Las traiciones de Alcibíades

Alcibíades fue un implacable general, estadista y orador griego que luchó en la Guerra del Peloponeso corriendo suertes diversas. No veremos su biografía sino su rostro “oculto”, aquél que encierra las traiciones que cometió para lograr sus fines.

Alcibíades

Alcibíades

No hablaremos de la biografía de Alcibíades a quien tantas veces hemos nombrado anteriormente por ser uno de los más grandes estadistas y generales griegos de la historia. Por el contrario vamos a volcarnos sobre un aspecto de su vida que suele pasar desapercibido por su gran capacidad como orador y estratega, las traiciones que cometió a lo largo de su vida.

Alcibíades (450 a.C.  – 404 a.C.) fue uno de los grandes protagonistas de la Guerra del Peloponeso al actuar en innumerable cantidad de ocasiones como consejero militar, estratega y político, llevando adelante campañas exitosas para quienes servía. Y he aquí el problema pues si bien todos le recordamos como un implacable general ateniense, su lealtad siempre fue para “el mejor postor” ya que cambió de bando en gran cantidad de ocasiones.

En los inicios de la Guerra del Peloponeso, fue uno de los más importantes comandantes a favor de Atenas y quien impulsó varias campañas, entre ellas la de Sicilia. Sus actitudes le hicieron ganarse gran cantidad de enemigos y una vez acusado de sacrilegio en Atenas decide huir, ni más ni menos que a su enemiga en la batalla, Esparta.

Una vez llegado a Esparta en el 415 a.C. es tomado como consejero del ejército pese a que los espartanos conocían que el general no poseía poder alguno y por ende, muy pocos creían en él. Sin embargo aquí mostró sus geniales dotes como orador y convenció a los gobernantes a realizar varias campañas, mostrando que aún seguía “vivo” y logró como comandante, destruir la ciudad de Atenas para Esparta tanto con las campañas llevadas adelante como por ser el “cerebro” detrás de cada rebelión producida en las polis que Atenas dirigía.

Sin embargo en Esparta también se hizo de grandes enemigos y debió emigrar una vez más, esta vez a Persia, rival tanto de Esparta como de Atenas y sirvió con suma lealtad al sátrapa Tisafernes en el año 412 a.C. pero Atenas logró que fuera destituido como consejero para dicho imperio.

Sócrates y Alcibíades

Sócrates y Alcibíades

El fin con el cual se solicitó su destitución era para poder hacerse con sus servicios nuevamente y en el año 411 a.C. se le concede nuevamente el cargo de General logrando victorias muy importantes para Atenas entre ellas la derrota de Esparta y el éxito en Bizancio.

Sin embargo no había terminado la Guerra aún y en el año 406 a.C. se desarrolló la Batalla de Notio donde Alcibíades dejó al mando a su timonel Antíoco con unas serias instrucciones sobre lo que debía hacer. Sin embargo, Antíoco no le obedeció y planeó su propia estrategia la cual falló, determinando la victoria de Lisandro, líder de los espartanos, sobre Atenas. Si bien no fue una gran derrota, sirvió para destituir a Alcibíades y enviarlo al exilio a Frigia, donde sería asesinado en el año 404 a.C.

Alcibíades fue un gran general griego pero sus métodos en la guerra no fueron los más oportunos. Sus victorias se lograron mediante traiciones a las ciudades más que por enfrentamientos bélicos en sí mismos, aunque debemos decir que cada vez que fue necesario actuar en el campo de batalla, no dejó dudas de que fue uno de los personajes más importantes no sólo de la Guerra del Peloponeso sino de toda la historia militar que podemos conocer.

Imagen Alcibíades: Jastrow en Wikipedia
Imagen Sócrates y Alcibíades: Tetraktys en Wikimedia

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