¿Cómo sobrevivir a un terremoto si estamos en un lugar poco usual?

Cuando se produce un terremoto no siempre estamos en casa, sino que también puede darse el caso de estar en otro tipo de ambiente.

terremoto en la ducha

Todos sabemos que ante un terremoto hay algo imprescindible que debemos hacer: agacharse, cubrirse y esperar a que pase el movimiento. ¿Pero y si estamos en un lugar poco usual? Porque en una habitación de nuestra casa seguramente sabremos qué hacer, pero si estamos en otro sitio quizá tengamos dificultades para saber cómo reaccionar. Teniendo esto en cuenta se han emitido nuevas advertencias y consejos que podemos aprovechar ante este posible tipo de situaciones. Planteamos las reacciones que debemos tener en determinados momentos, como si estamos en la ducha, en el coche o en un supermercado.

La ducha es uno de esos lugares problemáticos, porque estamos desnudos y mojados, lo que complica mucho la toma de decisiones. Pero no tenemos que preocuparnos, dado que la recomendación principal en este tipo de caso es que simplemente hagamos lo que haríamos en cualquier otro tipo de contexto. Es decir, nos agachamos y nos protegemos.

Cuando se hace esta recomendación se piensa especialmente en que si salimos corriendo de la ducha desnudos y mojados lo más posible es que nos resbalemos y que nos hagamos daño. Y eso es algo que no queremos que ocurra. Una buena idea, si vivimos en una zona donde hay terremotos, es que nos aseguremos que no hay nada peligroso o pesado que nos pueda caer encima cuando estemos protegiéndonos dentro de la ducha.

¿Y si estamos dentro del coche conduciendo? Lo mejor que podemos hacer es echar el freno y parar el vehículo cuanto antes. Hay ocasiones en las que lo primero en lo que pensamos cuando comienza el terremoto es en que hay algún tipo de problema con el vehículo. Pero en realidad no es culpa del coche, así que debemos pensar rápidamente en ello para frenar lo antes posible. Aunque podamos creer que salir del vehículo es más seguro, lo cierto es que estamos mejor dentro. No obstante, hay excepciones, como si estamos debajo de algún lugar que pueda producir un desprendimiento o si nos encontramos en un puente. Son pensamientos lógicos, tanto como que mientras conduzcamos siempre debemos tener un kit de emergencias en el vehículo, por si llegamos a necesitarlo.

En un supermercado puede ser un ambiente peligroso, porque las estanterías están llenas de objetos que pueden caerse y golpearnos. Lo mejor en este tipo de casos es que optemos por el método de agacharnos, pero que nos intentemos proteger debajo de alguna superficie que sea lo suficientemente sólida. Un carrito de la compra puede ayudar a servirnos de escudo. Lo que nunca habrá que hacer será sentarse en medio de cualquier pasillo, porque eso nos pondrá en un grave riesgo.

Otra situación preocupante se produce cuando estamos en lugares cerrados donde hay grandes aglomeraciones de personas. Por ejemplo, un estadio deportivo en el cual se esté llevando a cabo un concierto. Lo primero que haremos será mantener la calma y después, si tenemos una butaca, protegernos dentro de nuestro asiento. Si hay empleados de seguridad habrá que seguir las indicaciones de evacuación, pero siempre manteniendo la tranquilidad para evitar la locura propia de las estampidas. El principal riesgo en este tipo de situaciones son las propias personas y su forma alocada de reaccionar, la cual resulta impredecible.

sobrevivir en el coche

Totalmente opuesta es otra situación: ¿y si estamos caminando por la calle? Esa es una posibilidad complicada, dado que el exterior de un edificio puede ser un lugar en el que no estemos a salvo. ¿Y si se cae el edificio y nos aplasta? Por eso lo primero es que seamos muy conscientes de lo que nos rodea. Hay que mirar si son edificios viejos o si son grandes estructuras que no se inmutan debido al movimiento del terremoto. También habrá que protegerse de cristales y otros elementos que puedan pasar volando por nuestros alrededores, para lo cual una puerta puede ser una buena idea. Se aplica también la filosofía de agacharnos y protegernos, pero prestando más atención a lo que nos rodea.

No restemos riesgo tampoco a que estemos en un aparcamiento bajo tierra. En este tipo de caso hay que buscar una parte de la estructura que nos proporcione confianza, como un pilar maestro o una pared interior. Dependiendo de dónde tengamos el coche también será buena idea quedarnos dentro, puesto que nos estará dando una pequeña protección añadida a través de su carrocería.

En cualquier caso, protegerse de un terremoto es más complicado de lo que se pueda imaginar y lo que hay que tener en mente en todos los casos es que no debemos perderle miedo a lo que está ocurriendo. A esto hay que añadir que se recomienda mantener la atención en todo lo que ocurre a nuestro alrededor para ser capaces de reaccionar de forma dinámica. Porque agacharnos y protegernos es seguro, pero dejará de serlo si nos cae una gran piedra encima o si el suelo que tenemos debajo se resquebraja.

Vía: CBC News

Foto: Martin LuffGregoryButler

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