Preparar un botiquín para hacer senderismo

El senderismo ha cobrado gran auge en los últimos años. Además, la primavera y el verano son las mejores estaciones para realizarlo. No obstante, siempre debemos llevar con nosotros algunos elementos fundamentales y, entre éstos, se encuentra un botiquín de primeros auxilios. Aquí explicamos qué meter en él.

El senderismo es un deporte que ha conocido un inusitado auge en los últimos años. Basta salir a cualquier ruta para ver la cantidad de gente que, normalmente, nos encontramos en ella.

Además, en buena lógica, la primavera y, sobre todo, el verano son las estaciones ideales para ponerlo en práctica. En otoño e invierno, las adversas condiciones climatológicas lo hacen peligroso, sobre todo si se trata de senderismo de montaña, el más habitual.

Foto de dos senderistas

Dos senderistas en plena ruta

Pero, en cualquier caso, todo senderista veterano sabe que, antes de partir, debe tomar algunas precauciones importantes porque nunca sabe uno lo que puede suceder en el camino.

Entre éstas se encuentra equiparse con todo lo imprescindible y, si de ello hablamos, no puede faltar en nuestra mochila un pequeño botiquín de primeros auxilios para emergencias.

Una rozadura contra una roca, una picadura de insecto al que podemos ser alérgicos o un esguince de tobillo o, simplemente, las temidas ampollas, pueden convertir una divertida excursión para contemplar bonitos paisajes en una experiencia traumática.

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de preparar nuestro botiquín es que lo recomendable es llevar sólo aquellos productos que sepamos usar.

Y ello por un doble motivo: en primer lugar y más importante, porque podemos equivocarnos a la hora de aplicarlos en caso de accidente; y en segundo, porque supondrían un peso adicional innecesario para nuestra mochila.

Así mismo, es conveniente utilizar para nuestro botiquín un recipiente hermético y duro. Con ello, evitaremos que pueda entrar agua en él y que se estropee su contenido en caso de llevar algún golpe.

Igualmente, debemos comprobar la fecha de caducidad de cada producto que incorporemos a él, pues de nada nos servirán si están caducados. Y también es una buena idea llevar con nosotros un manual de primeros auxilios.

Una vez advertidas todas estas premisas, tenemos que saber qué es lo imprescindible a meter en el botiquín.

Debemos llevar analgésicos y antiinflamatorios para calmar los dolores e inflamaciones en caso de caída; algún desinfectante, como el alcohol; gasas, vendas y cinta para cubrir posibles heridas; unas tijeras y, opcionalmente, puntos de sutura de tipo adhesivo.

También deberíamos incluir determinados productos para solucionar posibles problemas derivados de la ingestión de comida o agua, tales como pastillas potabilizadoras y anti-congestivas. Si vamos a realizar una excursión de varios días, conviene incluir igualmente tanto anti-diarréicos como laxantes.

Y, en cualquier caso, no pueden faltar pomadas, tanto para las ampollas como para las quemaduras del Sol o las picaduras de los insectos.

Podríamos incluir más cosas pero, con estos elementos, nuestra ruta será tranquila y nos permitirá disfrutar del paisaje y del deporte.

Fuente: Para Saber.

Foto: Senderistas:  Triángulo del Café en Flickr.

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