¿Qué mitos existen de la relación de la leche con los resfriados?

La leche no es una bebida que debamos evitar mientras estamos resfriados aunque el mito se implique en hacerlo creer.

Mitos de la leche

Los tópicos relacionados con la salud nos encantan y siempre tienen para nosotros algo curioso de lo que hablar. Desde las últimas semanas los resfriados han comenzado a replicarse entre todo tipo de personas debido a los virus que circulan por el ambiente. Después del dolor de garganta, de la fiebre y de otros efectos habituales el turno de los mocos y más tarde de la tos. Estamos acostumbrados a ello porque hemos convivido con los resfriados toda la vida.

Y tal como hemos convivido con los resfriados también hemos convivido con los tópicos y mitos que se difunden de generación en generación. La mayoría proceden de los tiempos de nuestras abuelas y en realidad no se sopesan en ninguna base científica. Pero ya sea por hastío o por no herir los sentimientos de nadie, a veces continuamos con estos mitos y les damos relevancia cuando en realidad deberíamos desmentirlos.

Lo sentimos por todas las abuelas y madres del mundo, pero los mitos hay que derribarlos para que podamos crecer como sociedad avanzada. Y en este sentido hoy vamos a tirar por tierra el mito que dice que si tomamos leche cuando estamos resfriados nos vamos a sentir peor. ¿Pero en serio aún hay alguien que se lo crea?

Sí, hay muchas personas. Nosotros mismos hemos decidido escribir este artículo después de que nuestra madre nos mandara un mensaje por WhatsApp recordándonos que no tomemos leche hasta que se nos vaya el resfriado (tenemos uno gordo, mucho ánimo a quienes también estéis así). También es cierto que escribimos esto con un café con leche en el escritorio, bien calentito y agradable. No es por llevarle la contraria a nuestra madre (aunque siempre nos da cierto placer), pero hay que dejarlo claro: podemos beber la leche que queramos.

El pensamiento sobre la leche y el resfriado viene de siglos atrás. Nos sorprenderíamos de lo lejos que data esta idea, porque incluso está escrita en antiguos documentos de especialistas de la China antigua. En su origen se pensaba que la leche aumentaba la cantidad de mocos y a nadie le gustan los mocos (aunque sabemos que tienen su necesidad de estar ahí). Con el paso de los años, sobre todo en tiempos recientes, se han llevado a cabo estudios y pruebas con la intención de desmentirlo. En todas las pruebas el resultado ha sido el mismo: no ha cambiado nada que bebamos leche o no durante el resfriado. Y como anexo, os recordamos que tampoco pasa nada si coméis cosas frías mientras estáis resfriados. No os vais a enfriar más.

Foto: Couleur

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...