Cómo evitar el miedo al parto

El estar preparada para el parto es muy importante, pero la realidad es que la mayoría de las mujeres sienten miedos, por ello, para tratar de estar bien para dar a luz, compartamos algunos consejos sobre cómo tener un alumbramiento más tranquilo y con mayor confianza.

embarazada

El miedo al parto, muy frecuente entre las futuras madres

Toda mujer que haya sido madre conoce los temores propios de dar a luz, y toda futura mamá sabe que el tener que pasar por este proceso no sólo le genera incertidumbre sino también miedos. Por ello, para evitar que esto empañe un momento tan importante y feliz en la vida de una mujer, compartamos algunos consejos para tratar de reducir estos temores propios del alumbramiento.

Los expertos recomiendan, primero que nada, asistir a cursos de educación maternal: aquí la futura mamá podrá conocer paso a paso el proceso de un parto, adquirir información de gran valor y tener una preparación práctica previa, lo que le permitirá afrontar el parto con más conocimiento, confianza y menos temores.

Además, aprenderán a identificar las primeras señales que estén dando aviso de que el bebé se aproxima, a respirar (un punto clave en todo parto), a relajarse y, lo que no es menor, podrá sociabilizar y compartir experiencias con otras mamás.

La figura de la matrona quizá ha perdido un tanto de vigencia en la actualidad, pero buscar su apoyo puede hacer una gran diferencia. La matrona suele ser una gran compañera durante el embarazo y un pilar a la hora de afrontar el parto, ya que con su experiencia, consejos y contención ayudará a disipar muchos de los miedos de la mujer gestante.

El compartir los temores puede ser también beneficioso para disiparlos, o reducirlos, en este sentido, qué mejor que hacerlo con la pareja (o con el futuro padre). Es importante ser sincera y abrirse al otro, de este modo, no sólo se encontrará contención y comprensión, sino que también -y en muchos casos- se podrá tener conciencia de lo infundado de muchos de esos miedos.

Otro consejo, y muy válido, es el aprender prácticas de relajación y/o meditación: el saber cómo relajarse y centrarse puede hacer la diferencia a la hora de afrontar el momento del parto. También brindará herramientas de gran utilidad para el post parto y para la vida misma.

Es importante tener en mente que el parto es algo natural, un proceso fisiológico necesario que puede no precisar intervención, y que es un paso que hay que dar, con una gran retribución después, el propio hijo.

Si bien el sentir algo de miedo es natural, cuando ya se convierte en algo irracional e incluso obsesivo se está ante un cuadro de «tocofobia«, una patología que puede afectar tanto a las primerizas como a las que ya han pasado por alumbramientos y, en ambos casos, es un grave problema para la mujer.

Según se calcula, entre un 6 y un 10 por ciento de las mujeres embarazadas sufre de tocofobia, lo que las hace solicitar, en muchos casos, una cesárea o incluso hay quienes se someten a un esterilización luego de la parto.

Pero más allá de este problema, ya grave, la gran mayoría de las embarazadas siente miedo, ¿a qué? En principio, el miedo más frecuente es a que el bebé no nazca bien o que incluso muera en el parto (según un estudio, en casi el 70 por ciento de los casos), mientras que en un 56 por ciento, su temor mayor es que nazca con malformaciones.

Foto flequi en Flickr

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