¿Quién fue el Conde Drácula?

Una leyenda de vampiros con una fuerte dosis de realidad. El personaje de Drácula tiene nombre y apellidos: Vlad III, El Empalador.

dracula

Cartel de la versión cinematográfica de la novela Drácula

Con motivo de la pasada festividad de Halloween y las fiestas de disfraces celebradas para la ocasión, hemos hecho una observación sociológica de los disfraces ‘de miedo’ más frecuentes. El ganador por goleada es año tras año el famoso Conde Drácula, pero muy pocos saben quién fue en realidad el protagonista de la novela de Bram Stoker.

La novela de terror más famosa del mundo fue publicada en 1897 y desde entonces han surgido múltiples ediciones de la novela, siempre en circulación y clásico de la Universidad de Oxford, así como versiones llevadas al cine, cómics o musicales. El afán de Stoker por los cuentos de terror lo heredó de su madre y fue una noche en Yorkshire donde comenzó a plasmar todo lo que su imaginación había creado. Inspirado por la lectura de un libro de William Wilkinson sobre Transilvania y sus sueños con hermosas mujeres vampiros, inició este viaje por la época victoriana y las leyendas de vampiros. El origen del personaje del controvertido Drácula se remonta al siglo XV y está inspirado en la figura de Vlad III de Valaquia.

Aunque muchos suman a la influencia del príncipe, al jefe y ‘amo’ de Stoker, sir Henry Irving, la fuerza de Vlad que desprende Drácula es irrefutable. El terrible personaje era conocido como Vlad Draculea, hijo del demonio, y no por casualidad. Nacido en 1431 en Transilvania, Rumanía, su padre Vlad ya fue apodado el diablo por su afamada crueldad sanguinaria. Una niñez tormentosa que lo mantuvo como rehén hasta los 17 años, al estar disputado el trono de Valaquia entre turcos y húngaros. La muerte de su padre lo obligó a posicionarse con los turcos con el único objetivo de volver a reinar.

El 22 de agosto de 1456 subió al trono de Rumania, comenzando su mandato como rey heroico y defensor de los intereses e independencia de su país y del cristianismo. Su implacable sentido de la justicia hizo que se le recuerde por su crueldad y falta de piedad hacia sus enemigos. Y esto no consta así por las guerras, sino por los terribles métodos de tortura. Hoy se le reconoce como Vlad El Empalador por su método de tortura y ejecución preferido. Lento y agónico este proceso consiste en introducir un palo por el recto, fijarlo a la carne con un clavo y después levantarlo para que la víctima muriese lentamente. Esta tortura prolongaba la muerte de sus enemigos a varios días. Vlad III disfrutaba con esta tortura que protagonizó la mayoría de sus maltratos y ejecuciones, en especial sobre la clase dominante de la antigua Rumanía.

El final del pseudo Conde Drácula fue terrible, y es que tras una batalla contra los turcos que acabaron con su vida, llevaron su cuerpo muerto ante el Sultán. Éste le castigó con su mismo juego, le empaló y dejó que su cuerpo se pudriese. Hoy en día, y a pesar de sus terroríficos métodos, Vlad III El Empalador es recordado en Rumanía como un héroe nacional por su lucha por la independencia.

Una historia de verdadero miedo tras cada disfraz del archi famoso vampiro de Transilvania. Después de conocer su vida igual decidimos buscar un disfraz más original y menos sádico para el próximo Halloween.

Foto/ Marxchivist

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