¿Qué sustancias tenía Carrie Fisher en el cuerpo al fallecer?

Los forenses han descubierto nuevas sustancias en el organismo de Carrie Fisher en el momento de su muerte.

Sustancias en la muerte de Carrie Fisher

Para los más cinéfilos el final del año pasado trajo una trágica noticia: fallecía Carrie Fisher, la mítica Princesa Leia nos dejaba para siempre. Desde que se conociera la muerte de la actriz las especulaciones sobre la posible causa de su fallecimiento han sido muchas, pero aún a día de hoy no se sabe con certeza cuál fue el motivo por el que a Carrie se le paró el corazón.

El 23 de diciembre Fisher sufrió un infarto en un vuelo hacia Los Ángeles. Rápidamente fue trasladada al hospital de la ciudad, pero nada se pudo hacer nada por ella, murió cuatro días más tarde. En un primer momento se comentó que la protagonista de Star Wars había padecido esa parada cardiorrespiratoria por culpa de la apnea del sueño, un trastorno que padecen algunas personas por el que al dormir la respiración se para durante unos segundos. Pero los médicos no pudieron determinar con exactitud el motivo principal de la muerte de Carrie y los forenses han seguido analizando la sangre de la actriz.

Ahora casi 6 meses después de su desaparición, los expertos ha encontrado sustancias estupefacientes en los análisis de sangre que se realizaron. Parece ser que Fisher pudo haber tomado antes de morir cocaína, aunque no se determina el tiempo que hacía de ello, ya que esta sustancia deja restos en el cuerpo hasta tres días o más. También se han encontrado pruebas de que pudo haber consumido heroína y éxtasis.

A pesar de no saber con determinación la causa principal de la muerte de Carrie, a muchos no les ha extrañado la presencia de estas sustancias en su cuerpo. Sus más allegados la conocían y sabían que tomaba en ocasiones estupefacientes para evadirse de la realidad. En más de una ocasión Fisher comentó públicamente que padecía un trastorno bipolar y además era frecuente que sufriera de depresiones. Tanto las drogas, como el alcohol y los somníferos, fueron un habitual durante un tiempo en su vida, dado que así intentaba acabar con sus problemas.

Salió de sus adicciones después de un largo tratamiento y pudo contarlo en una novela autobiográfica. Precisamente antes de su fallecimiento estaba sumida en la promoción de otro libro “La princesa diarista”. Fue en el vuelo de Londres a Los Ángeles cuando el corazón de Fisher se paró, dejando para el recuerdo el mítico personaje de Leia Organa, la princesa guerrera de Star Wars que nos enamoró a todos.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...