El bombardeo de Dresde

El bombardeo de Dresde en la Segunda Guerra Mundial fue uno de los ataques más renombrados de esa época por la furia con la que se realizó y por no quedar muy claro el sentido de hacerlo.

Durante la Segunda Guerra Mundial acontecieron enfrentamientos y ataques que tuvieron graves consecuencias como el lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki o el bombardeo sobre Polonia. Uno de esos ataques recordaría la destrucción y los horrores de la guerra. Hablamos de los bombardeos que se produjeron sobre la ciudad alemana de Dresde.

Dresde tras el bombardeo

Durante los mismos, que se sucedieron de forma consecutiva entre los días 13 y 15 de febrero de 1945, entraron en acción más de mil bombarderos pesados que dejaron caer cerca de 4.000 toneladas de bombas altamente explosivas y dispositivos incendiarios que arrasaron gran parte de la ciudad y desencadenaron una tormenta de fuego que destruyó el centro histórico de la misma. Pero, para entender por qué se produjo el ataque aéreo hay que tener en cuenta los antecedentes.

A principios de 1945, los Aliados acordaron realizar un golpe decisivo en la guerra contra Alemania. La superioridad de éstos en el ámbito aéreo hicieron que se utilizará para preparar el terreno para el ataque decisivo terrestre que acabara con la «fortaleza alemana». Los países occidentales habían alcanzado a finales del año 1944 el río Rin y el ejército soviético había penetrado a finales de enero en la región del Gran Berlín.

En la Conferencia de Yalta, que tuvo lugar del 4 al 11 de febrero de 1945, los Aliados acordaron llevar a cabo nuevos ataques aéreos en la zona oriental y, por lo tanto, sobre Dresde, que era uno de los enclaves comunicativos y centro productivo de mayor importancia en el Frente Oriental para impedir el reagrupamiento de tropas y la llegada de refuerzos. Al mismo tiempo, los bombardeos tenían el propósito de evitar que el Ejército Rojo sufriese contraataques que impidieran su avance debido a que el ejército alemán había aprendido que el ataque a corta distancia con granadas y bombas podía ser perfectamente efectivo contra los carros de combate soviéticos. Por ello se habían colocado en la zona hasta diez batallones del Volkssturm (Tormenta del pueblo).

Desdre fue la ciudad elegida ya que en esa época era el tercer nudo ferroviario de transbordo más importante del Reich, cruzándose las líneas Berlín-Praga-Viena, Múnich-Breslau-Varsovia y la que venía a Leipzig desde Hamburgo. También, dos de las rutas que transcurrían por Dresde eran de especial importancia militar: el eje norte-sur que unía Alemania con Checoslovaquia y el este-oeste, que atravesaba las tierras altas centroeuropeas.

Aviones bombardeando Dresde

En la madrugada del 13 al 14 de febrero, se produjo el primer ataque a cargo de la RAF británica. Éste se llevó a cabo en dos oleadas separadas por tres horas con el fin de que, la segunda, aniquilara los equipos de rescate cuando estuvieran inmersos en sofocar las llamas.

La primera avanzadilla británica que despegó de Londres tenía el fin de iluminar la ciudad de Dresde para marcar el camino a las posteriores cuadrillas, así pues, arrojaron paracaídas con bengalas de magnesio, conocidas por los alemanes como «árboles de Navidad».

A los ataques nocturnos siguió un ataque diurno realizado por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, sin embargo, la poca visibilidad y el uso de un radar no tan exacto como el que existe habitualmente, hizo que los proyectiles alcanzaran a zonas circundantes y otras ciudades como Praga.

Las consecuencias del bombardeo fueron muy duras para la “Florencia del Elbo” en cuanto a infraestructura pues se perdieron cientos de edificaciones renacentistas y barrocas de las que no ha quedado absolutamente nada, edificios históricos de Mickten, Strehlen y Gruna, como también grandes construcciones del Barroco tardío como la Iglesia Santa Sofía o el palacio. Además, cerca de 100.000 viviendas fueron destruidas y otras tantas sufrieron fuertes daños, pese a no haberse perdido

Aún más importantes pérdidas humanas que, pese a la inexistencia de cifras exactas, se estima que se sitúan entre los 18.000 y 35.000 muertos.

Es imposible calcular la cantidad de muertos tras el bombardeo de Dresde

El bombardeo de Dresde fue muy criticado principalmente en Reino Unido por la intelectualidad, y en la actualidad es centro de críticas feroces pues la guerra estaba casi concluida y Dresde era un importante centro cultural no sólo de Alemania, sino de toda Europa, lo que lleva a pensar en un ataque desmedido contra una ciudad que en realidad, no representaba peligro alguno pese a sus comunicaciones.

El mismo Churchill habría escrito un telegrama que no llegó a enviar, donde decía lo siguiente: «Pienso que ha llegado el momento de replantearse la cuestión de bombardear las ciudades alemanas con el mero propósito de propagar el terror o bajo otros pretextos. De lo contrario, al final sólo controlaremos un país completamente arrasado… La destrucción de Dresde pone seriamente en entredicho la conducta de los Aliados en lo referente a bombardeos. Soy de la opinión de que los objetivos militares deben ser, de ahora en adelante, estudiados de forma más estricta atendiendo a nuestros propios intereses, no a los del enemigo. El Secretario de Exteriores me ha hablado de este tema y percibo la necesidad de una concentración más precisa en objetivos militares, tales como combustible y comunicaciones en la retaguardia de la zona donde se esté combatiendo, en lugar de meros actos de terror y destrucción gratuita, por impresionantes que éstos puedan parecer«.

Desde entonces, el 13 de febrero de cada año tienen lugar diversos actos conmemorativos en Dresde en los que hacen sonar las campanadas para recordar las alarmas antiaéreas que anunciaban uno de los numerosos acontecimientos relacionados con el horror de la Segunda Guerra Mundial.

Imagen avión: Dominio Público
Imágenes: BarchBot en Wikipedia

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