¿Qué es el Islam?

El Islam es la religión con más adeptos del mundo, después de el Cristianismo. En la actualidad, en torno a 1.500 millones de personas del planeta profesan la religión instaurada por Mahoma.

Pese a lo que puedas pensar, no todos ellos viven en el Mundo árabe, sino que se distribuyen por todo el globo terráqueo y, en general, las comunidades más numerosas se encuentran hoy en países no árabes del subcontinente indio, el sudeste asiático y Asia Central. Indonesia es el país que registra mayor número de seguidores de esta fe, con una cuantía de 200 millones, seguida por Pakistán, con más de 159 millones de fieles.

“Islam” significa “sumisión” pues el Islam no es sólo una religión sino la “capacidad humana de reconocer lo sagrado” o al menos así lo dicen los ulemas (doctores de la ley mahometana). Especialmente, es la total sumisión a la palabra de Dios guardada en el Koran por el profeta Mahoma, un mensaje entregado en el siglo VII que se cree la revelación definitiva de Dios a la Humanidad.

Los musulmanes creen que el Corán es la palabra de Dios, sin alteraciones o composiciones realizadas por el propio Profeta. Al margen del Corán, también hay textos secundarios conocidos como “hadices” que son historias sobre la vida del Profeta y de los tiempos.

Hay cinco criterios clave para ser musulmán y esto se conocen como los “cinco pilares del Islam” que se resumen en:

  1. Creencia en el credo: “No hay Dios sino Dios, y Mahoma es su profeta”. Es decir, aceptar que hay un único Dios (shahada).
  2. Obligación de realizar oraciones diarias específicas (salat).
  3. Beneficencia: donar parte de sus ingresos a los necesitados (sakat).
  4. El ayuno como parte de la celebración del Ramadán.
  5. Hacer una peregrinación a la Meca, conocida como Haj.

Por otra parte, además de los pilares, hay numerosas acciones de limitación del comportamiento y las costumbres establecidas en el Corán que son elaboradas en los “hadices” o textos secundarios así como en las decisiones religiosas conocidas como “fatwas”. Por ejemplo, seguro que sabes que los musulmanes tienen prohibido comer cerdo pero ¿sabías que otras carnes deben ser preparadas mediante un ritual para ser consideradas “halal” o alimento aceptable?
Además, el juego y las bebidas alcohólicas también están prohibidas y son necesarias las abluciones rituales, entre otras muchas reglas de la vida cotidiana. Por ejemplo, tienen que rezar diversas oraciones diarias en dirección a la ciudad saudí de La Meca, donde se encuentra una casa de culto que fue construida por la figura biblíca de Abraham, según la leyenda.

Además de La Meca, la ciudad israelí de Jerusalén también es sagrada porque el Corán indica que Mahoma fue transportado místicamente a cada una de esas ciudades, donde las diversas secciones del libro sagrado le fueron reveladas.

Al igual que en otras religiones, como la cristiana, hay un Día del Juicio Final, después del cual, los no creyentes arden en el infierno por toda la eternidad, mientras que las almas de los creyentes son recompensadas mediante el traslado a un paraíso en donde la comida abunda.

Otro de los aspectos de la vida cotidiana, es que los hombres musulmanes se les permite tener más de una esposa, pero están obligados a tratar a todas sus esposas por igual. En cuanto a las mujeres, pese a que muchas de las culturas musulmanas tienden a ser represivas para las mujeres, muy poco de esa opresión real se basa en la teología del Islam.

En cuanto a la política, una curiosidad de esta religión es que tiene un carácter abiertamente político. Sus seguidores están obligados a buscar justicia política y algunos musulmanes creen que la única manera de hacerlo es establecer los estados musulmanes que aplican la ley islámica.

Dentro del Islam, podemos encontrar dos facciones principales: los suníes y los chiíess. Lo que las distanció en un principio fue una batalla estrictamente política por la sucesión del poder de Mahoma aunque estas diferencias han sido desarrolladas con el paso del tiempo.

Después de la muerte de Mahoma, una serie de califas gobernaban a los musulmanes. Mientras que los chiíes pensaban que el califato sólo podía pasar adecuadamente a los descendientes de Alí, el yerno de Mahoma, los suníes pensaban que los califas podían ser elegidos por la comunidad. Pero esto solo fue el comienzo de las diferencias pues más tarde se levantaron otras diferencias doctrinales dando lugar a una serie de grupos disidentes.

En cuanto a personajes de otras religiones que han tomado un papel central en ellas, el Islam reconoce a profetas anteriores como Moisés, Abraham y Jesús, aunque éste último no tiene estatus divino. Incluso el Corán afirma que Jesús no fue crucificado sino que otra persona ocupó su lugar.

Aunque, como hemos visto, el Islam reconoce a otros profetas anteriores, también hay que destacar que el Islam respeta las costumbres de los “dhímis” o pueblos del Libro, como son los cristianos y los judíos, permitiéndoles elaborar sus leyes y crear sus propios tribunales de justicia. Un ejemplo de ello lo podemos encontrar en el año 634, cuando el califa Omar conquistó Jerusalén, se apresuró a garantizar la libertad de culto a las comunidades religiosas de la ciudad.

Desde Campo de Marte, te hemos querido ofrecer algunas claves sobre el Islam, para resolver algunas dudas que, debido a creencias populares, puede haber acerca de esta religión.

Imágenes:

The Islamic Prophet Muhammad, 17th century Ottoman copy of an early 14th century (Ilkhanate period) manuscript of Northwestern Iran or northern Iraq (the “Edinburgh codex”). Illustration of Abū Rayhān al-Bīrūnī‘s al-Âthâr al-bâqiyah ( الآثار الباقيةة ; “The Remaining Signs of Past Centuries”)

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