¿Cómo calmar el dolor de muelas?

Os damos varias ideas que os permitirán calmar el dolor de muelas de forma sencilla y doméstica.

Visita al dentista

La visita al dentista es una que a nadie le gusta hacer. Intentamos librarnos por todos los medios posibles, porque sabemos que el dolor está asegurado, tanto a nivel físico como en la cartera. Y si somos de esos que no han ido al dentista en la vida, el impacto que puede tener nuestra primera visita una vez somos adultos puede ser extrema. Llega un momento en el que un dolor de muelas puede dejarnos tan debilitados que no nos quede ninguna otra opción, aunque siempre hay una serie de remedios caseros por los que podemos optar.

Alimentos que nos ayudarán

Hay varios alimentos que normalmente nos comeríamos, pero que en este caso vamos a intentar usar como remedio para calmar el dolor que estamos sufriendo. El primer remedio que os damos no le gustaría a ningún vampiro, porque se trata del uso de ajos. Lo que tendremos que hacer es picar un poco de ajo y aplicarlo en la zona que nos duela. El secreto del ajo está en que tiene una propiedad antiinflamatoria muy útil, así como un efecto de antibiótico natural. Otro buen recurso es la sal, pero no la aplicaremos directamente. En su lugar el proceso se basará en mezclar la sal con agua y hacer gárgaras con ella. Con esta combinación de agua salada conseguiremos que el dolor no se extienda y además proporcionaremos un afecto antiséptico, así que estaremos evitando que el problema derive en una infección mayor.

El eugenol de los clavos de olor es otra opción. Lo podemos poner picadito como en el caso del ajo, su aceite o los trozos de clavo en la zona que se haya visto afectada. Si tenemos enjuague bucal y queremos potenciar su efecto solo habrá que ponerle un poco de clavo. Veremos que el resultado del enjuague será más potente, así que nos iremos encontrando mejor poco a poco.

Acabamos con el perejil, que también ayuda al proceso de alivio del dolor. Para aprovecharnos de su utilidad lo que habrá que hacer será masticarlo con mucha delicadeza, sobre todo valorando si la muela que tenemos afectada es mejor que no la movamos demasiado por si nos duele. Hagámoslo con precaución, pero intentemos consumir el perejil de forma habitual varias veces al día. Lo bueno de la mayor parte de estos remedios que usan alimentos del hogar es que como podéis haber deducido son muy económicos. Porque ni el clavo, ni el perejil, ni la sal, por ejemplo, suponen una gran inversión para poder combatir el dolor de muelas.

El agua es tu aliada

Hay personas que utilizan el agua de diversas formas para tratar el dolor de muelas. En algunos casos sirve con introducir un poco de agua en la boca y dejarla dentro, sin tragarla, para que el frío de la misma sirva como anestesia de la zona que está molestando. El efecto de esta técnica dependerá de la sensibilidad que tengáis en el resto de la boca o en las demás muelas, pero a algunas personas les viene bien. Tampoco es precisamente cómodo, dado que de vez en cuando tendréis que tragar el agua y volver a introducir otra cantidad para aseguraros de que el dolor no persiste.


También podéis congelar el agua y ponerla en el exterior de la cara en la zona que esté en contacto con la muela inflamada. Es mejor hacerlo con un trapo, para que el contacto con el frío no sea directo. Esto te beneficiará porque reducirás la inflamación de manera considerable y notarás cómo el dolor va desapareciendo poco a poco. En último lugar, puedes introducir agua oxigenada en contacto con la muela que esté dándote problemas. Lo que te proporcionará esta idea es que además de calmar el dolor estarás desinfectando la zona y evitando cualquier posible infección añadida.

Otras ideas y recomendaciones

Te vamos a decir que prepares una taza de té negro, pero que no te la pongas directamente en la muela, al menos no todavía. En su lugar deja que esté en el agua caliente durante un rato, lo que te permitirá asegurarte de que toda la teína que contenía desaparezca. Lo que no desaparecerá en el proceso será el ácido tánico, el cual tu muela aprovechará de manera muy sólida, puesto que cuenta con propiedades analgésicas. Eso sí, no apliques la bolsa de té en la muela hasta el momento en el que te asegures de que ha quedado a una temperatura ambiente. Porque si bien antes te decíamos que las cosas frías como el agua pueden no ser malas para el dolor, las calientes sí que llegan a ser muy negativas.

Cuando consigas calmar el dolor y superar la fase, ve buscando el teléfono de un dentista, porque sería recomendable que le echara un vistazo a tu boca para que el problema no se produzca de nuevo.

Foto: jarmoluk

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