Conflictos rurales y urbanos en la Península Ibérica durante el siglo XIV

Entre los conflictos rurales más importantes del siglo XIV encontramos el conflicto de la remensa en Cataluña y las guerras irmandiñas en Galicia, que tenían como punto en común la protesta contra los malos usos ejercidos por los señores.

En pleno siglo XIV por toda la Península Ibérica se dieron una serie de conflictos que afectaron tanto a las ciudades como a los medios rurales. Hoy los vamos a comentar aquí someramente. Por una parte, los conflictos sociales más importantes fueron producto de la respuesta campesina al duro proceso de señorialización. Así, asistimos a un enfrentamiento entre señores y campesinos, fuertemente vinculado a la crisis agraria. Los efectos de la peste y la emigración de los campesinos a las ciudades hicieron disminuir la mano de obra rural. Aún así, los señores trataron por todos los medios de evitar la caída de las rentas, actualizando viejas fórmulas feudales de sujeción a la tierra. Estos “malos usos”, nombre con el que son conocidos dichas reformulaciones, provocaron una serie de respuestas por parte de los campesinos, cuya única manera de defenderse ante la ofensiva de los sectores dominantes fue la violencia.

Entre los conflictos rurales más representativos del momento se encuentra el conflicto de la remensa en Cataluña. Este fue un enfrentamiento entre payeses de remensa y señores que, sacudidos por la crisis, querían mantener su posición hegemónica mediante la recuperación de viejos usos feudales. Tras más de un siglo, se anularon los “malos usos”, pero no se modificaron las relaciones sociales de producción. También son destacables las guerras irmandiñas en Galicia. Desarrollado tanto en núcleos urbanos como en el campo, este conflicto agrupó una gran masa heterogénea (incluía desde campesinos hasta algunos nobles), cuyas actuaciones en forma de rebelión tenían como principal objetivo acabar con la opresión señorial. Finalmente, fue desarticulada.

El ámbito urbano también experimentó la inestabilidad social derivada de la depresión económica que padecía la Península Ibérica. Las diferencias sociales entre los diferentes grupos urbanos se incrementaron, conllevando una serie de movimientos sociales de protesta. En el núcleo de los conflictos encontramos a unas oligarquías de caballeros que dominaban las villas y las ciudades, pero cuyos intereses se dirigían más al campo que hacia lo típicamente urbano, esto es, la artesanía y el comercio. En este sentido, cabe destacar la pugna que estalló en el siglo XV en la ciudad de Barcelona entre dos grupos que aglutinaban sectores sociales contrapuestos: la Busca (integrado por pequeños mercaderes y artesanos) y la Biga (formado por los sectores oligárquicos). Además, los núcleos urbanos desempeñaron un papel importante en la lucha antiseñorial. Ciudades como Santiago u Orense, bajo la obediencia de un señor, protagonizaron a lo largo del siglo XV, movimientos de resistencia contra sus gobernantes.

Foto: Tomàs Badia Navarro

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...