La muerte del niño de Taung

El célebre niño de Taung fue descubierto por Raymond Dart en 1924 en una cantera, en Taung, a aproximadamente 500 km al oeste de Johannesburgo. Fue el primer espécimen de Australopithecus descubierto.

Raymond Dart descubrió, a partir del cráneo y de un moldeado endocraneal de un niño descubierto en el año 1924 en Taung, a una especie intermedia entre los grandes monos y los hombres. Este hombre y su descubrimiento fueron puestos en duda por el escepticismo de la comunidad científica, numerosas especialistas afirmaban que simplemente se trataba de un gran mono.

Su perspicacia, sin embargo, ha sido confirmada por numerosos estudios posteriores. Desde su descubrimiento, una gran número de científicos se preguntaron la causa de la muerte de este niño de tres años. Hasta hace poco tiempo, se barajaba como lo más probable el ataque mortal de un leopardo.

Rastros de las heridas producidas por un águila en el cráneo del niño de Taung

Rastros de las heridas producidas por un águila en el cráneo del niño de Taung

Pero, esta teoría se pone en cuestión con las afirmaciones de Lee Burger, investigador de la universidad de Wiwatersrand. A su modo de ver, el niño quedó tuerto tras el ataque de un águila.

Según el profesor Burger, este tipo de ataques son de una importancia capital en la medida en que van contra la idea generalmente admitida de que los principales enemigos del ser humano en sus albores eran los felinos. Vamos, que parece que hay una tendencia científica a pensar que los principales depredadores del ser humano eran grandes felinos.


El profesor Burger con el cráneo del niño de Taung

El profesor Burger con el cráneo del niño de Taung

En apoyo a su demostracion, el investigador afirma que existen “perforaciones” e “incisiones” en el interior de las órbitas del cráneo fósil demuestan que el niño de Taung quedó tuerto tras el ataque de una rapaz. Esta es la razón más plausible de su muerte.

Para esta afirmación se basa en un minucioso análisis científico del cráneo del niño, irrefutable a su modo de ver, que explica que el joven autralopithecus fue víctima del ataque de un águila real.

Cráneo del niño de Taung

Cráneo del niño de Taung

Este hecho pone de manifiesto que nuestros ancestros no solo debían tener miedo de posibles ataques terrestres de felinos y otras criaturas, hay que tener en cuenta que la amenaza también podría llegar desde el cielo” y que “estas criaturas del aire” han debido tener una especial influencia sobre la manera en que “hemos evolucionado como especie“. Al menos eso ha explicado el profesor de la universidad de Wiwatersrand.

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