¿Qué motivos hay para que nos despertemos en mitad de la noche?

Te hablamos de los motivos que llevan a que nos despertemos en mitad de la noche de forma inexplicable.

Despertarse por la noche

Después de un largo día de trabajo y de actividades uno de los momentos más esperados es la noche, puesto que son las horas en las que sabemos que vamos a descansar y que nada ni nadie nos molestará. Aunque muchos de nosotros estemos deseando que llegue ese momento para dormir, en muchas ocasiones podemos encontrarnos con una sorpresa inesperada, que no es otra cosa que despertarnos en mitad de nuestro sueño.

¿Te ha pasado alguna vez?, seguro que sí, y es que los expertos aseguran que un gran porcentaje de la población puede sufrir este tipo de episodios en algún momento de la noche. Es algo frecuente sobre todo en adultos, aunque los niños también pueden experimentar esta sensación. Dependiendo de cada persona pueden existir unos factores u otros que incidan directamente en este inesperado despertar. En cualquier caso, si tú sueles experimentar este tipo de episodios, es bueno que analices el porqué te despiertas con facilidad y si el problema persiste no hay nada mejor como acudir a tu médico.

Aun así, queremos que te informes de las principales causas que ocasionan este tipo de situaciones, puesto que suelen ser las más comunes en la mayoría de personas que se despiertan a media noche. ¿Te gustaría disfrutar de un sueño profundo y duradero?, no lo pienses fíjate bien en lo que puede estar pasando y entérate de todas las soluciones posibles.

¿Vas al baño en numerosas ocasiones?

Lógicamente, ir al baño varias veces al día es síntoma de que estamos sanos, porque desechamos el líquido que nos sobra de nuestro cuerpo. Orinar es algo fundamental para nuestra vida, pero a veces tenemos ganas cuando dormimos. ¿Alguna vez te has levantado a orinar en mitad de la noche?, se trata de un fenómeno que se conoce como nocturia y precisamente se da en aquellas personas que no son capaces de retener la orina durante todas las horas de sueño, de ahí la necesidad de despertarse e ir al baño. La nocturia es muy común, a muchas personas les pasa y es algo que si está más o menos controlado no debe darnos mayores problemas.

Una causa de la nocturia puede ser beber demasiado líquido justo antes de irnos a dormir. Esto hace que la vejiga se llene y tenga que expulsar el líquido antes de que nos levantemos. Una infección también puede ser una causa para que se produzcan estas situaciones, al igual que si tenemos una vejiga hiperactiva o incluso padecemos de una diabetes que no es tratada de forma adecuada. Acudir al médico para que nos ponga un buen tratamiento o evitar consumir demasiado líquido antes de dormir son buenas soluciones para acabar con ese despertar de medianoche.

La apnea del sueño

La apnea del sueño es un trastorno que hace que mientras estamos dormidos nuestra respiración sea intermitente, teniendo episodios en los que la misma se corta. Es un trastorno que cada vez es más frecuente en las personas y en el momento que nos sentimos ahogados o fatigados es más que probable que nos despertemos rápidamente. Para evitar que la apnea perturbe por completo nuestro descanso, lo habitual es acudir a los especialistas para que nos proporcionen una máquina de presión que ayudará a que las vías respiratorias realicen su función correctamente mientras dormimos. Es decir, se trata de una máscara que nos colocaremos por la noche y que trabajará de forma continuada durante esas horas de descanso.

La gravedad de la ansiedad

El estrés y la ansiedad son de los factores más comunes que pueden provocar que una persona se despierte en mitad de la noche. Principalmente porque padecer cuadros de ansiedad durante el día hace que en las horas nocturnas esa ansiedad se represente en pesadillas o incluso en ataques de pánico mientras dormimos. En ese momento nos levantaremos sobresaltados y muy agitados, lo que dificultará el poder volver a conciliar el sueño.

Existen muchos métodos de relajación, como la meditación o el yoga, que suelen ser efectivos en estos casos, aunque si te levantas a media noche de forma frecuente con ansiedad lo más recomendable es acudir al médico para poder tratarnos de la mejor forma posible.

¿Dormimos mal?

¿Consumes demasiado alcohol?

El alcohol es otra de las causas que puede provocarnos tener un sueño irregular. Lo cierto es que esta sustancia puede jugar con las etapas del sueño, sobre todo si nos encontramos en la segunda, que es la etapa de fase REM. Hay que tener en cuenta que cada persona metaboliza el alcohol de diferente manera, todo dependerá del tamaño que tenga, la dieta que lleve o incluso la genética. Pero en cualquier caso, el alcohol puede ser bastante dañino para el sueño, principalmente si tomamos ciertas cantidades antes de acostarnos. Los expertos recomiendan que dejemos de beber alcohol al menos 3 horas antes de dormir, así facilitaremos que nuestro cuerpo lo procese de una forma adecuada y no tendremos problemas para conciliar el sueño. De igual modo, beber mucha agua si hemos tomado alcohol también es una buena solución para este problema.

El hipertiroidismo

Cuando nuestra glándula tiroides es hiperactiva se dice que padecemos hipotiroidismo. Se trata de una enfermedad que puede afectar a gran parte de nuestro cuerpo, puesto que esta glándula es la encargada de regular muchas funciones del organismo. Lo que ocurre es que producimos una gran cantidad de la hormona tiroxina que trae consecuencias como el aumento del ritmo cardíaco, temblores, sudoración, ansiedad y cómo no, problemas para dormir. Para evitar todo esto lo ideal es acudir al especialista, en concreto el endocrino, que sabrá ponernos el mejor tratamiento para que nuestro cuerpo siga funcionando correctamente.

dormir

¿Cómo es tu habitación?

Aunque parezca una tontería, el ambiente que tengas en la habitación en la que vas a dormir va a ser fundamental para descansar las horas que necesitas sin ninguna interrupción. Hay que tener en cuenta que el sueño consta de 4 etapas, siendo en la primera cuando experimentamos un sueño más ligero y cuando es más probable que nos despertemos. Si por ejemplo en esa fase se enciende una luz o aparece algún ruido no es de extrañar que nuestros ojos se abran. Es por ello que la habitación en la que durmamos debe estar bien acondicionada, oscura, tranquila y con una temperatura agradable. En el caso de que sea un habitáculo caluroso, no dudes en poner un ventilador y si por el contrario es frío las mantas serán tus fieles aliadas.

La alimentación

Tanto comer en grandes cantidades antes de dormir como irte a la cama con el estómago vacío, puede ser contraproducente para conciliar bien el sueño. Esto ocurre porque se produce acidez estocamal, haciendo que nos sintamos mal y nos despertemos enseguida. Lo mismo pasa si tomamos alimentos que producen demasiados gases en el estómago, ya que el dolor puede ser insoportable. Así mismo, si no has comido mucho, los rugidos de la barriga pueden llegar a despertarte y el hambre será tu peor pesadilla esa noche. ¿La solución?, siempre acostarte con el estómago lleno, aunque tampoco te pases, no es conveniente dormir estando pesado.

¿No paras de mover las piernas?

Por si no lo sabías, existe un síndrome conocido como de piernas inquietas, que provoca que siempre necesitemos mover nuestras extremidades inferiores, sea en el momento que sea, incluso durmiendo. Estos episodios se producen principalmente en los periodos en los que tenemos menos actividad y, como es lógico, las horas de sueño frecuente para ello. Intenta siempre mantenerte relajado y no dudes en visitar a tu médico para que te dé el mejor tratamiento para tus piernas.

Foto: AlexVanPexelsFree-Photos

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