La Villa Klimt abre hoy sus puertas

La villa de Viena de Gustav Klimt, la única propiedad relacionada con su trabajo que ha sobrevivido hasta el momento, se abre al público después de casi 15 años de conflictos de intereses y una extensa renovación.

Villa Klimt en el 2007

La villa de Viena de Gustav Klimt, la única propiedad relacionada con su trabajo que ha sobrevivido hasta el momento, se abre al público después de casi 15 años de conflictos de intereses y una extensa renovación. El museo no se ha completado todavía y es posible que siga así durante algún tiempo, pero está lo suficientemente preparado para recibir al público en el Día del Patrimonio Europeo.

La villa de Feldmühlgasse ha cambiado mucho desde que Klimt vivía y trabajaba allí, desde 1912 hasta su muerte en 1918. Una modesta vivienda situada en un bucólico jardín que, durante años, fue la envidia de amigos y vecinos.

La familia Klein huyó a Londres después de la instauración del nazismo en Austria. La casa fue confiscada y vendida en 1939. En 1948 el gobierno austriaco rescató la villa, pero había quedado prácticamente inservible. En 1954 el gobierno compró de nuevo la casa por una pequeña suma, pero la condición de la casa era tal, que estaban preparando su demolición.

Un grupo de ciudadanos se unieron para luchar contra la desaparición de la villa y encontraron los planes de construcción donde descubrieron que el estudio no había sido destruido. El jardín de la casa había sido sustituido por un primer piso al estilo barroco, algunas paredes habían sido derribadas, y se habían trasladado puertas y ventanas, pero la estructura inicial estaba intacta.

Derivado de esta unión, se creó en 1999 el “Gustav Klimt Memorial Society”, cuyo objetivo era rescatar el la villa de Klimt. En el año 2000 consiguieron que la villa estuviera dentro de la lista de Casas Históricas Propiedad de la República de Austria, lo que no le proporcionó protección federal, pero al menos era un reconocimiento legal de la importancia histórica de la casa.

La lucha política y burocrática para mantener la casa a salvo, continuó a lo largo de la primera década del año 2000, ya que continuamente aparecían planes secretos de demolición. Finalmente en el año 2009, la villa fue declarada monumento nacional, manteniéndola a salvo de la demolición. El año siguiente, se elaboró un plan para crear un museo de la villa de Klimt, y el Ministerio austriaco de Asuntos Económicos acordó financiar la renovación de dos millones de euros.

Los trabajos de construcción comenzaron en 2011 hasta la actualidad, donde se ha decidido variar lo menos posible la estructura e interiores de la villa respetando la apariencia que tenía cuando Klimt vivía en ella. Todos los visitantes podrán disfrutar de la colección de pinturas, bocetos, muebles y objetos personales, que acompañaron al artista durante el último periodo de su vida.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...