La cultura Badariense

Poco hablamos del neolítico egipcio, y la prehistoria de esta civilización nos ayudará a conocer mucho más cómo se formó uno de los imperios más grandes de la historia. Por ello comenzaremos con la cultura Badariense, cuyos vestigios los encontramos en el yacimiento de El-Badari.

Figura de la cultura Naqada I

Un tema que no hemos mencionado al estar tan pendientes del Antiguo Egipto, es la cultura Badariense, surgida en el período neolítico de esta civilización hacia los años 4400 y 3800 a.C. y que en cierto modo fueron quienes se extendieron por todo Egipto creando el Imperio que todos conocemos.

Cerca a la ciudad de Asiut, ubicada en la ribera del río Nilo, encontramos el yacimiento de El-Badari, y es precisamente en este sitio donde podemos encontrar todos los vestigios de la civilización Badariense la que nos deja ver su fuerte influencia en una época determinada que comenzaba a asentarse en un sitio determinado, es decir que lentamente se transformaron en sedentarios.

Sucesores de los semi-sedentarios Merimdenses, la cultura Badariense tenía la pesca como actividad económica central, aunque la ganadería y la agricultura comenzaron a aflorar cada vez con más fuerza. Prueba de ello son los almacenes que se han encontrado en donde guardaban sus productos, destacándose la cebada, el trigo y los tubérculos.


Sin embargo, los restos humanos encontrados en El-Badari son lo más importante de esta cultura Badariense. La necrópolis que posee nos permite conocer en gran parte, rituales de esta civilización los que se repiten en el futuro cuando el Imperio Egipcio ya esté completamente formado.

Si bien no momificaban a los muertos, si los encontramos en posición fetal, tumbados hacia su costado izquierdo, pero la coincidencia va en todos los objetos que encontramos en su tumba. Objetos personales como joyería o cerámica, además de alimentos, todos elementos que se llevaban a la «otra vida«.

Y ya que lo comentamos, la mayor cantidad de vestigios que podemos observar de la cultura Badariense son cerámicas de color rojizo por la arcilla que empleaban, aunque también es característico el negro, debido al proceso de «cocción» al que eran sometidos durante su elaboración.

Figuras de la cultura Naqada I

Para finalizar, no está de más mencionar la división que hacia el año 4000 a.C. padeció esta cultura, quedando seccionada en dos culturas bien definidas: Maadi-Buto en lo que sería el Alto Egipto, y Naqada I en lo que sería posteriormente, el Bajo Egipto.

Conocer la cultura Badariense nos acerca un poco más a la prehistoria de Egipto, una civilización de la que conocemos muy bien su historia o al menos a todos nos atrae, pero que debemos descubrir cosas sobre su pasado anterior, para lograr entenderla en profundidad.

Figura I: Jeff Dahal en Wikimedia
Figura II: Carlesmari en Wikimedia

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