La réplica de Ramsés II de Memphis busca nuevo hogar

¿Donde irá la estatua de Ramsés II?

Ramsés II está sin hogar. Al menos la monumental estatua que se encuentra en Memphis, que pesa 50 toneladas y mide 25 metros de altura, la única réplica oficial autorizada de los originales Colosos de Ramsés de todo el mundo, hecha de fibra de vidrio.

En este momento se encuentra fuera del Pyramid Arena, un estado deportivo en el centro de Memphis, en las orillas del Mississippi, que dejará de serlo en breve para pasar a ser una mega tienda de ropa, además de tener un museo del río. El problema es que ni Bass Pro Shop (el futuro dueño), ni el Consejo de la Ciudad de Memphis, pretende que Ramsés sea el cuidador del sitio, como lo que se le está buscando un nuevo hogar al gigante.

El Ayuntamiento hizo correr varios anuncios en la prensa con el fin de encontrar un arrendatario para mantener la estatua en beneficio de la ciudad de Memphis, pero sólo la Universidad de la ciudad, cuyo equipo de baloncesto masculino jugó una vez en el Pyramid Arena, se ofreció.

Claro que su oferta fue pagar un dólar a modo simbólico y encargarse de mover el coloso a su campus, y si bien algunas personas de Ayuntamiento se mostraron entusiasmadas con la idea, rápidamente calmó la euforia pues la Universidad es propiedad del Estado y no de la ciudad, además encontrarse (el campus) en el este de la ciudad y se pretende que continúe en el centro.

Pero también existe un pequeño problema con el acuerdo original con Egipto, cuando el Ayuntamiento de Memphis, el ex curador Glen Campbell y el ex alcalde Dick Hackett lograron el concurso de esta estatua.

Cuando se descubrió el original en 1986, en la ciudad egipcia de Memphis, estaba tirada en una zanja partida en tres piezas grandes y miles de piezas más pequeñas. Hackett propuso trasladarla para una exposición de maravillas, prometiendo que se exhibirían como en Egipto, algo que no convencía demasiado a las autoridades del país árabe.

Sin embargo, llegaron a un acuerdo cuando la Fundación Coca-Cola se ofreció a destinar los fondos para su total restauración, y a cambio, se les permitía a los norteamericanos llevarse la estatua, remodelarla y exhibirla, para luego hacer moldes para crear una réplica exacta, siempre y cuando siempre estuviera en exhibición pública en algún lugar de la ciudad de Memphis, y jamás podrían ni venderlo ni regalarlo.

Una vez hecha la réplica, debieron destruir los moldes y enviar un vídeo con esa acción a las autoridades egipcias.

El acuerdo en ese momento, fue firmado por Hosni Mubarak, por lo que podría argumentarse que en este momento no es válido, y Memphis podría hacer lo que quiera con la réplica, pero afortunadamente no lo están tomando de esa manera, sino que pretenden mantener la imagen a la vista de todos por su valor educativo y estético.

¿Qué sucederá con la estatua? Eso esperamos poder responderlo en los próximos meses.

Fuente: History Blog

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