¿Cómo podemos cuidar nuestra belleza con el frío?

Os damos una serie de consejos que os ayudarán a cuidar vuestra belleza incluso con el frío que hace ahora.

belleza con el frío

Avanza el año y quedan pocos días para la entrada de la primavera. Sin embargo, aún está haciendo un tiempo típico de invierno con frío, lluvias y viento. Esta climatología hace que nuestra piel y nuestro cabello se resientan, dañándolos y debilitándolos. Por ello en cada época del año requerimos de una serie de cuidados que debemos seguir para cuidarnos tanto por dentro como por fuera y así mantenernos más saludables y jóvenes.

Por este motivo en este artículo te vamos a dar una serie de pautas a seguir para que protejas tu cabello y que pueda lucir sano, brillante y fuerte, y para que cuides tu piel, tanto corporal como facial. Así podrás conservar su firmeza, luminosidad y elasticidad. Si sigues rigurosamente estos consejos mejorarás tu salud física de manera considerable, protegiendo tu piel y tu cabello de los efectos atmosféricos que lo dañan.

Nutrientes para el cuerpo

Es muy importante que cuidemos nuestra piel, pero no solo la del rostro, sino que también es indispensable proteger la del cuerpo, así como la de manos y pies. Para ello debemos usar cremas específicas para cada zona, puesto que nuestra piel necesita hidratación. En este caso lo adecuado es aplicar cremas hidratantes o nutritivas, así como bálsamos o aceites que se calienten entre las manos para proteger no solo la salud de nuestra piel, sino también su elasticidad. Para el cuidado de pies y manos debemos emplear productos específicos para estas zonas que también suelen resecarse mucho en esta época. Por ello te aconsejamos usar guantes y calcetines de algodón durante la noche después de untar el producto para una óptima absorción y una mayor efectividad. Además, es conveniente que usemos guantes tanto para fregar como para salir a la calle y así proteger aún más las manos. Así mismo, evitaremos el uso de geles desinfectantes, ya que resecan mucho la piel. Un punto que debemos destacar en este apartado es el tema de las duchas calientes. En invierno al pasar frío siempre nos apetece una ducha de agua caliente, pero esto no es lo adecuado ya que ataca a nuestra piel de manera considerable. Por ello, debemos poner el agua templada para evitar esto.

Zonas sensibles

A veces somos perezosos para llevar una rutina diaria de cuidados corporales y faciales, pero en mayor o menor intensidad solemos cuidarnos aplicándonos algún que otro producto. Cierto es que hay zonas en las que no empleamos la dedicación que necesitan pero que es indispensable que hagamos hincapié en ellas. Estamos hablando de dos zonas que son las grandes olvidadas pero de las más sensibles de nuestro cuerpo. Nos referimos al contorno de ojos y a los labios. Ambas zonas son muy delicadas y su piel es muy fina, por lo que cada una requiere de unos cuidados específicos.

contorno de ojos y labios

Respecto al contorno de ojos podemos decir que es una parte de nuestro rostro muy seca al no contener glándulas sudoríparas ni sebáceas, por lo que ahí es donde se forman más arrugas que en cualquier otro sitio. Para protegerlo y tratarlo debemos usar un producto específico para esta zona. Y en cuanto a los labios, debemos protegerlos no solo del frío y el viento, sino también del sol. Por este motivo tendremos que usar algún bálsamo o protector labial que contenga factor de protección (SPF). Así mismo, para un mayor cuidado lo adecuado sería aplicar durante la noche algún producto que contenga ácido hialurónico o aceites reparadores.

Protégete contra el acné

Aunque parezca mentira, en invierno brota el acné. Esto es como consecuencia del aire frío que provoca que la capa cutánea que ejerce de barrera externa desaparezca y, por este motivo, los poros se obstruyen más fácilmente. De esta manera, nuestra piel puede sufrir la aparición de granos y espinillas que tanto incomodan no solo por la apariencia, sino por ser molestos e incluso dolorosos. Para combatir esto de manera eficaz debemos limpiar nuestro rostro adecuadamente al menos una vez por la mañana y otra por la noche antes de dormir. Tendremos que usar determinados productos según el tipo de piel y la zona a tratar, así como la acción que queramos realizar (limpieza, exfoliación, nutrición, hidratación, etc.). Además, sería perfecto que dichos productos contuvieran ácido salicílico. Sin embargo, no debemos olvidar hidratar nuestro rostro después de llevar a cabo la limpieza facial. Algo que no se suele tener muy presente por creer erróneamente que la piel que tiene granos sufre exceso de hidratación.

El efecto de la polución

La contaminación atmosférica es algo que nos afecta en todos los sentidos y en nuestra piel no va a ser menos. En el ambiente se concentra una serie de partículas que al ser mucho más pequeñas que el poro penetran en él fácilmente haciendo que nuestra piel se ensucie y se reseque. Por ello lo mejor para nuestro rostro en este caso es utilizar a diario un exfoliante suave, que abra el poro para limpiarlo en profundidad. Además, sería conveniente usar cosméticos que protejan nuestra piel de la contaminación.

efectos de la polución

Otro aspecto muy importante en este tema es la calefacción. En determinadas tiendas o grandes superficies fijan una graduación alta en la calefacción y esto nos perjudica por los contrastes de temperatura que sufrimos al salir luego a la calle, favoreciendo así la deshidratación de nuestro rostro. Pero como esto no lo podemos evitar, si tenemos calefacción en casa lo ideal es ajustar una temperatura agradable y suave. Así evitaremos el daño a nuestra piel e incluso a nuestra salud interna.

Cuida tu cabello

En esta época del año el frío y la humedad hacen que el cabello sufra y surja además el temido encrespamiento. Da igual si tienes el pelo liso, rizado u ondulado, el encrespamiento afecta a todo tipo de cabello sin importar su forma o su grosor. Este es el denominado efecto frizz. Para evitar este problema debemos tener en cuenta dos consejos. El primero es la hidratación. Para ello lo ideal es usar productos que nos aporten una hidratación adicional para que nuestro cabello esté siempre saludable, aportándole un extra de suavidad y brillo. Esto lo puedes obtener mediante el uso de cremas hidratantes, cremas suavizantes, aceites o serums. En el mercado encontrarás una amplia gama de ellos. Y en segundo lugar, después de cada lavado tendremos que secar perfectamente el pelo para evitar que retenga humedad, ya que como hemos dicho anteriormente, este es uno de los factores que producen el encrespamiento. Pero para usar adecuadamente secadores o planchas y evitar que estos aparatos nos resequen y dañen el pelo, debemos utilizar algún producto que contenga protección térmica que encontrarás fácilmente en casi cualquier supermercado o tienda especializada.

Otra forma de proteger nuestro cabello del frio y la humedad es utilizar gorros o sombreros, manteniendo no solo el cabello a raya sino que también nos mantiene la cabeza caliente. ¿Conocías estos consejos? Como ves, son unas recomendaciones muy sencillas y te sugerimos que las sigas si quieres proteger tu piel y cabello en el frío. De esta manera podrás dar la bienvenida a la primavera luciendo una apariencia esplendida. No pierdas tiempo y empieza a cuidarte ya porque cuanto antes lo hagamos antes detendremos los efectos negativos del frío en nuestro aspecto.

Foto: StockSnapsilviaritanikolabelopitov

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