BioBolt, reemplazo de la médula espinal dañada

Un grupo de investigadores de la Universidad de Michigan han desarrollado el Biobolt, un dispositivo que podría reemplazar la función de la médula espinal dañada y permitir que estos pacientes vuelvan a caminar.

Cuando, por un accidente o una enfermedad, una parte de la médula espinal resulta dañada, las señales que emite el cerebro son incapaces de llegar a determinadas áreas del cuerpo que, al no recibirlas, permanecen inertes.

Esto es lo que sucede en muchos casos con las personas que no pueden caminar. Y, precisamente, con objeto de mejorar su vida, un grupo de científicos pertenecientes a distintas disciplinas pero todos de la Universidad de Michigan han venido trabajando durante los últimos años.

Foto de la Universidad de Michigan

Instalaciones de la Universidad de Michigan, donde se ha desarrollado el BioBolt

El resultado, que ha sido dado a conocer recientemente, es el BioBolt, un instrumento que se implanta en el cerebro de la persona afectada y que puede interpretar las señales cerebrales y emitirlas a un aparato externo.

Por tanto, el BioBolt, que aprovecha la conductividad eléctrica de la dermis, vendría a ejercer la función transmisora que corresponde a la médula espinal.

El moderno dispositivo, que posee apenas el diámetro de una moneda de céntimo y un grosor mínimo, lleva en su parte inferior unos electrodos que tienen que estar en contacto con la superficie cerebral.

Ello obliga a que deba implantarse debajo del cráneo pero ello no es ningún problema para la cirugía de hoy.

Estos electrodos reciben las señales del cerebro y, mediante los microcircuitos que posee el BioBolt, las amplifican y filtran para, seguidamente, transmitirlas al exterior y con objeto de que sean recogidas por un interfaz que las envía a un ordenador.

Según Euisik Yoon, responsable de la investigación, existen otros dispositivos que ejercen la misma función pero no son aplicables desde una perspectiva realista, ya que obligan a que una parte del cráneo permanezca abierta. En cambio, las mínimas dimensiones del Biobolt eliminan este problema.

Las posibilidades que este instrumento podría brindar son enormes. Sus creadores piensan utilizarlo para enviar las señales cerebrales hasta los puntos del cuerpo que se hallan más allá de la zona dañada de la médula espinal.

Es decir, como una especie de ‘puente’ que permita que las órdenes del cerebro alcancen a las extremidades inferiores de las personas paralizadas, permitiendo así que puedan moverlas y, quién sabe si, en un futuro, volver a caminar.

Pero, además, el BioBolt también podría ser de utilidad para el control de algunas enfermedades, tales como la epilepsia y el parkinson.

Este nuevo dispositivo aún tendrá, no obstante, que superar algunas pruebas antes de su definitiva utilización en las personas. Pero, indudablemente, constituye un rayo de esperanza para aquellas personas que, por accidente o enfermedad, tienen dañada su médula espinal y no pueden caminar.

Fuente: Neoteo.

Foto: Universidad de Michigan: Krossbow en Flickr.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...