Educar a tu perro, claves para conseguirlo

¿podemos nosotros entrenar a nuestro cachorro para que aprenda a hacer todas esas cosas? Si es así, qué pautas debemos seguir para enseñarles? Y lo que es más importante, si mi perro ya no es un cachorro, ¿puedo igualmente conseguir que obedezca algunas órdenes básicas o es demasiado tarde para intentar que me obedezca?

No son pocas las veces que vemos en las películas perros perfectamente adiestrados, que responden a todas las órdenes que les da su dueño, que son capaces de “ dar la patita”, ladran solo cuando se lo ordenan y que parecen tener una inteligencia superior al resto de los animales. ¿Son esos perros animales excepcionales? No. Solo han seguido un programa especial de entrenamiento que permite que hayan aprendido a obedecer todas esas órdenes.

Pero, ¿podemos nosotros entrenar a nuestro cachorro para que aprenda a hacer todas esas cosas? Si es así, qué pautas debemos seguir para enseñarles? Y lo que es más importante, si mi perro ya no es un cachorro, ¿puedo igualmente conseguir que obedezca algunas órdenes básicas o es demasiado tarde para intentar que me obedezca?

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Empezaremos a responder por esta última pregunta. En efecto, los perros, al igual que los seres humanos, son más receptivos al aprendizaje cando aún son cachorros– a cualquiera de nosotros nos cuesta menos aprender un idioma o a practicar algún deporte cuando todavía somos pequeños. Sin embargo, que un perro ya haya crecido no quiere decir que ya no tenga capacidad para aprender a obedecer ciertas órdenes. Los perros son animales muy inteligentes y , si su dueño quiere enseñar al “mejor amigo del hombre” a obedecer ciertas reglas, tiene que tratarlo y considerarlo como tal. Por eso, una de las cuestiones que debemos tener claras es que , no todo el mundo está capacitado para enseñara a obedecer a su perro, de la misma manera que no todo el mundo tiene la formación necesaria para llevar a un niño y por eso llevamos a nuestro hijos al colegio.

Lamentablemente, como sucede con los niños, la idea de autoeducar a un perro, a no ser que el dueño del animal conozca o se haya documentado en la materia suele terminar en fracaso.

También hay que tener en cuenta que, aunque todos los perros se pueden adiestrar en mayor o menor medida, no todas las razas responden de la misma manera al adiestramiento. A modo de ejemplo, entre las razas que normalmente responden muy bien encontramos al Border Collie, al Caniche, al Labrador Retriever, al Rottweiler o al Weimaraner, por el contrarío entre las razas menos predispuestas está el West Highland White Terrier, el Grifón Belga, el Crestado Chino, el Chihuahua o el Bulldog Inglés. Esto no quiere decir, no obstante, que tu perro no podrá ser adiestrado pasado el tiempo si pertenece a una de estas últimas razas, pero sí implicará mayores dificultades de aprendizaje y por lo tanto, un mayor trabajo hasta conseguirlo.

¿Cuándo empezar con el adiestramiento del perro?

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Como ya hemos dicho, los perros son como las personas y , a medida que crecen, adquieren hábitos que luego es difícil corregir. Por eso, o mejor es empezar con el adiestramiento cuanto antes. Los expertos aseguran , no obstante, que tampoco se debe empezar demasiado pronto. La fecha ideal estaría en torno a las ocho o diez semanas de vida del animal o desde el momento en que éste llegue a casa.

Si el perro ya es adulto, el riesgo más importante es que el animal tenga adquiridas unas malas costumbres difíciles de corregir y que dificulten la convivencia. En estos casos sería muy aconsejable consultar con un adiestrador profesional experto en este tipo de comportamientos para que nos asesore sobre la mejor metodología para reeducar a nuestro perro.

¿Cómo educar al perro?

Antes que nada, adiestrar a un perro conlleva irremediablemente una dosis muy importante de paciencia y predisposición por nuestra parte. Si este punto lo tenemos bien asumido podemos pasar al siguiente que no es otro que informarnos, o dejarnos asesorar por un experto, acerca de la forma correcta de hacerlo.

Independientemente del nivel de adiestramiento que deseemos en nuestro perro, hay unos comportamientos mínimos que el perro debe aprender para que la convivencia en casa no se convierta en una pesadilla.

Adiestramiento básico

Los perros aprenden como lo hacemos todos. Es decir, cuando una conducta es premiada, tu mascota la va a asociar a algo bueno y hará lo contrario si recibe un castigo o si se le regaña.

Por eso, los adiestradores aseguran que lo más importante es que desde el primer momento reprendamos a nuestro perrito con un enérgico y serio “NO” cuando cometa una “trastada” en cambio, si de lo que se trata es de premiar, utilizaremos un “Muy Bien” en tono alegre y relajado mientras lo acariciamos.

Utilizaremos órdenes cortas, lo ideal son 1 o 2 sílabas. Y la paciencia y la tenacidad deben ser tus compañeros de fatigas. Cuando trabajemos en una orden no podemos permitirle ni un fallo, hay que seguir insistiendo, al cabo de una rato o al día siguiente, hasta que el animal la haya asimilado.

Hábitos de aseo

Lo primero que debemos enseñarle a nuestro perro es a hacer sus necesidades donde corresponda. A nadie le gusta, por mucho que quiera a su mascota, que esta se vaya haciendo “pipí” por ahí. Al principio, mientras no pueda salir a la calle, podemos iniciar el proceso en casa, con papeles de periódico. Habrá que elegir un rincón donde esparcir los periódicos y acercar hasta allí al cachorro después de cada comida y al despertar por la mañana o de sus siestas.

Hay que mantener el rincón siempre con papeles limpios. El cachorro aprenderá enseguida a utilizarlos acudiendo a ellos con frecuencia. Premia efusivamente a tu perro en estas ocasiones. Cuando el perro esté preparado para salir a la calle puedes seguir el mismo método, sacarlo después de cada comida. Las primeras semanas, mientras el hábito de hacer las necesidades en la calle no esté bien adquirido, mantén el papel de periódico en casa y no te desanimes ante inevitables “escapes”, a menudo son debidos a la inmadurez de sus esfínteres. En estas situaciones, reprende al cachorro inmediatamente con un “NO”.

El cachorro mordedor

Morder es especialmente necesario para los cachorros, porque además de fortalecer sus encías, les permitirá, en el futuro, controlar la intensidad de su mordida. Por eso, debes ofrecerle a tu perro unos cuantos juguetes mordedores para que pueda satisfacer su necesidad de morder sin estropear cualquier mueble o sin hacer daño a nadie, si no lo haces, tus zapatos, ropas y objetos personales que encuentre a mano serán los que sufran las consecuencias.

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Si a pesar de todo descubres al perrito mordiendo algo que no debe, repréndelo inmediatamente, apártalo de la zona y ofrécele su mordedor. Por el contrario prémialo cuando utilice su juguete.

El cachorro ladrador

Otra de las conductas normales en el animal es la de ladrar cuando te ausentes.

Por mucha pena que te de, es importante que enseñes a tu perro a permanecer sólo en casa, de lo contrario, la situación se convertirá en insostenible, especialmente para los vecinos.

Empieza a dejarlo solo por pequeños espacios de tiempo. Las primeras veces simplemente tienes que salir de casa y apostarte tras la puerta a esperar a que tu perro empiece a ladrar. Cuando esto ocurra, espera unos minutos para gritarle enérgicamente ¡No No No!

Debes ir ampliando el tiempo de separación hasta conseguir que se quede tranquilo cuando no estés. El animal debe asociar que los ladridos sólo consiguen que tú te enfades.

Ordenes sencillas de obediencia:

Suponen la culminación del entrenamiento de tu mascota, especialistas aparte. Si consigues que atienda unas sencillas ordenes, vuestra convivencia será más fácil tanto para él como para ti. Entre las más importantes se encuentras aquellas que están relacionadas con que tu perro acepte las pautas que le marcas durante el paseo con la correa. Es importante que el cachorro asocie rápidamente la correa con el paseo. Mientras paseáis, es del todo normal que el perro vaya pegando tirones, quedándose atrás o adelantándose. Esto se puede convertir en una tortura para ambos si no se le pone remedio. En estos casos, lo más acertado es regañarle diciéndole “Quieto” enérgicamente a la vez que lo atraes hacia ti. Con el tiempo aprenderá a caminar tranquilamente a tu lado mientras paseáis.

Ven aquí

Es la orden por excelencia y la que más necesidad tenemos de que entienda nuestro cachorro. Para que aprenda a venir cuando le llamas, lo más aconsejable es llamarlo por su nombre seguido de un “Aquí”, con el perro aún atado, mientras tiramos de la correa para aproximarlo a nuestro lado.

Será necesario que insistamos en la orden aunque sin cansar excesivamente al perro, hay que dejar intervalos de tiempo antes de empezar de nuevo y premiarlo tras cada tirón para reforzar la orden.

Esta orden debes transmitirla de forma enérgica pero relajada, el animal debe interpretarla de forma positiva para que sea efectiva.

Siéntate

El “Siéntate” o “Sit” lo suelen aprender enseguida y es una de las órdenes más vistosas.

Hay varias fórmulas de aprendizaje, una de ellas consiste en colocar frente a ti a tu perro, presionar sus cuartos traseros a la vez que le dices “Sit”. No le permitas que se tumbe, enderézalo y vuelve a insistir. Prémialo cada vez que responda correctamente a la orden. Después de que tu perro aprenda a sentarse, sigue el mismo método para que se tumbe.

Las claves

Es muy importante que premiemos al animal cada vez que se quede quieto, nos acercaremos a él para ofrecerle su premio, en ningún caso el perro debe acudir a nosotros para recogerlo.Recuerda que el adiestramiento de un perro no es una tarea rápida, los logros se van consiguiendo con paciencia y constancia.

Jamás utilices la violencia, el daño físico, además de cruel, es totalmente contraproducente. La autoridad puedes demostrarla utilizando un tono alto y contundente cuando transmites las órdenes para que el animal las diferencie de la tonalidad relajada que utilizas para felicitarlo.

Con el tiempo conseguirás un perro del que te sentirás orgulloso. Será obediente, sociable y fiable, tanto para ti como para el resto de personas con las que se relacione.

Enlaces y bibliografía recomendadas:
Schwartz, Charlotte: Adiestramiento del cachorro: Editorial Hispano Europea, 2004
Pugnotti, Gino: El cachorro: su cría, educación y adiestramiento; Editorial De Vecchi, 1975
Stella Smyth, Sally Bergh- Roose: Adiestramiento de perros: Un curso de adiestramiento de diez semanas

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