¿Qué es la angustia del octavo mes?

La angustia del octavo mes aparece insoslayable en cada bebé: ¿qué es? ¿cómo podemos ayudar a nuestro hijo para que no la pase tan mal?

El llanto desconsolado es una de las manifestaciones más comunes.

Los bebés son una gran alegría para una familia, un gran desafío para los padres, más aún si es primer hijo de esta familia. A veces la felicidad del nuevo integrante da paso a la preocupación ante las situaciones inesperadas, una de ellas puede ser la llamada angustia del octavo mes.

Pero, ¿qué es esto? Se preguntarán los padres ansiosos. Los bebés presentan cierta irritabilidad, llanto desconsolado, desconoce a personas con las que antes no tenía ningún problema, entre otras situaciones. La respuesta no es muy complicada ni tiene que ver con algo que han hecho los padres, la respuesta se encuentra en el mismo desarrollo del pequeño.

Un bebé recién nacido posee sus instintos y reflejos innatos que son necesarios para su supervivencia en otros tiempos, y hoy ser reflejo de su desarrollo. Psicológicamente, un bebé no diferencia nada más allá de sus necesidades: tener hambre, tener frío, tener sueño.


El bebé sólo reconoce en los primeros tiempos que sus necesidades son saciadas, pero no le interesa demasiado saber quién es el que satisface sus requerimientos. Sin embargo, con el tiempo comienza a reconocer que hay “alguien” atrás de todo lo que le dan en relación a su alimentación y cuidados.

Con el tiempo, se establece un vínculo que pasa de lo innato al amor a la simbiosis auténtica, tanto que el bebé piensa que tanto su madre como él son uno solo, que no son dos personas distintas.

Pero con el tiempo, cercano al octavo mes de vida, el bebé realiza un hito en su desarrollo y da cuenta de que su madre, a quien creía parte de sí, en verdad es una persona diferente a ella, y el concepto de “separación” les genera inseguridad y angustia, por lo que se encuentran más aferrados a su madre y no quieren despegarse ni un segundo de ella.

Esta es la situación de un bebé ante la comprensión de que su madre no siempre puede estar con él, y su concebida separación hace que el bebé llore y se descontrole si no la ve un instante, incluso si a veces se encuentra en la habitación contigua.

En general, las recomendaciones que se dan a los padres es que sean comprensivos con la situación que está viviendo el bebé, es una emoción y un cambio muy grande que deberá pasar y siempre con el acompañamiento y cariño de los padres la angustia del octavo mes será un recuerdo del crecimiento del rey de la casa.

Fotografía: CanelaR

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