¿Qué límite de cafeína podemos consumir al día?

Os hablamos del límite de cafeína que los especialistas de la medicina recomiendan tomar para que no tengamos problemas.

No nos llevemos a engaño: la cafeína es una droga. Una a la cual estamos habituados en su consumo y que todo tipo de personas tienen bien implementada en su vida. Pero no deja de ser una droga con capacidad para crear adicción. El café es la forma más estándar en la que la consumimos y es frecuente que nos lleguemos a sentir enganchados a ella en acciones tan básicas como necesitar un café por la mañana para ponernos en circulación.

Por desgracia, de forma frecuente nos olvidamos de lo que supone el consumo de cafeína y nos exponemos a problemas de salud que nos podrían causar efectos graves. Una de las cosas que no tenemos en cuenta es la cantidad de cafeína que tolera nuestro cuerpo y que deberíamos ponernos como límite para no sufrir ningún inconveniente.

¿Cuáles son los límites que nos tenemos que fijar consumiendo cafeína?

Los especialistas indican que la cantidad máxima que deberíamos consumir al día es de 400 mg. Pero esa cifra supone un problema en la práctica, porque ¿qué cantidad de cafeína tienen las bebidas que tomamos? Comenzando por el café, ¿qué cafeína estamos ingiriendo cada vez que nos bebemos uno?

Hay unas cifras medias que sí podemos tomar en cuenta, aunque si se trata de un café que hayamos comprado podríamos consultar en la caja o el envase para comprobar la cantidad de cafeína exacta que proporciona. En estas cifras medias se nos indica que esos 400 mg de cafeína los podemos cubrir con, por ejemplo, cuatro tazas de café. Si hablásemos de latas de refresco, como la Coca-Cola, la cantidad que podríamos beber sería superior, puesto que su nivel de cafeína está por debajo. En este caso los especialistas hablan de unas 10 latas diarias, si bien depende de la marca de refresco, puesto que algunas incorporan más o menos cafeína dependiendo del caso.

En tercer lugar tenemos las bebidas energéticas. ¿Qué cantidad de cafeína incluyen? Estas son las más difíciles de medir, puesto que dependiendo del fabricante o incluso del sabor-modelo, se incorpora un mayor o menor volumen de cafeína. La media de la que hablan los médicos es de 2 bebidas energéticas al día. De esta forma la escala de cafeína se encuentra, de mayor a menor, en la siguiente: bebida energética, café y por último refresco.

¿Y si nos hemos pasado del nivel recomendado de cafeína?

Pongamos que estáis pasando por una temporada en la cual vuestro trabajo es muy exigente y tenéis que trabajar horas extra de una forma acelerada. En ese caso seguro que necesitáis mucha cafeína, y no sería raro que incluso hayáis llegado a excederos en su consumo. ¿Cuáles pueden ser los efectos negativos?

Lo primero que hay que decir es que, aunque no suframos ninguno de estos efectos inmediatos, el abuso de la cafeína no es algo positivo para el organismo. Debemos intentar no encontrarnos en esta situación para que nuestro cuerpo se mantenga sano a largo plazo. Pero si llegásemos a superar el nivel recomendado a lo que nos enfrentaremos será a los siguientes efectos:

  • Irritabilidad
  • Dolores de cabeza
  • Pulso acelerado
  • Nerviosismo
  • Necesidad de ir al baño de forma frecuente
  • Insomnio
  • Temblores musculares

Si notamos este tipo de efectos, tanto uno como varios, será recomendable que intentemos reducir la ingesta de cafeína para que no nos afecte de forma tan notable. Por ejemplo, si pensamos en que la cafeína nos producirá dolores de cabeza o incluso nerviosismo, veremos que al final no seremos tan productivos como intentábamos ser gracias al consumo de este tipo de bebidas.

Otro factor importante que debemos tener en cuenta es que cada persona reacciona de una manera a la cafeína. Hay quienes con un café ya se despiertan y rinden a un gran nivel de productividad, mientras que en otros casos son muchos los que necesitan una bebida energética en el inicio del día para poder responder a todas las exigencias de su trabajo.

La forma en la que la cafeína nos afecta puede variar dependiendo, por ejemplo, de la cantidad de cafeína a la cual estemos acostumbrados o que le hayamos dado a nuestro cuerpo en el pasado reciente. O dicho de otra forma, el organismo se va acostumbrando a la cafeína y poco a poco el efecto de la misma termina siendo inferior. Por ello es frecuente que aunque en el pasado tuviéramos la oportunidad de despertarnos y activarnos con un café, ahora necesitemos una bebida energética para hacerlo. En cualquier caso, es recomendable ir bajando las dosis si apreciamos que hemos llegado a niveles altos, puesto que de otra manera podríamos llegar a un camino sin salida que no nos beneficiaría nada.

Y por supuesto, recordemos que la cafeína no está recomendada ni para los niños, ni menores ni para las mujeres embarazadas, aunque estas últimas pueden tomar hasta 200 mg diarios si tuvieran la necesidad.

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