¿Cómo utilizar una mascarilla de manera correcta?

Os damos indicaciones que os permitirán poneros la mascarilla de la mejor forma posible para evitar contagios e infecciones.

Cómo utilizar una mascarilla de manera correcta

Esperamos que dentro de poco las mascarillas vuelvan a estar disponibles en las tiendas y que todos los ciudadanos puedan utilizarlas con tranquilidad. Sabemos que en algunos centros de salud y hospitales se entregan mascarillas a quienes van con necesidad de ello, por lo que en cualquier caso siempre es interesante que tengamos el conocimiento de cómo aprovecharlas de la manera más conveniente. En este artículo comentaremos algunas instrucciones básicas para el uso de la mascarilla a sabiendas de que los ciudadanos españoles no están habituados al uso de este elemento cuando se encuentran resfriados o por motivos de alergias (algo que sí ocurre en Asia, donde la mascarilla es común en el día a día).

Lo primero de todo es que nos lavemos bien las manos antes de proceder a ponernos la mascarilla. Hay dos opciones por las que podemos hacerlo para asegurarnos de que nos hemos higienizado de manera correcta. La primera es con el lavado de agua y jabón, siempre limpiándonos bien entre los dedos para que eliminemos cualquier tipo de partícula nociva. La segunda forma es desinfectando nuestras manos con un producto basado en alcohol, como un gel o una solución líquida. En ambos casos vamos a limpiarnos de forma conveniente.

Después de esto sujetamos la mascarilla por las tiras que tiene a los lados y nunca por el centro de la misma para reducir al máximo las posibilidades de trasladar cualquier partícula que pueda haber quedado entre los dedos.

Ahora que ya la tenemos sujeta nos la ponemos asegurándonos de que la mascarilla cubre nuestra nariz y nuestra boca. Es importante que comprobemos que no existe ningún tipo de espacio alrededor de la nariz y de la boca, dado que son los dos elementos que se pueden convertir en vías de contagio. A continuación ya podremos salir a la calle con la seguridad de que estaremos un poco más protegidos contra el virus, aunque hay que tener en cuenta más consejos para reducir las posibilidades de contagio.

No deberíamos tocarnos mucho la mascarilla, solo para recolocarla si se nos mueve en algún momento y creemos que la nariz o la boca pueden quedar al descubierto. Pensemos que desde el momento en el que salimos al exterior ya existen posibilidades de contagio, dado que nunca sabemos si hemos tocado una superficie que se pueda encontrar infectada. Por lo tanto las manos pasarán a ser un elemento de posible riesgo. Esto implica que habrá que tocarse lo menos posible. Y en especial tenemos que evitar por todos los medios posibles tocarnos los ojos o la boca, dado que son vías de contagio claras.

ponerse una mascarilla

Las personas tenemos costumbre de tocarnos los ojos de forma frecuente y esto es algo que debemos intentar evitar. Por ejemplo, por las mañanas no es raro que nos toquemos los ojos para quitarnos las legañas si todavía sentimos alguna incluso después de habernos lavado la cara a fondo. Esto será algo que nos pondrá en riesgo. Al salir a la calle también habrá momentos en los que lógicamente comeremos. En esos casos podemos retirar la mascarilla para comer, pero se recomienda comer rápido y no pasar largos periodos de tiempo sin la mascarilla. Además, antes y después de comer nos volveremos a limpiar las manos con agua y jabón o alcohol tal y como hemos mencionado con anterioridad. Incluso si nos hemos lavado las manos tendremos que evitar chuparnos los dedos mientras estamos comiendo, y lo decimos porque sabemos que se trata de una acción que de forma habitual podemos hacer sin pensar en ello. Resulta natural hacerlo, pero de momento tenemos que evitarlo.

En el momento en el que hayamos llegado a casa y ya no necesitemos la mascarilla, será recomendable quitárnosla agarrándola de nuevo por las tiras y no por la parte central. De esta manera evitaremos cualquier tipo de riesgo en el proceso. Y tras quitarnos la mascarilla tendremos que volver a limpiarnos las manos con agua y jabón o con el alcohol de desinfección.

A la pregunta de: ¿podemos utilizar una misma mascarilla en dos ocasiones? Lo recomendable es que sean de un solo uso, pero también hay que ser conscientes con lo que supone la ausencia de mascarillas en las tiendas y el posible poco stock que tengamos de ellas. Por ello hay que contar con que las mascarillas tienen una duración de efectividad de alrededor 8 horas. Si salimos 30 minutos de casa a comprar el pan y volvemos y nos quitamos la mascarilla, no será necesario tirarla a la basura. Lo que deberemos hacer será quitárnosla por las tiras por la parte de atrás de la cabeza y luego plegarla en dos partes para dejarla en una superficie donde no la vayamos a tocar. Así mismo, habrá que plegarla sin tocar el exterior, sino el interior, que es la parte con la que nuestro cuerpo ha tenido contacto.

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