¿Cómo ganar al Monopoly?

El Monopoly es un juego que está abierto a adoptar estrategias y técnicas que os permitan superar a vuestros rivales.

Ganar al Monopoly no es fácil. Más bien es algo complicado, con partidas que se pueden alargar durante horas sin que se produzca un ganador. A veces el problema es del azar, que lleva con las tiradas de dados a que todo transcurra de manera tan caótica que nadie se puede acercar a una posición de victoria. En otras ocasiones el obstáculo se encuentra en los propios jugadores, que adoptan técnicas pasivas con las que es imposible alcanzar unos resultados propios del final de la partida.

Por ello lo que vamos a explicaros en este artículo-guía es cómo conseguir ganar jugando al Monopoly. ¿Qué tenéis que hacer para derrotar a vuestros amigos o familiares la próxima vez que tengáis una reunión y terminéis jugando a este clásico de los juegos de mesa? Los consejos son bastante sencillos y fáciles de seguir, aunque lógicamente hay una parte de probabilidad que también juega un papel determinante a lo largo de la partida.

Consejos generales

En lo que tenéis que poner el ojo desde el inicio de la partida es en las estaciones de tren, que en la versión genérica del juego en España reciben los nombres de los siguientes lugares de la capital: Estación del Mediodía (Atocha), Estación del Norte (Príncipe Pío), Estación de las Delicias (actual Museo del Ferrocarril) y Estación de Goya (una antigua estación de ferrocarril, nada que ver con la Estación de Goya de Metro Madrid). Si nos hacemos con las estaciones vamos a tener un gran poder con el que abrirnos camino en el juego. Por el contrario, lo que no recomendamos comprar son las casillas de servicios.

Para comenzar y hacer compras de calles hay que tener en cuenta un par de aspectos. Lo primero es que podéis adoptar la técnica de «comprarlo todo», pero seguramente os vayáis a quedar sin dinero rápidamente. Pero también es posible tomar un punto de vista más pasivo y solo adquirir unas propiedades determinadas. Eso sí, en cuanto comencemos un color es importante que sigamos con el objetivo de comprar calles en esa misma zona, puesto que será lo que nos permitirá pasar a la siguiente parte del juego: la instalación de viviendas. Por lo tanto, compremos solo aquellas calles que necesitemos o las que necesiten nuestros rivales para completar un color. Si les estropeamos la jugada después podremos beneficiarnos de ello y además impediremos que se adelanten a la puesta en marcha de la instalación de casas.

Las primeras casillas que debemos completar con un color son las de la primera y segunda hilera contando a partir de la casilla de salida. Esos son los colores importantes y es crucial que los consigamos incluso si esto implica vender alguna de las casillas que tengamos en las hileras tres y cuatro (salvo que ya tengamos uno de esos colores ocupado al completo). Cuando ya tengamos alguno de los colores completo de estas dos primeras hileras construiremos las primeras casas. Y lo recomendable es que pongamos tres casas en cada casilla. Ni dos casas ni cuatro casas: solo tres casas.

En el momento en el que las casas de las hileras primera y segunda ya hayan comenzado a generar dinero gracias a que los demás jugadores han caído en ellas, tendremos que intentar completar un color completo en la tercera y la cuarta hilera. Y cuando ya tengamos uno de esos colores será el momento de construir la misma cantidad de casas en ellos tal y como hemos hecho con las primeras hileras.

Recordemos que tener casillas individuales sin hacer un color completo no nos producirán ningún tipo de beneficio más allá del anecdótico y no servirán para ganar. La única ocasión en la que tenemos que comprar una casilla que no nos permita hacer color es, como decíamos antes, para impedir que otro jugador sí haga el color. Y si eso ocurriera tendría que negociar con nosotros en el caso de que hayamos comprado la casilla previamente. Además de esto, la configuración de tres casas en una casilla está confirmado de forma estadística que es la mejor manera en la que podemos administrar nuestros fondos para ganar de sobras y tener presupuesto por si nosotros tenemos que pagarle a otro jugador.

Cuando ya tengamos las casas colocadas, si tenemos las casillas baratas, las dos que ocupan una hilera en color violeta oscuro, la recomendación es que pongamos un hotel. Matemáticamente son casillas malas, porque los ingresos que vamos a obtener son reducidos, pero al mismo tiempo son solo dos casillas y son baratas, así que nos permiten sacarles provecho con velocidad y a largo plazo pueden ser una buena jugada.

La cárcel

Normalmente vemos la cárcel como un lugar que nos obsesiona y del que queremos salir cuanto antes. Es el comportamiento común, pero no tiene porqué ser el más recomendable. Lo cierto es que la prisión tiene varias ventajas para nosotros en un momento en el cual ya hayamos avanzado en la partida. Por ejemplo, si ya se ha realizado el asentamiento de propiedades y nuestros rivales tienen el tablero con construcciones, estar en la cárcel será algo que nos garantizará que no gastaremos dinero mientras los demás jugadores mueven sus fichas. Y aún estando en la cárcel cobraremos por las veces en las que nuestros rivales caigan en nuestras casillas. Por ello no deberemos preocuparnos y estaremos a buen recaudo en prisión.

No obstante, si nos encontramos al inicio del juego o todavía estamos disputándonos las propiedades, sí deberíamos salir de la cárcel lo antes posible. No queremos dejar pasar la oportunidad de hacer adquisiciones o de traspasar la casilla de salida para llevarnos el dinero que obtenemos cada vez que damos una vuelta al tablero. Otra buena razón para salir de la cárcel puede ser para caer en una de las casillas de calle que nos falten. Si las que nos faltan están a tiro de doble seis, este lanzamiento de dados nos permitirá salir de prisión gratis y además caer en la casilla que tanto estamos deseando. Podremos estar en la cárcel hasta que obtengamos estos dados y obtengamos el doble beneficio por ello.

¿A qué versiones del Monopoly se aplican estos consejos?

Realmente: a todas. Nosotros hemos jugado largo y tendido con el Monopoly de Los Simpson, que resulta bastante simpático y refleja muy bien la sensación de sentirte como el Señor Burns haciendo adquisiciones en Springfield. Pero cualquier versión del juego de mesa, desde la tradicional de España hasta las de ciudades, de películas, de Disney, de series de televisión o de videojuegos os van a servir.

Recordemos ante todo que el Monopoly es un juego que parece muy sencillo, pero que en realidad requiere no solo suerte, sino también mucha materia gris y características como poder de negociación y convicción. Las partidas se pueden hacer eternas, pero también se pueden convertir en sesiones de juego de una gran diversión que acabemos recordando durante años.

Si tenéis alguna estrategia para jugar que queráis compartir con nosotros y con los demás usuarios os invitamos a que nos dejéis un comentario contando aquello que soláis hacer mientras jugáis. Teniendo en cuenta que el juego existe desde hace décadas, asumimos que hay cientos de estrategias y de formas de jugar que desconocemos. Y cada día se irán creando nuevas a la vista de cómo sigue siendo uno de los juegos preferidos de las familias y amigos.

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