Aprende a saber cuando un coche usado ha tenido un accidente

No es lo mismo comprar un coche usado que está intacto que otro que ha sufrido un grave accidente y ha sido reparado. Si no sabemos de mecánica, podemos seguir unos sencillos trucos que aquí explicamos para evitar que nos timen.

Comprar un coche usado es una difícil tarea para quiénes no somos expertos en mecánica de automóviles. Si nuestro vendedor es honrado, no hay problema pero, si no lo es, puede engañarnos con la máxima facilidad aprovechando nuestro desconocimiento.

Porque, aunque ambos sean usados, no es lo mismo comprar un coche intacto que otro que ha tenido un grave accidente y ha sido reparado. Éste último tendrá un buen aspecto pero los efectos del choque habrán afectado a su funcionamiento. Por todo ello, si desconocemos la mecánica, somos un candidato ideal a que nos vendan un automóvil reluciente por fuera pero estropeado por dentro.

Foto de un negocio de coches usados

Un establecimiento de coches usados

Sin embargo, existen algunos detalles que pueden brindarnos una pista acerca de si el vehículo que queremos comprar ha sufrido algún accidente y, por tanto, tratan de endosarnos un coche defectuoso.

Por ejemplo, podemos revisar las placas de matrícula. Generalmente, cuando el automóvil ha tenido una colisión, no las cambian sino que se limitan a enderezarlas y en ellas podemos apreciar  detalles como saltos de pintura e incluso partes oxidadas que contrastan con el aspecto reluciente de la carrocería.

Otro lugar a mirar que puede brindarnos pistas es la pintura del coche. A veces, cuando ha recibido un golpe, los vendedores se limitan a reemplazar el panel de la carrocería dañado y a sustituirlo por otro del mismo color.

Pero, si somos buenos observadores, veremos que éste no coincide del todo con el resto de aquella. La explicación es muy sencilla: la parte sustituida está nueva y el resto ya ha sufrido los efectos del uso del vehículo y las inclemencias del tiempo. Por tanto, aunque ambos sean, por ejemplo, azules, el color diferirá levemente.

Asímismo, otro indicio interesante lo encontramos en las junturas o zonas donde se unen las distintas partes de la carrocería. Cuando el coche ha recibido un golpe, se nota que no encajan exactamente ya que las reparaciones nunca alcanzan la simetría de uno nuevo.

Por último, otra pista nos la brindan las bisagras y soldaduras del vehículo. En cuanto a las primeras, en la fábrica todas son iguales pero, si el vendedor ha reemplazado una pieza, probablemente habrá usado alguna diferente. Y, en lo que respecta a las segundas, al montar el coche se hacen de forma automática y también todas sus marcas son iguales pero, si se ha reparado algo, probablemente lo hayan soldado de forma manual.

En suma, si nos fijamos en estos pequeños detalles, nos ayudarán a evitar que nos timen haciendo pasar como semi-nuevo a un coche que ya está para enviar al desguace.

Fuente: Wikihow.

Foto: Negocio de coches usados: Jonathan Billinger en Geograph.

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