Las claves de las alergias

Llega la primavera y con ella los picores de ojos, los estornudos involuntarios, el lagrimeo, el picor de nariz… Entonces, puede que tengas una alergia.

Llega la primavera y con ella los picores de ojos, los estornudos involuntarios, el lagrimeo, el picor de nariz… Entonces, puede que tengas una alergia. De hecho, en los últimos años, Las alergias se han multiplicado y todo parece indicar que esta primavera será especialmente dura. Los expertos presagian una primavera especialmente complicada como consecuencia de las lluvias registradas en diciembre, enero y febrero, que favorecen una polinización intensa.

En este sentido, es posible que las concentraciones acumuladas de polen de gramíneas puedan rondar los 5.000 granos por metro cúbico de aire, índice que casi triplicaría los datos registrados en 2009. Y esto podría hacer que muchas personas manifestasen su alergia por primera vez este año.

Las alergias son una reacción anormal del sistema inmunitario a sustancias que son inofensivas para “la mayoría” de la gente. Y decimos “la mayoría” porque el problema de las personas alérgicas es que su sistema inmunitario percibe equivocadamente esa sustancia como nociva para su cuerpo y en un intento por proteger a tu cuerpo contra ese algo que percibe como una amenaza, y que médicamente se denomina alérgeno, produce anticuerpos IgE que lo atacan. A su vez, estos anticuerpos hacen que determinadas células del cuerpo liberen ciertas sustancias químicas al torrente sanguíneo, como histamina. Es esta sustancia la que está detrás de todos los molestos síntomas a los que da lugar una alergia. Y tu cuerpo hará lo mismo cada vez que perciba esa sustancia en el ambiente. De ahí lo molesto de las alergias y su duración más o menos prolongada en función de cómo sea la exposición a esa sustancia.

Aunque la mayoría de las reacciones alérgicas son leves y producen síntomas parecidos a los del catarro, como el moqueo de la nariz o el picor de ojos, también hay ocasiones en los que una alergia puede generar complicaciones más graves como el asma o un shock anafiláctico.

Probablemente todos hemos oído hablar alguna vez que una persona ha muerto como consecuencia de una picadura de avispa, por ser alérgico o que si un alérgico a un determinado tipo de alimento lo ingiere sin darse cuanta puede terminar en el hospital. Aunque , afortunadamente, este tipo de finales solo se producen en los casos de alergia más extrema, para nada son fruto de la imaginación o la exageración.

Cuando sufrimos un shock anafiláctico grave, la reacción alérgica empieza a manifestarse a los pocos minutos de entrar en contacto con la sustancia que la ha provocado y, desafortunadamente nuestro organismo reacciona de manera exagerada ante aquello que ha detectado como una amenaza y produce muchos más anticuerpos de los necesarios.

Como consecuencia de ello, nuestro organismo libera más histamina a la que se pueden unir otras moléculas como las prostaglandinas y otros derivados del metabolismo del ácido araquidónico, que son las que dan lugar a los síntomas más graves como el broncoespasmo (incapacidad para respirar) o incluso el fallo cardíaco.

Afortunadamente, como decimos, este tipo de reacciones tan severas no son frecuentes y además remiten si son tratadas de una manera rápida. En este sentido, lo más eficaz es el tratamiento con adrenalina por vía intramuscular o intravenosa, por lo que las personas que conocen que determinadas sustancias, como el veneno de una picadura de avispa, les puede generar este tipo de reacción, siempre deben llevar un ampolla de adrenalina cuando tengan riesgo de exponerse de forma involuntaria a esta sustancia.

¿A qué suele ser alérgica la gente?

Algunos de los alérgenos más habituales son:

Partículas transportadas por el aire. Son los alérgenos por excelencia, los primeros en todos los rankings y también los más conocidos. Algunos ejemplos de partículas transportadas por el aire que pueden desencadenar reacciones alérgicas son los ácaros del polvo (los bichitos diminutos que viven en el polvo doméstico); las esporas del moho; la caspa de los animales domésticos (las escamas de piel seca con saliva seca procedentes de tus mascotas); y el polen.

Alimentos. Aunque parezca difícil de creer, los bebés son los que tiene un mayor número de alergias alimentarias que, en muchos casos, desaparecen cuando el sistema inmune del pequeño va madurando al estar en contacto con el ambiente. Y es que , no hemos de perder de vista que , al nacer , salimos a un mundo cargado de sustancias y microbios desde la burbuja de protección que es el vientre materno.

No obstante también es cierto que algunas de las alergias pueden no desaparecer y por ello, las alergias a los alimentos se encuentran entre las más frecuentes, aunque también suelen ser las que presentan unas manifestaciones menos graves, que de hecho no suelen ir más allá síntomas molestos, como erupciones cutáneas asociadas a picor, congestión nasal y diarrea. La leche y los derivados lácteos, los huevos, el trigo, la soja, los cacahuetes, las nueces y el marisco son los reyes de la escala de los alimentos que más alergias producen.

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Picaduras y mordeduras de insectos. El veneno de las picaduras y mordeduras de algunos insectos provoca reacciones alérgicas en mucha gente. A diferencia de lo que sucede con las alergias alimentarias, las reacciones de este tipo sí suelen ser graves y derivar en una reacción anafiláctica.

Medicamentos.

Sustancias químicas. Algunos productos de belleza y algunos detergentes para la ropa provocan en algunas personas erupciones asociadas a picor (ronchas). Esto suele obedecer a que estas personas son alérgicas a los componentes químicos de tales productos. Los tintes, los productos de limpieza de uso doméstico y los pesticidas utilizados para tratar las plantas pueden provocar reacciones alérgicas en algunas personas.

Las pruebas de la alergia: el momento del diagnóstico.

Casi con total seguridad habrás escuchado a alguien quejarse de los increíblemente molestas que resultan las pruebas de la alergia. Y es que, aunque pueda parecer un método bastante rudimentario, la única manera que tienen los especialistas de detectar si tienes alergia o no a una sustancia y a cuál es exponerte a ella.

De ahí que los análisis de sangre y las denominadas pruebas dérmicas, en las que el alergólogo te somete a pequeños pinchazos en el brazo y los expone a aquellas sustancias susceptibles de provocarte alergia para ver cómo reacciona tu organismo.

I've never noticed myself having a nut allergy before, but after eating some mixed nuts at work, this was the result

Flickr.com

Una vez localizado el alérgeno, desafortunadamente, la única solución para no padecer sus efectos es intentar mantenerse alejado de las sustancias que las provocan (lo que se conoce como evitación). Algunas alergias también se pueden tratar con medicamentos administrados por vía oral (por la boca) o en forma de inyecciones.

Algunos remedios caseros contra la alergia

Aunque, como hemos dicho, el único remedio eficaz contra la alergia es no exponerse a las sustancias que la provocan, hay una serie de remedos caseros que nos pueden ayudar a sobrellevar los síntomas de un modo más liviano.A continuación, reflejamos algunos de ellos:

Huevo de codorniz: pese a que no suena nada apetecible, el huevo de codorniz se puede convertir en un aliado fundamental para los alérgicos ya que actúan como un potente antihistamínico. Los expertos recomiendan consumirlos durante el desayuno para potenciar su efecto desde primera hora de la mañana.

Otra de las recomendaciones a los alérgicos es que ingieran alimentos que contengan capsaicina ponente activo de los alimentos picantes, por ejemplo los pimientos del piquillo). Y es que, este compuesto químico tiene un efecto muco secretor que favorece que nuestro organismo deseche con más rapidez lo que está provocando la alergia.

Si tu problema son las erupciones cutáneas, la cocción de flor de saúco puede ayudarte a hacer frente a los picores, enrojecimientos e inflamaciones de la piel. Para ello, hervimos ½ litro de agua y nada más sacarla del fuego añadimos 3 cucharadas de flor de saúco y la dejamos reposar durante 1 minuto. Se pueden tomar los vapores de esta infusión, que alivian la congestión nasal, pero sobre todo se debe aplicar, aún caliente, con un algodón humedecido sobre las áreas de la piel donde han salido los picores de la alergia y la irritación desaparecerá al instante. Mezclar 1 taza de salvado en un litro de agua y aplicar esta preparación sobre el área donde se encuentra la alergia cutánea es otra posibilidad si los picores son tu problema.

Otro curiosos remedio contra los síntomas de la alergia consiste en elaborar un jugo con 4 cucharadas de vinagre, 1 vaso de agua, un chorro de zumo de rabanitos y un chorrito de limón. Un vaso al día de este preparado durante una semana y notarás la mejoría si eres alérgico al polen.

Y finalmente, uno de los remedios naturales más efectivos contra la alergia: las infusiones de equinacea. Consigue un poco de esta planta en una herboristería y prepara infusiones de la manera clásica. 15 minutos de hervor, 5 minutos de reposo, cuela el preparado y tómalo tres veces al día. Verás lo bien que funciona para varios tipos de alergia.

Enlaces y bibliografía recomendada:

M. Eric Gershwin, Stanley M. Naguwa: Alergia e inmunología. Serie Secretos, editorial Elsevier. Madrid 2005

Cennelier, Marc: La alergia y la homeopatía. Colección Homeopatía Series. Editorial Paidotribo, 1999

Colectivo De Medicina Natural, Gary McLain. La curación natural del asma y las alergias, Series Alternativas. Ediciones Robinbook, Barcelona 1997

Página web con información diversa sobre la alergia en español:http://www.laalergia.com/

Noticias sobre el mundo de la alergología: http://www.salud.com/alergias.asp

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