¿Cómo aumentar nuestra resistencia para caminar?

Si tenemos problemas para caminar, podemos aplicar estos consejos e ideas que irán reforzando nuestro cuerpo poco a poco.

Caminar es una de las mejores actividades deportivas que podemos practicar. No hay edad a la cual no esté aconsejado y no requiere un volumen de esfuerzo tan elevado como suponen otros ejercicios. Además, tiene la ventaja de ser gratis, de ser un ejercicio sencillo y de que podamos introducirlo en nuestro día a día de forma muy dinámica sin que tengamos que preocuparnos demasiado de a qué hora hacerlo.

El problema es que si últimamente hemos adoptado un ritmo de vida un poco sedentario es posible que nos cansemos demasiado rápido cuando caminamos. Por ello tendremos que comenzar a aplicar una serie de consejos que nos permitan recuperar la forma y volver a caminar con el mismo ritmo con el cual lo hacíamos con anterioridad. Lo que os prometemos es que la resistencia para caminar se puede recuperar aunque hayáis llegado a ese punto en el que os agotéis mientras estáis andando o incluso que os quedéis sin aire. Solo se requiere seguir unos consejos y tener, ante todo, mucha constancia.

1. Comenzar con una rutina saludable

Lo primero es que no nos pongamos metas demasiado agresivas, pero que tampoco pensemos que caminando un día a la semana vamos a poder ponernos en forma al instante. El periodo de días durante el cual debemos ejercitarnos de forma semanal será de un mínimo de 3 y un máximo de 5. Y la cantidad de tiempo durante la que os recomendamos caminar cada vez es de 30 minutos. Si tenéis problemas para cubrir ese periodo no tenéis que preocuparos, poco a poco iréis consiguiendo hacer progresos.

2. Una sesión larga por semana

Dentro de esos días semanales que ya hemos dedicado a caminar, es recomendable que uno de ellos lo seleccionemos para que represente una sesión más larga. Si los demás días estamos caminando 30 minutos, es preferible que la sesión larga la extendamos hasta el doble. Pero lo más recomendable es que a lo largo de la semana vayamos viendo qué distancia recorremos durante 30 minutos y que intentemos doblarla un día a la semana. No tiene porqué ser algo obligatorio que hagáis sea como sea. Si os encontráis cansados o a medio camino queréis parar, podéis hacerlo sin ningún tipo de inconveniente.

La idea es que a medida que pase el tiempo iréis sintiendo que podéis caminar durante más tiempo y notaréis cómo vuestro cuerpo se encuentra más firme y dispuesto para afrontar retos superiores. Por eso la principal característica de nuestra actividad tiene que ser la paciencia. Si mejoráis un poco cada semana ya podréis anotaros una victoria en vuestra mano.

3. Incrementa el ritmo al caminar

Cuando hayamos dejado atrás las limitaciones del sedentarismo y nuestro cuerpo nos lo permita (en el caso de que estemos en un rango de edad conveniente y en unas condiciones de salud adecuadas), lo que tendremos que hacer será incrementar el ritmo al caminar. Lo ideal es que caminemos rápido, siendo una buena media alrededor de 4,5 kilómetros por hora. Este no es el máximo nivel de velocidad al que podréis llegar caminando, pero no es ritmo de paseo precisamente.

¿Cómo podríais aumentar el ritmo al caminar si os resulta difícil aumentar la velocidad? Hay algunas aplicaciones que se ocupan de ello por medio de la música. Lo que hacemos es escuchar canciones que se entrecruzan con nuestros pasos y que nos ayudan a que caminemos con más rapidez.

4. Pon un poco de peso extra en tu sesión

Si caminamos llevando cierto peso o resistencia, nuestro cuerpo tendrá que hacer más trabajo y se ejercitará a un nivel superior. Hay distintas maneras de hacerlo, siendo la más sencilla de ellas cargar con una mochila en nuestra espalda. Otra de las posibilidades es más compleja y se recomienda para quienes os estéis tomando este aumento de la capacidad para caminar de una manera más seria. Se trata del uso de pesos que podéis poner en vuestros tobillos y muñecas. Pero cuidado con no elegir un peso demasiado alto. La cantidad de peso también la podéis aumentar progresivamente a medida que vuestro cuerpo se vaya fortaleciendo.

5. No caminéis siempre en liso

La superficie por la que caminamos también influye en el nivel de esfuerzo que tenemos que hacer y en la manera en la que llevamos a que nuestro cuerpo se entrene. Es importante que adoptemos una forma de caminar en la que haya altos y bajos, cuestas y todo tipo de superficies que lleven a que nuestra resistencia aumente aún más. Por ejemplo, si uno de los tramos de vuestra sesión caminando puede ser sobre la arena de la playa, será sin duda algo muy beneficioso, ya que este medio nos proporciona un nivel de resistencia superior.

Por último, no olvidéis nunca hacer estiramientos antes y después de caminar, y si tenéis la oportunidad de introducir subida de escaleras en la fórmula, esto os ayudará todavía más.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...