¿Cómo realizar una valoración primaria a una víctima de accidente?

Ante un accidente, es imprescindible avisar cuanto antes a los especialistas médicos

primeros auxilios

Cuando vamos circulando por la carretera y nos encontramos con un accidente, estamos obligados, tanto moral como legalmente, a atender a las víctimas del mismo. Pese a que no poseamos conocimientos médicos, hay algunos puntos básicos que deberíamos saber para no quedarnos en blanco ante una situación de este tipo.

Si bien lo primero es avisar con la mayor urgencia a los equipos médicos, debemos cerciorarnos de que sus constantes vitales están en funcionamientos. Los signos vitales que es preciso reconocer son la conciencia, la respiración y el pulso.

Para evaluar la conciencia, comenzaremos preguntando a la víctima si nos escucha; en caso afirmativo, le preguntaremos cómo se encuentra y qué le duele. Si no responde, se puede sacudir ligeramente los hombros o realizar pequeños pellizcos en el cuello- siempre con cuidado de no lastimarlo-. Si aún así no muestra ningún signo, se le realizará estímulos dolorosos, como pellizcar el trapecio o rascar sus costillas con los nudillos. En el caso de que no responda, se considera a la víctima como inconsciente.

Tanto si está consciente como si no, a continuación pasaremos a explorar su respiración. Para ello, basta colocarse a la altura de los hombros, aflojar la ropa que moleste a la víctima y oír y/o sentir en nuestra mejilla la entrada y salida de aire. También resulta útil comprobar si su tórax y abdomen se mueven al respirar.

En caso de que no respire, es necesaria realizar las maniobras de reanimación pulmonar, aunque se trata de una tarea que deben llevar a cabo profesionales. Alguien sin experiencia podría romper las costillas del paciente o, incluso, empeorar la situación en la que se encuentra.

Si respira, pasaremos a explorar el pulso. Éste se toma en las arterias, desde donde la sangre circula a impulsos. El sitio en el que mejor se nota es en la arteria carótida, ubicada entre la laringe, a banda y banda de la nuez del cuello. Son necesarios los dedos índice y mediano de la mano para realizar esta tarea. Jamás el dedo pulgar, ya que a través de este podemos notar nuestro propio pulso.

Una vez tomado el pulso y, en caso de que exista, el que haya taquicardia- frecuencia cardíaca por encima de lo normal-, o bradicardia- todo lo contrario-, será tarea de los médicos establecer un ritmo cardíaco adecuado. Lo importante y vital es que exista pulso.

Con estos recursos, el ciudadanos de a pie ya ha hecho todo lo que estaba en sus manos, las próximas medidas ya son tareas exclusivamente de especialistas en medicina. Pero nunca está de más el aprender unas pequeñas lecciones para no quedarnos saturados ante una situación con víctimas.

Foto: imaneuquen

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...