Aprende a reconocer un billete falso

Aunque cada día resulta más difícil falsificar el dinero, aún se sigue haciendo y, según en qué circunstancias, es muy complicado detectarlo. Sin embargo, hay unas determinadas características en que podemos fijarnos para reconocer la autenticidad de un billete. Aquí las explicamos.

A pesar de que los billetes se hacen cada día más perfectos y difíciles de falsificar, aún continúan circulando gran cantidad de ellos que, aunque no son verdaderos, engañarían por la calidad de la imitación al más avezado de los expertos en este tema.

Y todos podemos ser víctimas de tal fraude. Al recibir una vuelta de un pago, quién nos la da puede, sin darse cuenta, estar proporcionándonos un billete falso. O incluso -lo que es más increíble- al sacar dinero del banco, pueden darnos una falsificación.

Foto de unos billetes del euro

Los billetes del euro se encuentran entre los más difíciles de falsificar

Sin embargo, hay una serie de rasgos que permiten reconocer la autenticidad o no de ellos. En primer lugar, casi todas las falsificaciones utilizan una textura de papel más corriente que los verdaderos. Por tanto, al tacto, se puede apreciar que un billete es falso. En caso de duda, podemos tocar a la vez uno auténtico y el que nos ofrece dudas. Así no nos equivocaremos.

Algo similar sucede con la tinta. La de las falsificaciones suele ser de peor calidad y, por ello, el billete te decolora más rápidamente con el uso. Por tanto, si vemos uno que aparenta ser reciente y su color está caído, debemos desconfiar.

Sin embargo, la mejor prueba de autenticidad es la banda metálica que el billete suele llevar -así ocurre con el euro, por ejemplo- y se aprecia al ponerlo al trasluz. Se trata de una tira que atraviesa el papel de arriba abajo y que es casi imposible de falsificar. Igualmente, como prueba de autenticidad, algunos billetes cambian de color según la posición en que los situemos. Los falsos no tienen este efecto.

Otra opción para comprobar si es verdadero es el relieve. Algunos billetes traen unas marcas que sobresalen con objeto de que las personas invidentes puedan reconocerlos. Las falsificaciones casi nunca reparan en este detalle.

También podemos fijarnos en las letras pequeñas que suelen aparecer en un extremo del billete y que indican el banco que lo ha emitido. Esta anotación suele ser tan pequeña que resulta difícil falsificarla bien. Por ello, en este detalle es fácil reconocer la autenticidad del papel.

Por último, existen unas pequeñas linternas que emiten una luz púrpura o violácea que comenzaron a utilizarse en algunos cajeros electrónicos pero ya se encuentran a disposición del público en general. No son infalibles pero hacen que los detalles del billete te aprecien con más claridad.

Estos son algunos recursos para asegurarnos de que nos dan un billete verdadero pero, según en que situaciones, probablemente no nos daremos cuenta de que nos han colado uno falso. Es inevitable.

Fuente: Wikihow.

Foto: Billetes del euro: Eric Caballero en Flickr.

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