¿Quién fue el creador de los Sea Monkeys?

El creador de los Sea Monkeys, los monos de mar, fue el norteamericano Harold von Braunhut, creador también de las gafas de rayos X de juguete.

El creador de los monos de mar

¿Se acuerda alguien? Hace algunas décadas se puso de moda el tener como mascota un animal marino conocido popularmente como Mono de mar (Sea Monkey en el original). A España llegó más tarde, hace como 10 o 15 años a lo sumo, y no tuvo tanta repercusión como en Estados Unidos. Tras los Sea Monkeys se escondían, en realidad, unas artemias salinas que se podían tener en una pecera como si fueran mascotas.

Muchos diréis “puaj”, pero fueron un éxito y seguro que habéis visto las referencias en series como Los Simpson o Padre de Familia. ¿Pero quién se sacó de la manga tal invento? Fue un inventor de Estados Unidos llamado Harold von Braunhut, cuyo nombre no parece muy estadounidense, eso sí. Los inventó en 1960 al descubrir que esta especie, que se utilizaba como alimento para los peces, debido a la gran cantidad de proteínas que tenía, era un “animalito” ideal para que los niños lo tuvieran como mascota.

Harold Nathen Braunhut nació en Estados Unidos y, debido a sus ideales políticos, a partir de los años 50 decidió incluir en su nombre el apelativo von, para que así sonara con un tono más germánico (pues lo que decíamos antes).

La creación de un mito

El inventor dedicó gran parte de su vida a comercializar distintos productos. En todos sus años de profesión acuño 195 patentes, alguna de las cuales han llegado a ser auténticos iconos culturales (para bien o para mal, ojo), como es el caso de los Monos de mar. Para lograr las ventas de sus productos, Braunhut utilizaba los anuncios de los cómics más populares de aquella época con ese tipo de tiras en las que los monos aparecían como si fueran personas (terrible).

Así llegó a alcanzar un gran éxito a principios de los 70. Lo hizo porque convenció a una generación de lo divertido que era criar artemias salinas (camarones de toda la vida) en una pecera, donde se supone que vivían una vida completa (iban a la escuela, se casaban, tenían hijos…). Estas criaturas revolucionaron el mundo.

Ahora habla de ello un documental titulado Just Add Water que explica todo el proceso de invención y de cómo el señor von Braunhut se hizo de oro con el asunto. Ahí explican que estas criaturas pasan por la cryptobiosis, un sistema de vida suspendida en la cual las artemias pueden estar durante años dentro de huevos que eclosionan con el contacto con el agua. Si eso no os hace sentir como dioses no sabemos qué podrá hacerlo. Una vez los monos llegan al agua cambian su aspecto, salen del huevo como si estuvieran evolucionando y se transforman en “pez mascota”. Eso sí, que nadie se encariñe mucho con ellos: porque viven un año más o menos. Y para verlos necesitáis afinar mucho la vista o una buena lupa, dado que son minúsculos.

Lo cierto es que Braunhut revolucionó el mercado infantil al comercializar estos seres diminutos. En ese tiempo todo el mundo quería un mono de mar. Con el tiempo se fue viendo que eran una gran tontería y perdieron su atractivo. Además, los niños fueron siendo menos niños, menos ingenuos e inocentes. La generación de entonces pasó y hoy día los monos de mar tienen más bien poco margen de atracción. Quizá si una patente que von Braunhut registró para que la vida de los monos fuera mayor, habrían podido tener un mayor éxito a largo plazo. Pero no salió demasiado bien y el proyecto se mantiene hoy día casi como en sus orígenes.

El hombre detrás del invento

Pero volvamos a la apasionante vida del señor von. Nació el día 31 de marzo de 1926 y falleció el 28 de noviembre de 2003. Era un inventor de tebeo, uno de esos que fabricaban cosas curiosas y las anunciaban, como decíamos antes, en los comics. Les ponía unos dibujos divertidos y hacía que los niños mandaran su dinero a su casa en un sobre para que, de vuelta, recibieran el invento. Junto a los monos de mar, que se vendieron inicialmente de esa manera, su mayor creación, o al menos la más popular, fueron las gafas de rayos X.

Son esas típicas gafas de rayos x que se ven en muchos cómics y series antiguas, con las que en teoría podemos ver a través de la ropa. Pero eran un “engaño”, dado que sus anuncios jugaban con la semántica para que los niños se imaginaran grandes cosas cuando, en realidad, las gafas solo provocaban un efecto visual que parecía como si mirásemos por debajo de las cosas, incluso por debajo de la piel. Hoy se la han perdonado sus pecados, pero el hombre posiblemente se hiciera de oro con estos inventos.

Se casó en dos ocasiones. Primero con Charlotte Braunhut y luego con Yolanda Signorelli, una actrtiz que pasaría a tener un papel activo en la comercialización de los monos de mar. Braunhut falleció tras sufrir una caída en su casa.

Vía: YouTube

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