Cómo tomar fotografías de verano

Consigue las mejores capturas durante tus vacaciones de verano.

Con la llegada del verano, llega también la época de vacaciones familiares ya que el receso escolar permite a las familias tomarse unos días para disfrutar de la playa o las montañas, relajarse y, por supuesto, tomar fotografías para capturar momentos mágicos, paisajes maravillosos, la naturaleza y acontecimientos especiales.

Si quieres tomar excelentes fotografías durante tus vacaciones no necesitas un increíble equipo fotográfico, simplemente unos trucos y técnicas para hacer las mejores capturas, aprovechar la luz y componer utilizando todos los elementos de una fotografía paisajística o de retrato.

  • Evita la luz fuerte

La luz del sol demasiado brillante lava todo y sin duda el verano trae su cuota justa de los problemas de luz para el fotógrafo, con sus días soleados muy brillantes, especialmente si hay agua o superficies donde la luz solar rebota.

La luz del sol del mediodía echa a perder las fotos al aire libre pero es un buen momento para visitar museos o galerías y hacer capturas en los interiores, al resguardo del brillo solar. Si puedes elegir los horarios en que sacar las fotografías al aire libre, ten en cuenta que los mejores tiempos para ello son la mañana temprano o al final de la tarde y la noche, cuando la luz es más suave y las sombras menos duras.

La luz de la mañana que aparece justo después del amanecer lleva muchos tonos cálidos, pero los sujetos iluminados indirectamente, aparecerá en azul porque la luz es débil. Este puede ser un bonito efecto si quieres destacar un primer plano aunque puede no lucir de lo mejor si lo que capturas es un paisaje de múltiple composición.

Para compensar los tonos de la iluminación siempre puedes emplear filtros adecuados para aprovechar mejor la luz.

  • Prueba distintos horarios:

Si lo que quieres fotografiar es un objeto o persona que puedes enfocar en diversos horarios del día, aprovecha esta oportunidad. Selecciona tu escena, compone tu fotografía y vuelve a realizarla en diferentes momentos del día para jugar con las sombras y las diferentes luces.

Podrás notar que la fotografía se ve en diferentes colores e intensidades dependiendo sólamente de la luz solar y sin que hagas ajustes en la cámara. Practicar un poco te dará una buena idea de la mejor luz para esas tomas que quieres de tus hijos o de los paisajes que quieres capturar.

  1. Ten en cuenta que la luz fuerte y directa crea sombras cortas. Se presenta en horas del mediodía y sirven para resaltar objetos grandes o texturas cuyas superficies quieres que se vean tal cual son: tallados, objetos con curvas, etc.
  2. Por otro lado, la luz solar difusa, del amanecer o el atardecer te permitirá relucir los colores originales de los objetos y es especial para las flores.
  3. Al anochecer, cuando la luz comienza a desaparecer, las fotografías de exposición prolongada pueden ayudarte a conseguir una toma mágica con objetos en movimiento como el agua, el tráfico o personas caminando.
  • Aprovecha los colores brillantes:

El verano y la primavera son épocas de colores vivos, brillantes y debes aprovecharlos para que las tomas reflejen la mejor sensación de la temporada posible. El mejor momento para maximizar el color de los objetos que aparecerán en tu foto es por la mañana temprano o a última hora de la tarde. Si el sol es muy brillante, las fotografías saldrán quemadas, muy brillantes. Si no puedes evitar el horario del mediodía emplea algún tipo de filtro en la cámara como un polarizador.

Un día nublado puede ser tu mejor aliado para la fotografía perfecta pues los efectos de iluminación que puedes conseguir te permitirá tener claridad pero sin el brillo directo del sol.

  • Usa el Fash:

Incluso en tus fotografías de día, usar el flash puede ser una muy buena idea pues ayudará a borrar las sombras causadas por la luz directa del sol. Eso sí, el efecto del flash no servirá para un paisaje pero sí para un retrato.

  • Cuenta una historia:

Si quieres hacer una fotografía memorable, nada mejor que en la misma se narre una historia. Los niños divirtiéndose al sol o practicando algún deporte pueden ser los mejores recuerdos en vez de retratos en la playa o en la montaña con el paisaje de fondo. Si la fotografía es capaz de contar lo que está sucediendo o lo que están haciendo en ese momento y lugar, tienes una fotografía memorable.

  • Captura la naturalidad:

Un montón de fotografías posadas pueden sentirse idénticas sin importar si estás delante de la muralla china, una playa de Jamaica o el jardín de tu casa. Especialmente si capturas un primer plano con una sonrisa a la misma persona.

Además de que puedes fastidiar a tu modelo de pedirle muchas sonrisas al día para retratos, tendrás una imagen más natural si haces la captura adecuada a las personas cuando están sonriendo naturalmente, divirtiéndose sin posar para la fotografía. con espontaneidad.

Para este tipo de composiciones tendrás que estar al “acecho” de la toma, saber esperar y armarte de paciencia especialmente si quieres capturar niños que suelen ser más inquietos que los adultos y escaparse de tus tomas si no los sigues con cuidado usando el objetivo.

Fotografía:  Stewart Black en Flickr

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