¿Cómo encontrar a una persona con la que has perdido el contacto?

Compartimos con vosotros algunas ideas que os podrían ayudar si estáis en la búsqueda de una persona desde Internet.

La vida da muchas vueltas y es frecuente que, a lo largo del tiempo, perdamos el contacto con personas a las que apreciamos. Por desgracia, es frecuente que este contacto no lo lleguemos a recuperar nunca o que, por avatares del destino, lo hagamos solo por una carambola que nos lleve de nuevo hacia esa persona sin esperarlo. Pero ¿Y si pudiéramos buscar por iniciativa propia a ese antiguo amigo, compañero de trabajo, familiar o interés romántico? ¿Y si os damos algunos consejos para que lo consigáis?

Nosotros nos hemos visto en esa tesitura en muchas ocasiones, tanto en el caso de amigos, como ex-compañeros de trabajo, ex-compañeros de clase, familiares “perdidos” e incluso con personas con las que en el pasado tuvimos algo y sobre las que queremos saber si todo les va bien. A continuación, os daremos una serie de ideas y consejos que os pondrán en buen rumbo. Ante todo, recomendamos optimismo y pensar que, hoy día, gracias a Internet todo es posible.

1. Buscar en Google

Este es el punto de partida para nuestra operación de búsqueda. Lo primero que hay que hacer es asaltar el buscador más usado del mundo, porque al mismo tiempo es el que tiene una mayor cantidad de contenidos indexados. Dicen que “si algo existe, está en Google”. No es exactamente así, ya que fuera de Google también hay muchos contenidos de calidad, pero sí es cierto que la mayor parte de los elementos que se publican en la red suelen acabar en Google de una manera u otra.

Por lo tanto, lo primero será ir a Google y comenzar a probar posibilidades. La más básica es probar con el nombre de la persona a la que estamos buscando. Lo escribiremos lo más completo posible. Inicialmente probamos con los dos apellidos y, si con eso no obtenemos nada, pasamos a poner solo el nombre y el primer apellido. Por otro lado, tengamos en cuenta que la primera o segunda página de resultados no son lo único importante. Recomendaríamos ir avanzando hasta que los resultados no tengan ningún tipo de posibilidad de estar relacionados con la persona a la que buscamos.

A la prueba del nombre le seguirá, si lo sabemos, la búsqueda del DNI. Este es un dato muy concreto y podríamos imaginar que no nos llevaría a nada. ¿Quién publicaría su propio DNI en la red? La respuesta es: nadie. La cuestión es si otros lo han publicado por nosotros. Una situación muy común es que el DNI aparezca en listados correspondientes al Boletín oficial del estado, a páginas que se dedican a indexar perfiles profesionales o propietarios de empresas y otros altos cargos de negocios.

Nos puede sorprender, pero en todos esos casos el DNI acaba siendo un dato que queda indexado en Google de forma pública junto a nuestro nombre. Posiblemente se estén cometiendo varios problemas legales sobre privacidad, pero ahora mismo es la realidad. Tras la búsqueda del DNI la siguiente búsqueda lógica es la del número de teléfono. Siempre, como os indicamos, todo depende de qué tipo de información dispongamos de la persona sobre la que estamos haciendo la búsqueda. El número de teléfono suele dar más resultados falsos o erróneos, pero no por ello deberíamos dejar de probarlo.

Por último, si todo esto no nos ha proporcionado resultados, deberíamos probar algún tipo de información personal que conozcamos, un dato, como la dirección, el lugar de trabajo o cualquier otro elemento que pueda proporcionarnos un resultado positivo.

2. Buscar en Google Imágenes

El buscador de Google Imágenes es independiente al de los resultados de búsqueda de enlaces, por lo que no debemos olvidarlo. Una vez entramos, repetiremos el proceso del punto anterior. No obstante, las posibilidades de encontrar algo con el teléfono o el DNI son bastante limitadas. Aquí lo importante será la búsqueda del nombre, los apellidos y, si lo conociéramos, el apodo que usa esa persona en foros o algún tipo de servicio como redes sociales.

Antes de terminar con Google Imágenes tendremos que hacer la prueba definitiva: una búsqueda inversa. Para ello nos vamos a la página principal del servicio de Google y seleccionamos el icono de la cámara. Al pinchar en el mismo nos cargará otra caja de búsqueda en la que podremos elegir la opción “Subir una imagen”. Claro está, que podamos hacer esto dependerá de que tengamos una foto de la persona a la que buscamos. Cualquier imagen sirve, siempre y cuando se le vea la cara y esté recortada de manera que solo se vea a quien estamos intentando localizar.

Lo que hará este sistema será buscar esa foto u otras fotos de una persona que tenga un gran parecido. Los resultados que nosotros hemos obtenido haciendo pruebas nos han confirmado que el sistema es muy variable. En ocasiones proporciona unos resultados que cortan la respiración, mientras que otras veces lo que obtenemos de la búsqueda es prácticamente nada. Por ello, en cualquier caso, es un recurso que recomendamos probar por si acaso tenemos suerte y nos resuelve el problema que tenemos.

3. Buscar en Facebook

¿Quién no está en Facebook? La única respuesta posible es: quien ha borrado su cuenta. Porque en un momento u otro seguro que todos nos hemos inscrito en esta red social en alguna ocasión. La pregunta es saber si la persona buscada estará aún dentro de ella, si estará utilizando su nombre real o si tendrá algún tipo de protección de privacidad para que no la encontremos. Pero hay que probar.

Lo que haremos será, dentro de la propia red social, usar el buscador de personas. Por lo general, es más frecuente que nos registremos en Facebook con nombre y primer apellido. Por desgracia, esta suele ser la tradición debida, sobre todo, a que en otros países solo se utiliza un apellido. Eso complicará que lleguemos a encontrar a la persona, ya que la posibilidad de que su nombre y primer apellido coincida con muchos otros individuos es realmente elevada.

En nuestro caso, con las pruebas que hemos realizado, nos hemos encontrado la combinación de nombre y apellido hasta en 30 o 40 personas a lo largo y ancho del mundo. En el caso de nombres y apellidos españoles el problema es mayor, puesto que se encuentran personas con exactamente la misma combinación en México, Argentina, Perú, Colombia o incluso en Filipinas.

Ante la avalancha de resultados que nos pueden aparecer en Facebook, lo que podemos hacer es ir revisándolos uno por uno fijándonos en dos datos: la foto y la localización. Eso, con paciencia, nos podría acabar llevando a la persona a la que buscamos. También podemos hacer uso de la búsqueda avanzada, pero nosotros os recomendamos no fiaros mucho de ella a la vista de cómo criba los resultados de una manera bastante drástica, eliminando posibles coincidencias.

4. Buscar en Twitter

Esta es la opción que menos nos ha gustado y convencido de su aplicación a la búsqueda de personas. En realidad, es muy poco efectiva. Lo que se usan principalmente en Twitter son apodos, nombres de cuenta que, por lo general, no tienen ningún sentido. Hay pocas personas que recurran a su nombre y apellidos, de manera que acaba siendo una red social donde es difícil encontrar a quien buscamos.

La excepción suelen ser los famosos, que sí usan su nombre y apellido, aunque tampoco es una norma. La única esperanza que podríamos tener es que en la información del perfil sí que se haya incluido el nombre y el apellido o que, en alguna conversación, todas ellas con capacidad para ser localizadas salvo que estén en modo privado, se mencione el nombre de esa persona. Pero por lo general, no tengamos la esperanza de acabar recurriendo a Twitter como solución a la búsqueda.

5. Buscar en Instagram

En muchos de los casos, Instagram es la solución definitiva. Uno de los motivos es lo bien que se integra la aplicación con la base de datos de contactos de nuestro teléfono. Si tenemos a esa persona añadida en el móvil, con entrar en Instagram y buscar amigos de la agenda, lo encontraremos. El motivo de ello es que Instagram obliga a tener vinculado un número de teléfono, de forma que la localización es de lo más sencilla.

Otra cuestión es si no tenemos el número. En ese punto comenzará el proceso habitual de búsqueda de nombre y apellido. Instagram no es como Twitter, sino que aquí una mayor parte de personas utiliza su nombre y apellido e incluso proporciona en sus perfiles información personal más detallada. Por ello, los márgenes de éxito aumentan de manera notable.

El único inconveniente que nos podemos encontrar en Instagram es que, cuando lleguemos a la cuenta de usuario de la persona a la que busquemos, nos la encontremos en modo “privado”. Si bien en Twitter es poco habitual que se pongan cuentas en modo privado, en Instagram es el pan nuestro de cada día. Quizá porque hablamos únicamente de fotos, pero la tendencia a bloquear las cuentas para que solo seguidores y amigos las puedan ver, es muy común. Si encontramos a la persona y tiene la cuenta en modo privado, tendremos que enviar una petición de seguimiento y cruzar los dedos para que nos acepte. Si tenemos suerte… ¡la búsqueda habrá terminado!

6. Buscar en LinkedIn

No menos relevante es la búsqueda en LinkedIn, la red social de contactos entre profesionales. Aquí podemos aplicar todo lo que hemos recomendado antes, pero en especial la búsqueda por nombre y apellidos. La filosofía de esta plataforma lleva a que sea imprescindible que nos registremos con nuestro nombre al completo, por lo que las posibilidades de encontrar a quien buscamos son del 100%. Eso sí, la persona en cuestión tendrá que estar dentro del sistema. Por lo general, LinkedIn se utiliza en industrias activas de forma online, por lo que quizá no sea el lugar donde encontremos a quien intentamos localizar. Pero no hay que perder la esperanza.

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