¿Qué polémico origen tiene la Fanta?

Os contamos la historia que se esconde detrás de la creación de Fanta, la famosa bebida de sabores que se vende en todo el mundo.

Nadie se podría imaginar que un refresco como Fanta tiene origen nazi. Pero es pura historia. ¿Cómo y bajo qué circunstancias se originó esta bebida? Para responder a ello nos tenemos que desplazar a la época de la Segunda Guerra Mundial. Ya en esos tiempos existían multinacionales que se encontraban representadas en distintos países. Una de ellas era, por ejemplo, Coca-Cola.

La misión de Coca-Cola era estar presente en el mundo entero, pero la guerra se metió de por medio. Como empresa norteamericana, Coca-Cola quería ayudar a sus soldados y entorpecer el progreso de los alemanes. Eso llevó a que la compañía tomara una decisión: no volvería a enviar el sirope de Coca-Cola a los embotelladores de sus filiales en Alemania. Aunque al hacerlo estaba dinamitando parte de su negocio internacional, lo consideraban su forma de luchar contra los nazis de una manera corporativa.

La decisión no gustó nada en la filial de Coca-Cola en Alemania. Su máximo responsable, un hombre llamado Max Keith, tuvo que pensar en algo, puesto que si bien habían estado guardando sirope para las vacas flacas, este estaba claro que se iba a terminar antes o después (eso ocurrió en 1942). La idea que tuvo Keith fue de crear una bebida distinta que pudiera ocupar el hueco que había dejado Coca-Cola.

Su idea fue la Fanta, una bebida que ya en su primer año de disponibilidad se convirtió en un producto súper ventas. Quizá alcanzó esa fama por la escasez de Coca-Cola o porque realmente encajaba con lo que buscaba el público, pero la cuestión es que él inventó Fanta. Utilizó esa palabra por ser el término alemán de «fantasía» y se encontró con que el sabor de la bebida gustaba tanto y era tan particular, que cuando la hambruna comenzó a afectar a la población hubo familias que usaron el refresco como sopa.

La receta de la Fanta respondía a la necesidad de usar ingredientes que fueran accesibles en un periodo como el que se estaba viviendo. O dicho de otra forma: Keith metió todo lo que tenía a mano más barato y que podía crear una receta con sabor. Así, la receta incluía restos de manzanas que ya habían sido prensadas y utilizadas para preparación de sidra, restos de la producción quesera y todo tipo de frutas de baja calidad que llegaban procedentes de Italia. La combinación de estos ingredientes dio forma a la Fanta y el público alemán se volvió loco por la bebida, posiblemente en parte porque se trataba de una propuesta creada en Alemania y eso despertaba el orgullo nacionalista.

Con el paso de las décadas a Max Keith se le perdió la pista. Sabemos que, cuando se iba a encontrar con toda la ira del gobierno alemán, la persona que le investigaba murió en un asalto, por lo que su caso se cerró y aparentemente se le dejó tranquilo. El problema que tuvo Max tiempo después es que se negó a cambiar el nombre de la bebida y su registro. Alemania no quería que Coca-Cola, una marca norteamericana, fuera la propietaria oficial de Fanta, la bebida alemana de la que tan orgullosos se sentían. Pero Max cumplió con la lógica corporativa y no aceptó las condiciones, por lo que Fanta continuó siendo un producto de Coca-Cola.

La desaparición de Max Keith y que no se le proporcione crédito como inventor de la Fanta, aunque en una forma muy distinta a la definitiva, resulta un poco triste. Al menos hay que reconocer que fue él quien eligió el nombre y que la idea, una bebida de frutas que compitiera en formato con Coca-Cola, también nació de él. Es posible que haya quedado en el olvido porque Estados Unidos nunca quiso vender la Fanta. No querían que la imagen de Coca-Cola se encontrara con un rival de gran fuerza y que desde su propia casa tuviera una rivalidad que le restara relevancia.

Por ello, aunque en Europa Fanta tuvo mucho éxito desde el principio, en Estados Unidos prefirieron no venderla o hacerlo en pequeñas cantidades y sin empujón promocional. Esto se mantuvo de la misma forma hasta décadas atrás y hoy día hay que decir que Fanta ya es una de las 10 bebidas de mayores ventas en Estados Unidos. Está muy lejos de Coca-Cola, pero su trascendencia es realmente alta.

Además, Fanta es hoy día famosa en todo el planeta. Algo que resulta de lo más interesante cuando hablamos de Fanta es el gran abanico de sabores que es posible encontrar, sobre todo variando su disponibilidad dependiendo del país. En España los dos sabores de Fanta principales siempre han sido la naranja y el limón. Normalmente los consumidores se dividen entre los que consumen la de naranja o los que prefieren la de limón. En el pasado, en nuestro país también fue muy popular la Fanta Manzana, pero en un momento dado llegó a desaparecer. Por lo general, a Coca-Cola no le gusta improvisar y prefiere mantenerse en lo que funciona, salvo en campañas especiales en las que introducen nuevos sabores durante un periodo de disponibilidad limitado.

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