Cómo volver al trabajo tras las vacaciones sin padecer en el intento

Tras las vacaciones, a todos nos cuesta volver al trabajo. Sin embargo, a veces, este paso necesario se convierte en una pequeña depresión. Es lo que los expertos denominan síndrome postvacacional y, en casos extremos, requiere ayuda psicológica. Pero, normalmente, remite si seguimos unas sencillas pautas que aquí exponemos.

Tras las vacaciones, lo lógico sería regresar al trabajo con el ánimo renovado y las fuerzas recargadas al máximo para afrontar el nuevo periodo laboral.

Sin embargo, habitualmente esto no es así. De hecho, los psicólogos han bautizado como síndrome post-vacacional a esa pequeña depresión producida por el retorno al trabajo y, con él, a nuestra vida cotidiana.

Foto de unos oficinistas

La vuelta al trabajo siempre requiere un periodo de adaptación

Durante las vacaciones, todos llevamos una vida un tanto anárquica. Rompemos con nuestra rutina habitual, dormimos más horas e incluso, por qué no decirlo, cometemos algunos excesos.

Por ello, al regresar a la vida cotidiana, nuestro cuerpo puede resentirse. No obstante, los expertos recomiendan seguir unas pautas de comportamiento que nos ayudarán a soportar mejor ese cambio.

Así, en primer lugar, es conveniente regresar del lugar de vacaciones cuatro o cinco días antes de incorporarnos al trabajo. Igualmente, una vez que hemos retornado, debemos recuperar, poco a poco, nuestros hábitos de vida tradicionales, de tal modo que, al volver a trabajar, ya estemos adaptados a nuestra rutina diaria.

Del mismo modo, debemos tratar de que el primer día de trabajo sea agradable: retomar la relación con los compañeros e incluso aumentarla y, sobre todo, no querer resolver todo lo pendiente ese día.

Lo mejor es organizarse, preparar una agenda de trabajo para solventar lo atrasado en varios días e ir, poco a poco, sacando el trabajo adelante y, sobre todo, readaptándonos a la vida laboral.

Por otra parte, es muy frecuente que, tras las vacaciones, lo veamos todo oscuro. Comparamos lo bien que lo hemos pasado o el buen tiempo que hemos tenido con lo que nos toca afrontar ahora y, por si ello fuera poco, con el hecho de que aún nos falta todo un año para volver a disfrutar del descanso.

Esta es una actitud que nos lleva indiscutiblemente al síndrome postvacacional. Lo que debemos hacer es dejar al margen lo pasado y centrarnos en los aspectos positivos que tiene la etapa que iniciamos.

Incluso una dieta sana y equilibrada nos ayudará a retomar nuestra vida cotidiana. Tenemos que abandonar los excesos de las vacaciones y tratar de volver a hacer comidas ligeras y también beber mucha agua, que depura el organismo.

Indudablemente, el paso del periodo estival al laboral será siempre más fácil para aquellas personas a las que les gusta su trabajo y lo desarrollan en un buen ambiente de compañerismo.

Por el contrario, quiénes aborrezcan lo que hacen o se vean marginados por sus compañeros sufrirán mucho más al volver a la rutina. En este último caso, lo mejor es tratar de solucionar estos problemas y pedir ayuda a un especialista.

Fuente: Ayuda Psicológica.

Foto: Oficina: [Lee] en Flickr.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...