La cuenta de pérdidas y ganancias

Tras haber estudiado la cuenta de pérdidas y ganancias y las amortizaciones, nos centramos en este artículo en la forma de calcular el resultado del ejercicio en la empresa. Éste es de dos tipos, ordinario y extraordinario, aunque el realmente importante es el primero.

Antes de continuar con la cuenta de pérdidas y ganancias, quisiéramos advertir que estos artículos pretenden ser una guía para aquellas personas que deseen tener unas nociones básicas sobre contabilidad. Pero ésta es mucho más compleja que los conceptos que aquí explicamos. Por ello, en ningún caso pretendemos ser un curso de contabilidad, sino, como decíamos, brindar unas ideas básicas sobre esta ciencia.

Los costes de fabricación deben deducirse de las ventas

Los costes de fabricación deben deducirse de las ventas

Continuando con la materia, tras haber visto cómo se hace una amortización, seguiremos hablando de la cuenta de pérdidas y ganancias o cuenta de resultados. Ya sabemos qué debe ser incluido en cada apartado. Y, una vez hecho, obtendremos el resultado de la empresa. Éste puede ser de dos tipos: ordinario y extraordinario.

El resultado ordinario procede de la suma de: el resultado de explotación –los beneficios o pérdidas obtenidos por la actividad habitual del negocio-, el resultado financiero –beneficios o perdidas generados por intereses o comisiones bancarias- y el resultado extraordinario, que procede de los beneficios o pérdidas habidos por actividades de la empresa, pero que no son las habituales de ella, sino que se realizan de forma ocasional.

Por tanto, lo que, de verdad, manifiesta la situación del negocio es el resultado ordinario, que, de una forma muy simplificada, sería la cantidad obtenida de restar de los ingresos conseguidos por las ventas todos los gastos generados para lograr esos ingresos. Es decir, de restar de las ventas netas –de las que hay que deducir los descuentos realizados a clientes y los impuestos sobre dichas ventas- los gastos siguientes:


Gastos proporcionales de fabricación y comercialización, esto es, todos los costes generados por la fabricación –exclusivamente-de lo que hemos vendido (materia prima, mano de obra, etc) y por su venta (medios de transporte, comisiones a vendedores,etc).

Las amortizaciones del periodo.

Un posible organigrama de los departamentos de una empresa

Un posible organigrama de los departamentos de una empresa

Los gastos fijos de estructura, que son los producidos por el organigrama de la empresa y que no se pueden imputar a las ventas, como, por ejemplo, los sueldos del departamento de contabilidad o del de personal.

A la cantidad resultante, debemos añadir o restar, según sean positivas o negativas las partidas de ‘otros ingresos y gastos’ –todos aquellos que no pueden ser incluidos en los grupos anteriores, como, por ejemplo, subvenciones-, la de ‘gastos e ingresos financieros’ –intereses bancarios, comisiones que cobran estas entidades, descuentos por pronto pago, etc-, los resultados extraordinarios y, por último, el Impuesto de Sociedades, que es lo que se paga por el beneficio del periodo.

Fotos: Operarios de una fundición: Turelio en Wikipedia | Organigrama: Jesuja en Wikipedia

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