Cómo dejar de fumar

Ojalá existiera un método práctico para dejar de fumar, pero no es así. Aquí nos remitiremos a brindarles algunos consejos para poder erradicar ese vicio de nuestras vidas pero también advertimos que será imposible que eso suceda, si no se cuenta con la entera voluntad y la firme convicción que se quiere dejar el cigarrillo, antes que éste nos deje a nosotros.

El día de hoy trataremos un tema que va estrechamente relacionado con nuestra propia salud, y al mismo tiempo siendo una de las acciones más difíciles de realizar, pero no imposibles. Se trata de dejar de fumar. Miles de veces hemos escuchado la frase “dejaré de fumar cuando quiera, ya que no es impedimento para mí“.

Este es un grave error, ya que si bien hay gente que puede hacerlo, no todos tienen esa capacidad y en la inmensa mayoría de los casos, no es más que un autoengaño para no admitir que somos adictos a la nicotina. Aquí está el quid del asunto, jamás admitimos que el cigarrillo nos provoca adicción, y que el mismo es una droga, aunque cueste admitirlo.

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Foto: hogwartsmagia

Pero antes de pasar a dar algunos consejos sobre como dejar este vicio, deberíamos comenzar con la pregunta ¿por qué fumo? Y de aquí parten dos respuestas simultáneas, el primero es netamente químico, ya que los componentes del cigarrillo afectan directamente nuestro organismo provocando efectos de dependencia al mismo.

El segundo factor y quizás el más importante es el mecánico, que se compone del ritual del cigarrillo como una dependencia pura y exclusivamente psicológica, que crea el hábito de fumar. Este es el primer punto que debemos atender cuando nos decidimos dejar de fumar.

¿Alguna vez se han puesto a pensar, cuántos cigarrillos encendemos sólo por la costumbre y no por verdadero deseo de fumar? Sin dudas estos componen la inmensa mayoría de los que consumimos a diario sin darnos cuenta, y esto es lo que debemos atacar primeramente. Lo primordial para dejar de fumar, es hacerlo paulatinamente, escogiendo con cierta anticipación un día para abandonarlo definitivamente.

Este día debe ser en el momento indicado para cada uno de ustedes, jamás debe ser en un momento de alta tensión y nerviosismo, sino que debemos encontrar el momento en el cual nos encontremos en plena armonía como para poder prescindir de él, sin que la ansiedad nos domine.

Este día no debe exceder de los próximos 30 días, sino jamás cumpliremos el objetivo final que es dejarlo por completo. Debemos tener en cuenta que no es conveniente dejarlo radicalmente, y mucho menos si sois fumadores habituales, o sea aquellos que fuman más de una cajilla por día. Lo primero que debemos hacer es descubrir cuáles son los cigarrillos “extras” que consumimos e intentar por todos los medios posibles eliminarlos de nuestra rutina.

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Foto: bloghosteleria

Una vez descubiertos los mismos, debemos pasar a eliminarlos, y eso se puede lograr de una manera bastante sencilla. Lo primero que debemos realizar, es desencontrarnos por completo de los cigarrillos. Esto se puede lograr, no teniendo cigarrillos con nosotros, en la misma habitación donde nos encontramos. Es decir, si pasamos la mayor parte del tiempo en el comedor, los cigarrillos deberían estar en el dormitorio, y de este modo cuando queramos fumar nos obligaremos a trasladarnos a otra habitación, por lo que ya pensaremos dos veces antes de ir a tomar uno.

Otra cosa que podemos hacer, es prohibirnos fumar adentro, y cada vez que sintamos deseos de hacerlo, salir a la calle a cometer nuestra acción. Esto nos lo hará pensar bastante, y más cuando llegue el invierno, y el frío nos obligue a preferir quedarnos dentro antes de congelarnos en el exterior.

Eso sí, debemos cumplir a rajatabla la regla y no romperla bajo ninguna circunstancia. Una vez que logramos bajar la cantidad de cigarros diarios, siempre antes del día que nos propusimos dejarlo definitivamente. Para ese día, debemos estar preparados y con todas las ganas posibles, pero sobre todo, repetiremos con frecuencia “quiero dejar de fumar” y no debo hacerlo” o frases de ese estilo.

Los primeros días sentirán la famosa ansiedad, pero los picos fuertes digamos, durarán hasta cinco minutos, y luego descenderán. Es recomendable comenzar a mantener una dieta sana y rica en frutas principalmente, pescado y vegetales, y durante el día consumir chicles o caramelos sin azúcar para mantener ocupada nuestra boca. Al igual que es conveniente jugar con un lápiz o lapicera e incluso llevarlo a la boca cuando sintamos ese deseo, para así mantener ocupadas nuestras manos. Ese lápiz representará el cigarro e nuestras manos, amainando la sensación psicológica que causa el hábito.

Esos días podrán ser complicados, pero no son imposibles de superar. En menos de un mes verán que esa sensación ya no existe y a partir de ahí ya podremos decir que somos “ex-fumadores“. Deben tener en cuenta una cosa, jamás, pero nunca deben pensar “un cigarrillo no me hará daño“. Ese es el peor error que podremos cometer ya que esa es la puerta de entrada a la recaída.

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Foto: olganza

Los efectos de dejar de fumar se notarán al preciso instante de abandonarlo aunque muchos piensen lo contrario. A modo de ejemplo, ya desde los 30 minutos de haberlo dejado se normaliza la tensión arterial. A las 24 horas nuestro organismo comienza a oxigenarse mejor y casi por completo. A las 72 horas, recuperaremos el olfato y el gusto. Y para finalizar, al año de abandonarlo, la probabilidad de sufrir un ataque cardíaco es la mitad que la de un fumador.

¿Sorprendente no? Bien, ahora no deben pensar, “pero tengo xx años de fumador, ya no podré recuperarme por completograve error. Todos, sin importar la edad y los años de fumador, duplicarán las expectativas de vida tal como lo dice el último punto del párrafo anterior.

Todo esto lo deben acompañar con mucha agua y con varios zumos de frutas, pero deben tener mucho cuidado con el azúcar. A esto se le agrega un pequeño descenso de cafeína y alcohol, al menos mientras se encuentran en esta etapa ya que eso suele acompañarse con el cigarrillo. Y sobre todo, cuando sientan muchos deseos de fumar, simplemente salgan a dar un paseo y respiren tal cual meditación, para poder relajarnos al máximo. Ese efecto durará no más de cinco minutos, por lo que no decaigan ante la ansiedad.

Para quienes les resulte muy complicado y crean que necesitan una ayuda extra, pueden consumir chicles de nicotina o adquirir productos de diversas herboristerías y homeopatías, además de poder consultar a su médico de cabecera que sin dudas podrán asesorarlo de una mejor manera.

Estos son sólo algunos pequeños datos para poder abandonar este vicio que causa millones de muertes anuales. Pero deben asumir dos cosas antes de hacerlo. La primera es que es una adicción y que no se diferencia mucho de una droga ilegal. La segunda y prioritaria, es que jamás lo lograrán si ustedes no lo desean y quieren realmente, y están dispuestos a poner la mayor voluntad en ello. Recuerden, es difícil, pero no imposible…

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