¿Qué es exactamente el amor platónico?

El término fue utilizado por primera vez por el filósofo Platón

amor

Todos, en algún momento de nuestra vida, nos hemos enamorado de alguien con el que sabíamos que, por diversos motivos, nunca sucedería nada. En otras palabras, un amor platónico. Un amor imposible que nos ha traído dolores de cabeza pero con el que, desde el primer momento, mal que nos pese, estaba claro que un idilio no iba a prosperar.

Y no es nada extraño, sucede desde tiempos inmemorables. Prueba de ello, es que el concepto deriva del filósofo griego Platón, nacido en el 427 antes de Cristo. De entre los múltiples pensamientos que nos dejó como legado uno de los grandes padres de la filosofía, el amor constituye uno de los grandes temas de su estudio.

Él mismo fue quien acuñó por primera vez, en su obra “El banquete”, el término Andrógina. Se trata de un ser especial cuyo cuerpo podía ser masculino, femenino o mitad masculino y femenino y al revés. Estos extraños cuerpos se formaron a causa de un castigo de Zeus. Según cuenta la leyenda, diversas personas intentaron entrar en el Monte Olimpo– en donde residían los dioses- y Zeus, como castigo, les lanzó un rayo que les partió a todos en dos.

Desde entonces, todos los hombres pasan su vida encontrando su otra mitad– también de aquí se deriva lo de “buscar la media naranja”. Asimismo, según esta teoría, se da también cabida a todos los tipos de amor desde la antigüedad, tanto relaciones heterosexuales como homosexuales. Aquí cabe recordar que la injusta persecución a homosexuales durante bastantes siglos vino derivada de las premisas del cristianismo, de las que todavía falta camino por recorrer para dejarlas absolutamente de lado.

Pero continuando con la búsqueda de nuestra alma gemela, Platón aseguraba que cada uno de nosotros “no es más que una mitad de ser humano, que ha sido separada de su todo como se divide una hoja en dos”.

Además de ello, el filósofo también afirmaba que el amor de verdad es aquel que se siente por la sabiduría, por lo que amar en profundidad a alguien debía comportar, obligatoriamente conocerla y saber acerca de esta persona. Consecuentemente, más importante y decisivo que la imagen y belleza exterior, lo es la belleza espiritual, el alma. Unos conceptos que poco tienen que ver con la idea de amor platónico que tenemos hoy en día, que suele ser mucho más superficial. Pero nunca está de más conocer sus orígenes y ser conscientes de que, al fin y al cabo, el interior de una persona es mucho más importante e inmutable.

Foto: freakysita

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