Aprendiendo a asumir críticas

En esta entrada aprendemos como lidiar con las críticas. En este mundo es imposible librarse de algunas cosas. Las críticas están en primera fila pero aquí aprendemos cómo sacarles el mejor provecho sin hacernos mala sangre.

Desde el momento en que pisamos este mundo estamos destinados a la crítica. Pareciera ser que nadie está satisfecho nunca y no les basta con autoanalizarse y elegir el camino que quieren seguir sino que se dan maña para dictaminar los caminos de otras personas. Como es imposible librarnos del torrente de críticas que recibiremos a lo largo de nuestra existencia por qué no mejor ponemos en práctica las mejores maneras de asimilarla. Lo más saludable como receptores de críticas es saber escuchar ya que no es buena idea crucificar a alguien antes de siquiera escuchar lo que tiene que decirnos.

Sólo después de haber recibido la crítica podremos determinar si ésta no es útil, al menos parte de ella quizá. Atendamos con positivismo. En segundo lugar es importante saber reconocer la fuente, qué tan autorizada es su opinión en tal o cual materia y ultimadamente procurar determinar si realmente se trata de una crítica o si sólo quiere llevar agua para su molino. Si se trata de una autoridad en el tema pues será buena idea afinar los oídos.

Esto no quiere decir que hagamos a pie juntillas todo lo que se nos diga pero bien podremos extraer lo que consideremos que nos hará mejorar. Una tercera buena medida es tomar críticas de diversas fuentes y compararlas, siempre en busca de lo positivo que estas puedan dejarnos. Para aplicar esta medida es imperioso que seamos honestos con nosotros mismos y sepamos reconocer nuestras faltas.


Además debemos integrar más cosas buenas a nuestra personalidad sin que esto signifique abandonar nuestra esencia o nuestros principios. Siempre hay que tener presente que no se puede satisfacer al 100 por ciento de las personas el 100 por ciento de las veces. Así que no nos angustiemos si notamos que quieren jalarnos en distintas direcciones. Otra medida muy importante es no tomarse las críticas de modo personal.

Debemos asumir que la otra persona no nos está atacando –por más que en el fondo sepamos que muchas veces la crítica es malintencionada-. Pensar que cada crítica que recibamos en este mundo o nos va a ayudar o nos va a hacer más fuertes. La última medida y que vendrá a completar el círculo es nunca asumir una posición confrontacional. Si lo hacemos estaremos pasando a otro nivel y la crítica se convertirá en algo imposible de digerir y mucho menos asimilar.

Fotos:

1 discusion tomada de flickr por sergis blog

2 escuchando criticas tomada de flickr por mario carvajal

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...