Productos del Nuevo Mundo

La llegada de Colón al Nuevo Mundo y su posterior conquista y colonización, permitieron la adquisición de no sólo las riquezas económicas que aportó el oro y la plata, sino el descubrimiento de una gran variedad de productos alimenticios así como de nuevas materias primas, que conjuntamente permitieron a Europa desarrollarse y avanzar a pasos agigantados hacia un modelo de desarrollo socio – económico que con el tiempo sería el modelo del mundo actual y del futuro. La influencia de los productos americanos ha sido pues inmensa, infravalorada y en buena manera ignorada.

La llegada de Colón al Nuevo Mundo y su posterior conquista y colonización, permitieron la adquisición de no sólo las riquezas económicas que aportó el oro y la plata, sino el descubrimiento de una gran variedad de productos alimenticios así como de nuevas materias primas, que conjuntamente permitieron a Europa desarrollarse y avanzar a pasos agigantados hacia un modelo de desarrollo socio – económico que con el tiempo sería el modelo del mundo actual y del futuro. La influencia de los productos americanos ha sido pues inmensa, infravalorada y en buena manera ignorada.

Una buena parte de las expediciones marítimas que se lanzaron a principios del siglo XV y XVI, tenían como objetivo, la adquisición de nuevos productos de consumo, especialmente productos alimenticios que no se daban en Europa y cuya existencia se conocía por el comercio mantenido con naciones de Oriente.

Con el tiempo los españoles conocieron una gran diversidad de alimentos que habían sido desarrollados por las culturas americanas a lo largo de los siglos, muchos de los cuales constituían la base o un importante sustento de su dieta alimenticia.

Entre los productos que los españoles conocieron en el Nuevo Mundo y se trajeron al viejo se encuentra la patata, la calabaza, el tomate, el cacao, la vainilla, el pimiento, la palta o aguacate, el zapallo, el poroto (nuevas variedades de judía o frijol), el girasol, la mandioca, el maní, la palta, bebidas fermentadas etc.

Con el tiempo, el Descubrimiento de América multiplicaba su valor cada vez que un nuevo producto se descubría.

También se descubrieron nuevos productos para el consumo que con el tiempo crearían en torno suyo, formidables y descomunales industrias, las cuales hoy generan cientos de miles de millones en divisas todos los años en su desarrollo, transporte y comercio. Las mas importantes son la goma y el tabaco.

La patata, uno de los productos más consumidos en Europa hoy en día, es original del altiplano andino, concretamente del sur del Perú. Allí se ha cultivado y consumido al menos desde el VIII milenio a. C. La misma palabra patata no es sino un cruce entre dos. La palabra “papa” tiene su origen en el mismo término quechua. Y de esta palabra quechua y de la batata palabra originaria de la isla La Española, resulta lo que hoy conocemos como “patata”. En un principio, existió bastante confusión con el término, puesto que le fue aplicado por los conquistadores tanto a la papa como a la batata. La primera referencia documentada existente que se refiere a la “papa” data de 1540 y “patata” comienza a usarse a partir de 1606 con el significado de batata. Sólo a partir del siglo XVIII se le empezara a aplicar el significado de papa.

En el cuarto viaje de Cristóbal Colón, dirigiéndose hacia el oeste y pasando por la reciente descubierta la isla de Guanaja en la costa de Honduras, se encontró con una embarcación con mercaderes mayas que le ofrecieron cacao, siendo este, probablemente el primer encuentro con el cacao que tuvieron los españoles.

La goma fue otro de los productos que impresionaron a los conquistadores. La goma que procede del caucho, tuvo su origen en el centro y sur de América y allí se ha recolectado durante mucho tiempo. Los mesoamericanos usaron el caucho con frecuencia y tenían un juego de pelota donde utilizaban pelotas de este material. Bernal Díaz del Castillo, escribió que los colonizadores españoles quedaron asombrados por los grandes saltos que lograban las pelotas de goma de los aztecas. Otra civilización mesoamericana, los mayas, desarrollaban un tipo de zapato de goma sumergiendo sus pies en una mezcla de látex. Otras aplicaciones que tenía el caucho en la América Precolombina era su uso para crear tiras que sostuviesen instrumentos de piedra y metálicos o para el acolchado de los mangos de instrumentos. Muestras de caucho llegaron a España, observándose que este permitía borrar escritos de lápiz sobre papel.

El tabaco es otro de esos productos que formaban una parte destacada de la vida de los mesoamericanos. Podía no sólo fumarse, sino aspirare por la nariz, masticarse, comerse y beberse. El tabaco podía untarse sobre el cuerpo, utilizarse en gotas para los ojos e incluso para tratar enemas. Tenía un importante uso ritual, puesto que se usaba en ritos en los que se soplaba este sobre el rostro de los guerreros antes de la lucha. También se esparcía en los campos antes de sembrar, se utilizaba como ofrenda a los dioses y se derramaba sobre las mujeres antes de una relación sexual.

No es exagerado decir, que todo el comercio y aplicaciones que se dieron en Europa a estos productos, cambiaron los estilos de vida, las sociedades y las culturas más allá de lo que se pueda imaginar.

Pero los españoles y las demás potencias europeas, no sólo se llevaron toda esta asombrosa cantidad de nuevos productos. También aportaron los suyos que sirvieron en gran medida para llevar el progreso a aquellas tierras de “salvajes desnudos”. Los colonizadores introdujeron las armas de fuego, nuevas enfermedades, millones de esclavos africanos, nuevas religiones y más importante aún, introdujeron, entre otras el café y la caña de azúcar, dando así “trabajo” a muchos americanos ociosos que estaban deseando trabajar hasta la muerte en plantaciones y minas para la gloria de nobles, papas y cardenales del Viejo Mundo. Para hacer mas eficiente el trabajo de los “salvajes”, los españoles introdujeron la rueda, el hierro, el asno, y el caballo y para tenerlos “mejor alimentos” al cerdo. Y por si fuera poco, América, poseía unos suelos envidiables que favorecieron la expansión de cultivos a gran escala de estos y otros productos.

Los ingleses también introducirían sus productos, como el alcohol, que se utilizó ampliamente para comerciar con los pueblos del norte a cambio de valiosas pieles. Gracias a todos estos “intercambios comerciales”, el Nuevo Mundo permitió la formación de fabulosas riquezas que como decía Adam Smith, “ni la avaricia es capaz de imaginar”.

En el aspecto alimenticio, todos estos nuevos productos no hicieron sino mejorar enormemente la calidad de la dieta de los europeos, permitiendoles y permitiéndonos alcanzar una mayor esperanza de vida.

También se realizaron destacadísimos descubrimientos científicos y naturales. Nuevas especies animales fueron descubiertas pero poco tenidas en cuenta ya que no todavía no representaban un destacado valor monetario para su comercio. Las cartas de navegación sufrieron un gran impacto y la geografía experimentó un gran desarrollo describiéndose las características del relieve, clima, flora, fauna y población de América.

Se ha calculado que el 75% de los alimentos que consume la Humanidad a día de hoy, son originarios del Nuevo Mundo.

Por ello, estamos en deuda con los indígenas americanos ya que gracias a estos y a sus conocimientos, nos permitieron poder disponer y disfrutar de ellos.

FUENTES GRAFICAS: WikiCommons

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, media: 1,00 de 5)
1 5 1
Loading ... Loading ...