que especifique todas las partes del vídeo. Por ejemplo, si vamos a hablar de frutas en un vídeo, el esquema debería estar desglosado de esta manera: manzanas, peras, fresas, plátanos, uvas, para que no os olvidéis ningún apartado importante del vídeo.

Cuando definamos eso nuestro trabajo será elegir el lugar donde grabaremos. ¿Dónde hacerlo? La mejor opción tiene que ser un sitio donde no haya demasiado ruido o algo que haga que nosotros y nuestros espectadores nos distraigamos. También es recomendable que sea un sitio interesante, dado que la gente es muy voyeur y es amante de mirarlo todo. Por eso los vídeos grabados en las habitaciones personales suelen tener tanto éxito, porque la gente lo mira todo. El sitio también tendrá una luz media, ni demasiado brillante ni demasiado oscura, porque eso haría que la calidad del vídeo no fuera la mejor.

Lo siguiente será poner el trípode. ¿Dónde ponerlo? La altura es lo más importante. Nos tenemos que asegurar de que se encuentra bajo el nivel de los ojos. Para que nos hagamos a la idea, nosotros deberemos estar mirando a la cámara del móvil, pero un poco por debajo de ella. ¿Qué ocurre si nuestro trípode no tiene demasiada altura? En ese caso nos podemos sentar en una silla y poner el trípode encima de unos libros o algo que permita aumentar su altura. Dependiendo de la situación siempre hay que pensar en soluciones, aunque sean caseras.

Ahora ve al móvil y activa el modo Avión. Eso evitará que tu dispositivo pueda recibir llamadas o cualquier otra cosa que haga que la grabación se vaya al traste. Si aún no hemos puesto el móvil en el trípode, lo ponemos. Es importante que pongamos el móvil en horizontal (nunca nunca nunca vertical) y que la pantalla esté mirándonos a nosotros. ¿Por qué? Porque las grabaciones las haremos con la cámara frontal del dispositivo.

grabar vídeos con trípode

Antes de comenzar la grabación es importante que limpiemos las lentes de la cámara, que son esos puntos negros que hay en la parte superior de la carcasa frontal. Un trapito suave irá bien para hacerlo y quitará grasa o cualquier otro elemento que pueda haber del uso diario. A continuación ponemos el micrófono y nos lo colocamos en una posición que no nos moleste. Si tenéis tiempo para hacer pruebas recomendamos que lo intentéis esconder en vuestra ropa de manera que no se vea. La grabación debería sonar bien y además os aislará mucho más del exterior. En el caso de que no tengáis micrófono (y mira que era uno de los elementos que os dijimos que tuvierais a mano en el inicio del tutorial…) podéis intentar hacer la grabación con el micrófono del móvil. En ese caso tenéis que estar muy cerca para que el sonido sea el adecuado.

Podemos decir que ya tenemos la preparación de hardware lista, así que nos vamos al software. Lo primero es volver al iPhone y echar un vistazo al espacio que nos queda libre. ¿Hay suficiente o vamos a tener problemas para almacenar los vídeos grabados? Eso es fundamental. Si no tenemos espacio ya podemos ir corriendo al PC para hacer copias de seguridad y borrar cosas. Después de eso abrimos la cámara, marcamos la grabación de vídeo, cambiamos al uso de la cámara frontal como ya hemos dicho y nos preparamos para encuadrarnos.

Aunque quizá penséis que lo mejor en un vídeo es estar justo en el centro del mismo, la realidad es que los expertos en fotografía y vídeo no lo recomiendan. Es preferible que estemos un poco hacia un lado y que nuestra mirada hacia la cámara como antes dijimos sea cruzada. Y también tenemos que revisar la iluminación. Es importante que en este sentido sí que sea equilibrada entre ambos lados. Si nos sentamos al lado de una ventana y tenemos su luz enfocándonos la cara, es posible que el otro lado de la cara quede oscuro. Eso no es algo que quede bien. Por eso si tenemos ese tipo de luz desde un lado tendríamos que equilibrarlo desde el otro lado con una fuente de luz artificial.

Siempre hay que intentar que nuestro aspecto sea uniforme para que no parezcamos el villano de un cómic. Para que los resultados sean óptimos también tenemos que utilizar el modo de exposición manual y quitar la opción automática que permite al móvil estar modificando la grabación. Para asegurarnos de que lo dejamos bien configurado tocaremos la pantalla para usar el modo AE lock y que la exposición esté a nuestro gusto dependiendo del efecto que busquemos.

grabar con iPhone 7

Cuando tengáis todo esto listo llegará el momento de la verdad: la prueba. Nunca hay que lanzarse a la piscina si no habéis hecho una pequeña prueba antes, dado que podríais tirar por la borda vídeos realmente buenos que no se graben como queréis. Una vez comencéis a grabar lo primero será asegurarse de que estamos mirando hacia el lugar correcto. No hay que mirar la pantalla, sino a las lentes de la cámara. Si no miramos a las lentes lo que haremos será no estar mirando hacia adelante de manera adecuada y no hacer contacto visual con los espectadores.

En última instancia no queríamos olvidarnos del consejo básico para empezar a grabar y finalizar los vídeos. Lo más recomendable es que dejemos siempre unos segundos antes y después del vídeo en los que estemos quitos mirando hacia la cámara. ¿Qué evita esto? Que nuestro vídeo quede rematadamente mal. Es muy común que al terminar una grabación nos despidamos de los espectadores “hasta otra” y en ese momento ya estemos estirando el brazo para detener la grabación del vídeo. Eso es un error. Lo que hay que hacer es dejar esos segundos de margen que luego podremos utilizar para dar un final adecuado y que no se nos vea en el final moviéndonos hacia la cámara para detener el vídeo. Al inicio de la grabación ocurre tres cuartos de lo mismo y si no dejamos esos segundos lo que ocurrirá es que nos verán echándonos hacia atrás para acomodarnos.

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