¿Cómo aumentar las posibilidades de tener una niña en el embarazo?

¿Queremos tener una hija cuando nos quedemos embarazadas? En ese caso os recomendamos aplicar una serie de consejos.

En el pasado no podríamos haber influido en el sexo de nuestro bebé de ninguna de las maneras, pero en los últimos tiempos se han desarrollado distintas técnicas que nos ayudan a mover la balanza hacia uno de los lados. De esta forma, aquellos matrimonios que se encuentran con que ya han tenido un niño (o incluso más) y quieren tener una niña, pueden aplicar estos métodos a fin de tratar de conseguir su objetivo. Nunca hay una seguridad del 100%, pero sí es algo a tener en cuenta para que intentemos triunfar en nuestra meta.

El método Shettles

En este artículo de lo que vamos a hablar es de las técnicas que podemos usar para intentar tener una niña. Si estáis intentando tener una hija, os recomendamos que apliquéis estas ideas que comienzan nada más y nada menos que con el método de Shettles.

De lo que trata este método es de planificar y «dar en el blanco». Tenemos que ser muy precisos con el momento en el cual tendremos relaciones para quedarnos embarazadas. Las estadísticas indican que este método tiene un volumen de eficacia del 75%, por lo que no podemos esperar que con total seguridad obtengamos una niña.

Lo que hay que hacer en este método es ser muy conscientes de cuándo comienza el periodo de ovulación y proceder a tener relaciones entre 5 y 3 días antes del mismo. Además, antes de hacerlo es recomendable que el hombre se dé una ducha caliente que ralentizará los espermatozoides Y, que son los masculinos. El calor no afectará a los espermatozoides X, los femeninos, así que será una forma de ayudarlos.

Pero antes de profundizar expliquemos con rapidez cómo funciona la obtención de género en el proceso de embarazo. Cuando tenemos relaciones los espermatozoides que el hombre pone en el interior pueden ser de dos tipos: X o Y. Tal y como hemos indicado, cada uno es transmisor de un género en el bebé. Y cada uno de los tipos tiene unas características determinadas. Los espermatozoides Y son muy rápidos, pero resultan sensibles y delicados, además de pequeño tamaño. Eso significa que tienen más capacidad para llegar al óvulo con rapidez, aunque lo tienen más complicado porque se encuentran ante dificultades técnicas, pueden morir con facilidad en menor espacio de tiempo y son muy delicados.

En contraposición a esto, los espermatozoides X son más grandes y resistentes, pero al mismo tiempo tienen el problema de ser más lentos. Eso significa que si se trata de una carrera en línea recta, es más posible que un espermatozoide Y llegue a su destino. Pero si esa línea recta tiene obstáculos y se encuentra a una larga distancia, hay más posibilidades de que sea un espermatozoide X el que llegue primero. El motivo de ello es que para el momento en el que el espermatozoide X llegue a la meta, todos los espermatozoides Y ya estarán muertos. En este caso hablaríamos de una carrera de fondo y en esa victoria siempre destacaría el lento y resistente ante el rápido y frágil.

Por este mismo aspecto es importante que después de las primeras relaciones que hayamos tenido no volvamos a hacerlo hasta dentro de unos días. El motivo de ello es que lo que estaríamos haciendo sería poner más espermatozoides en la carrera. Y los nuevos espermatozoides masculinos tendrían la posibilidad de adelantar a los espermatozoides femeninos de la ronda anterior que aún estaban de camino. Quizá no llegarían, pero habría más posibilidades de que esto ocurriera por simple probabilidad.

Otro consejo que podemos tener en cuenta es que es recomendable tener relaciones en una posición en la que se pueda evitar la profundidad. De esta forma dejaremos los espermatozoides más alejados del óvulo y les estaremos dando ventaja a los femeninos mientras los masculinos van muriendo antes de tiempo.

Otros consejos a tener en cuenta

Como decíamos antes, las altas temperaturas no son beneficiosas para los espermatozoides Y. El calor corporal, no solo el agua de la ducha, pueden llevar a que el escroto se encuentre más caliente y que esto afecte negativamente a los espermatozoides masculinos. También lo podemos conseguir si llevamos ropa ajustada (el hombre) y si la mujer tiene un flujo vaginal con un nivel de pH más bajo de lo habitual, lo que significaría que el nivel de ácido sería más elevado y que esto llevaría a que los espermatozoides masculinos pudieran morir por su contacto.

Si estáis decididos a tener una hija os recomendamos las máximas precauciones y tener en cuenta estos consejos. A ciencia cierta, todo indica que es más fácil tener niños que niñas, pero en términos definitivos hay demasiados aspectos aleatorios que acaban influyendo en el proceso. El pH de la mujer, por ejemplo, cambiará de forma considerable dependiendo de la edad de la mujer, por lo que este también será un factor que influirá.

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