Pautas a seguir para un baño veraniego sin sobresaltos

Todos los veranos se producen accidentes en ríos, piscinas o mares. Pero, si seguimos unas pequeñas pautas, podremos evitarlos. Así, controlar muy bien a los niños, esperar los tiempos de digestión, asegurarnos de la profundidad del lugar donde vamos a bañarnos antes de lanzarnos a él o tener cuidado con la vegetación de los ríos y lagunas para no quedarnos enredados.

Desgraciadamente, todos los veranos aparecen noticias acerca de accidentes veraniegos en piscinas, ríos o mares. Los cortes de digestión, ahogamientos o traumatismos son más frecuentes de lo deseado. Y es una pena que lo que podría ser un plácido día de playa acabe mal.

Por ello, brindamos unos sencillos consejos que nos ayudarán a evitar estos problemas permitiéndonos disfrutar de un verano de descanso y diversión que, a buen seguro, nos hemos merecido.

Foto de un niño bañándose

Los niños, en el agua, deben estar constantemente controlados

En primer lugar, quiénes vayan a playas o piscinas con niños deben extremar las precauciones. Un niño puede ahogarse en unos pocos segundos sin que nadie se dé cuenta. Además, como es natural, juegan con el agua, salen y entran lanzándose de golpe a ella y se gastan bromas. Por eso, si tenemos niños pequeños, no debemos perderlos ni un momento de vista.

Otra precaución muy importante, sobre todo en ríos o mares, es asegurarse de la profundidad del agua antes de lanzarse a ella. De lo contrario, corremos el riesgo de que ésta sea escasa y nos golpeemos la cabeza o la espalda contra el fondo. No hace falta decir las consecuencias que un accidente de este tipo puede tener.


En este sentido, si se trata de ríos, también conviene comprobar la vegetación del fondo para evitar quedarse enredado en ella y no poder salir. Y, del mismo modo –en las piscinas- procurar no acercarse a los desagües, que pueden ejercer una fuerza de succión sobre nosotros.

Para evitar todos estos problemas, lo mejor es bañarse sólo en zonas específicamente autorizadas para ello. Por fortuna, tanto mares como ríos cada vez poseen una mejor señalización en este aspecto.

Otro grave peligro para los bañistas son los cortes de digestión. Para evitarlos, es importante respetar los tiempos de digestión y, además, nunca entrar abruptamente en el agua, sino ir haciéndolo poco a poco para facilitar la aclimatación térmica de nuestro cuerpo a la nueva temperatura.

Foto de una laguna

Cuidado con la profundidad y la vegetación de ríos y lagunas

Igualmente, debemos evitar bañarnos inmediatamente después de haber estado mucho tiempo expuestos al Sol o de haber realizado ejercicios físicos intensos. Y, por supuesto, nada de alcohol antes del baño.

También las insolaciones y quemaduras constituyen un peligro, ya que acostumbramos a pensar que, dentro del agua, el Sol no nos afecta. Ello es falso, sus rayos pueden penetrar hasta un metro de profundidad en aguas claras. Por eso, aunque sólo vayamos a bañarnos, debemos utilizar cremas de protección solar.

Como vemos, son solamente algunas pequeñas pautas, muy fáciles de seguir, y que nos permitirán pasar unas vacaciones sin sobresaltos importantes.

Fuente: El Periódico de la Farmacia.

Fotos: Niño bañándose: Claudia 56 en Arte y fotografía | Laguna: Francisco Manuel en Arte y fotografía.

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