¿Cómo deberíamos hacer deporte dependiendo de nuestra edad?

Si queremos ejercitarnos de forma conveniente dependiendo de nuestra edad tendremos que tener unas costumbres u otras.

deporte dependiendo de la edad

Hasta los 20 años somos tan flexibles y tan polivalentes que no hay nada que nos detenga. Pero en el momento en el que nos vamos haciendo más mayores la cosa cambia. Hasta los 30 años no tendremos muchos problemas, pero entre los 20 y los 30 ya vamos viendo que tenemos algunas necesidades concretas. Lo principal es pensar no en el hoy, sino en el mañana. Lo que hagamos hasta los 30 nos ayudará a partir de la tercera década de vida, así que habrá que ser concienzudos con la tarea de mantenernos en un buen estado de forma y estar alerta a todo lo que nos pueda ocurrir en el cuerpo. Alejarnos de una vida sedentaria será crucial.

Si tenemos la oportunidad, además de hacer ejercicio todos los días tendremos que intentar preparar a nuestro cuerpo para el futuro, sobre todo dándole masa muscular extra. Correr de manera habitual, dar paseos a un ritmo intenso, un poco de spinning y diversas artes marciales, serán actividades perfectas para este momento de nuestra vida.

En el momento en el cual llegamos a los 30 es el perfecto para meternos en la práctica del yoga de la que tanto habremos oído hablar con anterioridad. Esto nos permitirá entrenar los estiramientos y darle al cuerpo la flexibilidad que comenzará a perder.

Si tenemos la oportunidad de practicar algún tipo de yoga más especializado, como es el tipo del jivamukti, será algo a tener en cuenta. Pensemos en el yoga o en el pilates como actividades que harán que nuestra flexibilidad incluso a los 35 o 39 años se mantenga a un buen nivel. Esto será importante porque aún nos van a quedar muchos años de vida en los que tendremos que estar preparados para hacer ejercicio de una forma habitual. Por otro lado, pensemos que entre los 30 y los 39 años lo que vamos a sufrir muy posiblemente es un aumento del estrés. Tanto el yoga como el pilates nos ayudarán a reducirlo en gran medida.

Seamos realistas y reconozcamos que entre los 40 y los 50 años nuestra máxima será la de conseguir perder esa grasa que de una u otra manera habremos acumulado. Por lo tanto habrá que adoptar un enfoque intenso que nos permita poner el cuerpo en un estado conveniente de nuevo. No nos mentalicemos para estar una hora corriendo a gran intensidad, sino que concentremos el ejercicio de alta intensidad en procesos de 20 minutos que a todos los niveles son mucho más lógicos. También hay que recordar que vamos a empezar a perder músculo, así que habrá que compensarlo haciendo pesas y otras actividades que nos permitan reforzar este aspecto del cuerpo. El kettlebell es una buena idea que nos permitirá estar en forma sin excesos.

yoga para la flexibilidad

Llegamos a los 60 años y eso son ya palabras mayores. Si hemos conseguido mantener un buen físico nos tenemos que felicitar y alegrarnos porque el futuro será mucho más positivo que el que nos hayamos podido imaginar. Las pesas van a seguir acompañándonos y en este caso reforzaremos el volumen de sesiones que dedicaremos al yoga. También hay que engancharse a la piscina, siendo este el lugar donde más nos vamos a ejercitar y en el cual además más a gusto estaremos.

A partir de los 70 años es necesario que seamos conscientes de que ya no estamos para los trotes del deporte de alta intensidad que hacíamos décadas atrás. Ahora hay que apostar por la baja intensidad, pero sin que esto signifique que vayamos a dejar nuestro cuerpo en una posición sedentaria que nos acabe pasando factura. Hay que tener mucho cuidado y precaución en lo que hacemos, pero no por ello no hacerlo. No corramos como si quisiéramos ganar una carrera, pero caminemos con energía al ritmo que nos lo permita nuestro cuerpo. No nos olvidemos que caminar es de lo mejor que le podemos dar a nuestro cuerpo sea cual sea la edad que tengamos. ¿Y si queremos correr? Pues corremos, que tampoco pasa nada, pero sin pasarnos.

A lo largo de la vida tenemos que pensar que no todo es risas y diversión, sino que hay que asegurarse de que nuestro cuerpo está sano y en forma para que podamos pasar más años divirtiéndonos y riéndonos. La vida hay que cuidarla, hay que protegerla y hay que hacer todo lo posible para que el día de mañana no nos tengamos que lamentar debido a que fuimos demasiado perezosos para cuidarnos. Hacer un poco de deporte cada día no es tan complicado y si no podemos todos los días, ¿por qué no empezar haciéndolo cada dos días? Todo se trata de buscar nuestro momento y la forma de seguir ejercitándonos para que no tengamos problemas físicos y de salud.

Como de costumbre, a lo largo de la vida también vamos a ver que el deporte en compañía es muy bienvenido, pero si nos encontramos solos esto no tiene que ser motivo para que nos quedemos sentados. ¡Todos a hacer deporte!

Foto: Wokandapix lograstudio

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...