¿Cómo entablar conversación con un desconocido?

Iniciar una conversación con un desconocido conlleva ventajas como pasar un rato agradable, hacer amigos y mejorar la sociabilidad. Sin embargo, parece que nos cuesta establecer este primer contacto, una acción que, de hecho, constituye todo un arte

entablarconversacion

Entras en el ascensor y encuentras a tu vecino, te mira, le miras, aparta la vista, te concentras en el techo. Silencio incómodo -¿hace frío, eh? – sí, mucho, ale a seguir. Seguro que a más de uno le suena esta “pseudo-conversación”. Así, parece que el arte de entablar conversaciones no es tan fácil; la habilidad para hacerlo permite conocer gente, hacer nuevos amigos y un sinfín de ventajas.

“Hola”, “buenas, ¿qué tal?”, “¿estudias o trabajas?”, son las muletillas más típicas para iniciar un diálogo. Teniendo en cuenta que muchas personas se guían por la primera impresión y consideran fundamental la primera frase con la que se comience una conversación, convendría buscar fórmulas más originales. Ahora bien, una preocupación excesiva respecto a esta cuestión, podría bloquear al sujeto, atascado en la búsqueda de un saludo ingenioso y sorprendente.

A pesar de la creencia popular, lo cierto es que muchos psicólogos afirman que esta primera frase resulta de poca importancia, y que hasta una sonrisa podría bastar para comenzar a hablar. De hecho, cualquier comentario cotidiano podriá funcionar.

Un aspecto fundamental en este asunto es la timidez, y aunque llevemos a cabo distintos consejos mencionados en otros posts para vencerla, tener la iniciativa a la hora de establecer contacto con nuestro interlocutor es una tarea ardua. Lo esencial: dejar a un lado las preocupaciones, las expectativas generadas en el otro. Lo más frecuente es opinar o preguntar. La segunda, sin embargo, evita cualquier polémica o disensión que pudiera ocasionarse.

¿Cómo hacerlo?

  • Observa previamente a tu posible interlocutor y el entorno: el lenguaje kinésico aporta pistas sobre la actitud de la otra persona. Brazos o piernas cruzados, inclinación corporal hacia atrás nos dicen “huye”. Una sonrisa o una postura física más abierta podría facilitar el inicio de una conversación. El candidato ideal debe estar solo y no encontrarse enfrascado en ninguna actividad (lectura en el metro, por ejemplo).
  • Tipo de frase: no es tan importante, casi cualquier comentario puede servir. Puede ser una opinión, un comentario o una pregunta. Si optamos por la primera opción es básico señalar que no conviene que sea negativa.
  • Si nos decantamos por la pregunta: que no sea personal, pues podría incomodar y está fuera de lugar. Lo lógico es hacerla sobre la situación que estás compartiendo con el otro individuo, pues es eso lo que tenéis en común principalmente.
  • Lo mejor es hablar de esa situación o bien de una tercera persona.

Lo cierto es que cada momento es único y ofrece sus posibilidades, lo mejor es aprovecharlas al máximo posible y sobre todo, dejar a un lado esa ansia por gustar, ese afán por impactar incluso con la primera frase. Porque aquí lo importante es interesarse por el otro.

Fuente/ About.com
Foto/ Cris Valencia

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...