¿Qué misteriosa tribu habita la Isla Sentinel del Norte?

Los habitantes de la Isla Sentinel del Norte representan una de las tribus más inexploradas y desconocidas del mundo.

Isla

Es triste que este tipo de noticias lleguen a primera plana de tanto en tanto debido al fallecimiento de una persona inocente. Pero de la isla Sentinel del Norte hacía mucho que no se hablaba y esta ha vuelto a ser noticia por la muerte de un misionero de Estados Unidos que viajaba a la todavía misteriosa región del archipiélago de las Islas Andamán, en India, para evangelizar a los nativos e introducirles en la religión.

No obstante, el joven John Allen Chau, no consiguió su objetivo, dado que nada más desembarcar en la isla recibió dos flechazos que acabaron con su vida. La tribu de los sentineleses no tiene ningún tipo de reparo en acabar con cualquiera que intente entrar en su territorio, disparando flechas que terminan de forma implacable con la vida de toda persona que trate de acercarse. Se dice que de las 400 personas que forman la sociedad sentinelés en la actualidad, nada más y nada menos que 300 de ellas son habilidosos arqueros que pueden acabar con cualquier objetivo de forma precisa.

Chau tenía solo 27 años cuando recibió los flechazos que acabaron con su vida en el mes de noviembre de este año 2018. Se encaminaba ilusionado, contento y feliz por poder transmitir sus conocimientos y pensamientos a una tribu oculta, a personas que han conseguido mantenerse apartadas de la sociedad durante, según estimaciones, 60 mil años.

Hay muchos escritos que narran los encuentros con los sentineleses, tanto en el pasado como en tiempos recientes. Marco Polo, en el siglo XIII, llegó a tener contacto con esta tribu, posiblemente porque en aquel entonces se utilizaban otros métodos de exploración y conquista que en la actualidad ni interesan ni están bien vistos por parte de la sociedad. Pero en la época de Marco Polo la vida era distinta y él se consideraba un descubridor sin fronteras. De sus palabras nació la leyenda de que los sentineleses no solo mataban a los extranjeros que pisaban su isla, sino que además se los comían. Él los denominaba personas violentas y muy crueles que no tenían ningún tipo de respeto por la vida humana. Su testimonio sirvió como aviso a otros exploradores y conquistadores, que vieron en esta isla un lugar marcado en rojo como zona a evitar por todos los medios posibles.

arma

Otro documento de la relación con esta tribu data de mediados de los años 70, cuando el equipo de National Geographic se trasladó a la isla cámara en mano para tratar de relacionarse con la tribu. Fue un momento considerado histórico porque representó el acercamiento reciente y contemporáneo más directo con esta sociedad aislada. La idea que tenía el equipo de National Geographic consistía en hacer una serie de regalos a la tribu para dar inicio a un contacto pacífico entre ambas partes. Usaron sus cámaras para inmortalizar el momento y aunque los regalos que les trajeron resultaban muy respetuosos, como una muñeca, unos cocos y un cochinillo, la tribu no reaccionó bien. Poco después del encuentro los sentineleses comenzaron a disparar flechas y el equipo de National Geographic tuvo que salir corriendo con varias heridas graves. La situación se descontroló cuando el líder de la tribu mutiló al cochinillo delante de ellos de una manera extrema, quizá no conociendo el animal o por cualquier otro motivo.

Tanto antes como después de este encuentro ya se habían producido distintos acercamientos y la mayor parte no se habían saldado con buenos resultados. Todo cambió en enero de 1991, cuando el antropólogo Triloknath Pandit consiguió realizar el primer contacto pacífico con la tribu. Este contacto ayudó a que a partir de ese momento hubiera distintas visitas a los sentineleses, lo cual terminó de forma repentina unos años después, en 1997. Se desconoce qué es lo que ocurrió, pero a partir de ese momento no se retomó la relación y no se habló de ello públicamente. Es posible que se produjera algún cambio en las filas de liderazgo de la tribu y que el nuevo mandatario prefiriera retroceder en cuanto a su relación con el resto del planeta.

Tal era el miedo que transmitía el contacto con los sentineleses, que después del terremoto y tsunami del océano Índico de 2004, solo se realizó un análisis desde el cielo para comprobar cuáles habían sido los efectos devastadores en la isla. El terremoto causó graves cambios en la isla, corrimiento de tierras y una modificación en la estructura que llevó a que los habitantes tuvieran que adaptarse para sobrevivir. No obstante, aunque se estima que murieron varios cientos de personas, la tribu sobrevivió en cierto grado para continuar con su vida adaptándose a los cambios. Pocos días después del terremoto los propios sentineleses no dudaron en disparar flechas al helicóptero que estudiaba y analizaba la zona.

Dos años más tarde unos pescadores ilegales se acercaron demasiado a la isla por su afán de conseguir una buena pesca y los arqueros de la tribu les quitaron la vida sin preguntas. De ahí hasta el incidente de este año 2018 con el joven John Allen Chau, no se había registrado ningún otro tipo de encuentro con la tribu. El misionero sabía que tenía una dura tarea por delante, pero había sido entrenado por All Nations para conseguir llevar a cabo su misión con éxito. Su intención era extender el cristianismo en un viaje ilegal a la isla que no contaba con el beneplácito de las autoridades de la India, que oficialmente deben dar su aprobación a cualquier tipo de contacto que se realice con este lugar apartado del mundo civilizado.

playa

Por lo que se comenta, esta no era la primera vez que Chau intentaba llegar a la isla Sentinel del Norte, dado que en su primer intento un día antes ya había recibido el disparo de una flecha. Esto no le evitó tener interés y querer hacer historia logrando una meta que, a todas luces, era cuanto menos complicada. En una nota de despedida que Chau entregó a los pescadores que le ayudaron a llegar a la isla, reconocía que entendía que era un trabajo complicado, pero para él valía la pena extender el nombre de Jesús entre estas personas. Pidió, al mismo tiempo, que nadie se enfadara con los sentineleses si terminaban asesinándole y que tampoco se culpara a Dios por lo ocurrido.

Tras la recepción de la nota que escribió el misionero, la familia del mismo ha declarado abiertamente que no tienen intención de elevar el problema a mayores y que no pedirán responsabilidades a los sentineleses por lo que ha ocurrido. Tampoco van a exigir que se realicen tareas de recuperación de su cuerpo, dado que el concepto general es que esto podría derivar en un grave enfrentamiento en el cual el mundo se encontraría ante una situación muy sensible.

Los sentineleses son expertos luchadores y exploradores, robando y desmantelando los barcos que acaban en sus playas o en los alrededores. A lo largo de las épocas han robado de estos navíos metal y otras herramientas que han utilizado para la construcción de sus armas. Es una tribu que vive en familias y que tiene un idioma propio desconocido en el mundo exterior. No utilizan el fuego y cazan todo tipo de animales que habitan la isla. Viven defendiendo su región inexplorada y su modo de vida sin saber que, en realidad, al haber estado evadidos de la sociedad a lo largo de miles de años, han hecho que sus organismos sean muy muy delicados. Los expertos coinciden en que un simple catarro sería capaz de eliminar a la isla entera en pocos días, dado que sus defensas no han ido evolucionando como lo han hecho las del resto de la humanidad.

Foto: darkmoon1968TheDigitalWaykordi_vahle

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