¿Qué cosas peligrosas pueden causar cáncer?

Los científicos alertan de diversos factores de riesgo con los que podemos tener contacto que aumentan los riesgos de que tengamos cáncer.

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El cáncer es una de las principales causas de muerte en el mundo entero y al mismo tiempo se trata de una enfermedad que todavía no se ha llegado a controlar. Solo nombrarla ya hace que sintamos un escalofrío por las muchas personas a las que hemos visto fallecer a causa de ella. Y aunque tenemos esperanza de que en el futuro el cáncer como enfermedad mortal solo sea un mal recuerdo, de momento es conveniente que escuchemos a los científicos y prestemos atención a las cosas peligrosas que, según su opinión, son las que más nos acercan al riesgo de sufrir esta terrible enfermedad.

Azúcar

Todos sabemos que un excesivo consumo de azúcar nos puede provocar diabetes y es algo que se ve de forma tan común en la sociedad que peligrosamente se está llegando a normalizar. Pero lo que no se sabe con tanta frecuencia es que el azúcar también está relacionada con el cáncer. Por lo que comentan los científicos, el azúcar es la gasolina preferida de los tumores, lo que lleva a que estos crezcan a mayor velocidad y a un tamaño superior si somos personas que consumen azúcar de forma habitual.

Tabaco

Se publicita incluso en las cajas de cigarrillos, pero no por ello el tabaco deja de ser consumido. Se trata de una de las grandes causas de cáncer en el mundo entero. El problema es que el riesgo de sufrir cáncer no solo lo tiene la persona que fuma, sino también quienes están a su alrededor, que se convierten en fumadores pasivos. En el tabaco hay alrededor de 70 compuestos químicos cancerígenos, pero se trata de una industria que proporciona tanto dinero que es ícilmente que pueda llegar a desaparecer. Las personas que sufren el humo de segunda mano tienen entre un 20 y un 30% de riesgo de sufrir cáncer debido a ello

Comida procesada

¿Y qué entendemos como comida procesada? El término resulta un poco vago y normalmente nos planteamos el punto en el que se encuentra la diferencia entre un alimento que obviamente tiene «mala pinta» en términos de salud y aquellos que creemos que no nos someten a ningún riesgo. Los científicos explican que cualquier alimento que haya sido envasado de forma industrial con plástico nos está exponiendo a la posibilidad de aumentar nuestros riesgos de tener cáncer. Todos estos alimentos han sido envasados con la intención de que soporten el paso del tiempo, lo que está claro que no resulta natural. Hay más riesgo en los alimentos que están protegidos y envasados de una manera más agresiva que en los que tienen menos envasado, a veces solo para que su venta sea cómoda. En cualquier cosa, siempre va a ser más sano que compremos la carne y el pescado y otros alimentos similares en el mercado, donde se nos entregarán sin uso de plástico.

Trabajar de noche

Sabemos que esto os va a sorprender y que al mismo tiempo va a hacer que os preocupéis. Pero un estudio de la agencia internacional que investiga el cáncer ha determinado que trabajar de noche es un riesgo que aumenta las posibilidades de sufrir la enfermedad. El motivo de ello es que lo que estamos haciendo es alterar los ciclos circandianos y los de despertar.

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Las barbacoas

Para los occidentales las barbacoas, para los asiáticos el yakiniku japonés. O dicho de otra forma: la forma de cocinar encima de las brasas con una sartén o una superficie que separe la carne del fuego. El motivo de esto es que cocinando de esta manera hay compuestos químicos que se encuentran en la carne que se desprenden de la misma y al caer al fuego estos producen una reacción nociva que acaba dentro de la comida.

El sol

Este es otro de los conocimientos básicos en cuanto a precauciones contra el cáncer, sabemos que tenemos que tener cuidado con el sol y usar crema protectora cada vez que nos expongamos. Usar ropa que nos proteja de los rayos del sol también es importante para evitar sustos. Por supuesto, los sistemas de bronceado artificial tampoco son precisamente buenos.

Alcohol

Hay distintos tipos de cáncer que podemos llegar a sufrir en el caso de que seamos grandes bebedores. No hay riesgos en pequeñas cantidades, pero sí cuando existe una historia de excesos. Por lo tanto, una copa de vino de vez en cuando no tiene porqué preocuparnos, pero beber cada día vodka o cualquier otro alcohol fuerte sí que puede derivar en que tengamos problemas.

Pastillas anticonceptivas

Aquí tenemos una situación particular. Las pastillas anticonceptivas exponen a que las mujeres sufran cáncer cervical, pero al mismo tiempo ayudan a reducir las posibilidades de sufrir otros tipos de cáncer.

Obesidad

Si no tenemos que consumir tanta azúcar y comida procesada es porque, además del riesgo de cáncer, nos van a producir obesidad. Y la obesidad está muy vinculada con el cáncer. Hay distintos tipos de cáncer a los que nos arriesgamos si no nos alimentamos de una forma conveniente. Lo positivo es que la situación opuesta, el tener una buena alimentación y hacer ejercicio, ayudarán a que reduzcamos las posibilidades de sufrir cáncer.

Nuestros genes

Por supuesto, esto es algo sobre lo que no podemos hacer nada al respecto. El riesgo de que suframos cáncer pasa de generación en generación y si existe el precedente de que alguien de nuestra familia directa lo ha sufrido, es más probable que nosotros también acabemos teniendo ese problema. En cualquier caso, la mutación del código genético es impredecible y en ocasiones hasta viniendo de una familia que nunca ha tenido un caso de cáncer podemos sufrir esta enfermedad.

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Contaminación

Un estudio realizado entre deshollinadores británicos mucho tiempo atrás desveló que entre los profesionales de este campo era frecuente sufrir cáncer escrotal. Se entendió que el motivo se encontraba en la forma en la que estos hombres aspiraban de manera frecuente el hollín durante sus sesiones de trabajo.

Beber bebidas muy calientes

Si nos quemamos la lengua cuando estamos bebiendo estamos arriesgándonos a incrementar nuestras posibilidades de tener cáncer. Y aunque normalmente si nos quemamos lo que hacemos es parar y esperar a que la bebida esté un poco más templada, hay personas que prefieren beber a sorbitos y disfrutar del calor que les proporciona. Esto es algo que se vincula con cáncer de esófago. En cualquier caso, es preferible que ni siquiera nos quememos en primera instancia para que no sometamos a nuestro cuerpo a esa agresión. Esperar un poco a que el café o el té esté templado será más saludable.

Radiación

Cuando nos hacen una radiografía en el hospital estamos recibiendo en nuestro cuerpo radiación, un elemento que no es precisamente saludable. No obstante, es poco probable que vayamos a tener problemas o incrementar nuestro riesgo de manera significativa por las radiografías que nos harán a lo largo de nuestra vida.

Implantes

En principio ponernos cualquier tipo de implante en nuestro cuerpo, que puede ser de cerámica, hierro u otros materiales, estará incrementando los riesgos de tener cáncer. En cualquier caso, hay implantes e implantes, siendo los de mayor tamaño y determinada naturaleza los más agresivos, como es el caso de los implantes de silicona que utilizan las mujeres.

Formaldehído

Presente en componentes de construcción, en pegamentos y en ocasiones en el propio aire dependiendo de las circunstancias, el formaldehído es un compuesto de riesgo. Cada vez existen más máquinas depuradoras de aire que podemos adquirir a buen precio y que se ocupan de eliminarlo en el entorno de nuestro hogar.

Productos y compuestos químicos

Hay gran cantidad de químicos que nos exponen a sufrir cáncer. Algunos de ellos están muy aislados de la sociedad en términos globales y solo se encuentran expuestos en determinadas profesiones. Es el caso del carbón, que siempre se ha vinculado con el riesgo de que los mineros sufran cáncer. También ocurre con la pintura, aluminio, goma o los compuestos que se respiran cuando trabajamos en peluquería o tratado de uñas. Otros compuestos nocivos son el arsénico, amianto, glifosato o el polvo de madera.

¿Estamos suficientemente protegidos?

En general el mundo nos expone a multitud de elementos que nos pueden llevar a que aumenten las posibilidades de que suframos cáncer. Sobre el papel es difícil saber si en algún momento sufriremos la enfermedad por mucho que intentemos reducir nuestras posibilidades al mínimo. Hay multitud de ejemplos de personas que han sufrido cáncer sin estar expuestos a ninguno de los factores de riesgo que hemos comentado o cualquier otro, mientras que otros individuos que se exponen a diario a estos elementos han fallecido de manera natural a una avanzada edad sin sufrir cáncer. Por lo tanto, por mucho que intentemos evitarlo habrá un margen ambiguo totalmente impredecible que llevará a que ocurra una cosa u otra sin que podamos tener control sobre ello.

Debido a ello es importante que prescindamos de todos los agentes tóxicos que realmente no necesitamos en nuestra vida y que intentemos limitar todos los demás para que, en cierto modo, reduzcamos nuestras opciones. Pero aún así seguirá quedando un espacio en el que puede ocurrir cualquier cosa. Esperemos que con el paso del tiempo, eso sí, la sociedad vaya intentando eliminar de su día a día estos factores de riesgo que, como decimos, resultan no fundamentales. El uso de plásticos que pueden ser tóxicos, el tabaco, diversos químicos, hay muchos elementos que podrían dejar de utilizarse con la búsqueda de alternativas aunque esto suponga cambiar el modo de vida que se ha perpetuado durante mucho tiempo. En paralelo, por supuesto, esperemos que los científicos encuentren pronto mejores formas de combatir esta terrible enfermedad.

Vía: Business Insider

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