Los dolores de cabeza

En esta entrada conoceremos cómo se dan los dolores de cabeza, sus posibles causas y cómo aliviarlos.

El dolor de cabeza es molesto y constituye un misterio de la ciencia. La inmensa mayoría de las personas los conoce muy bien pues casi todos han sentido alguna vez esa presión y esos pinchazos en el cráneo que nos dejan en muy mal estado. Parece ser que más del 95 % de la sociedad occidental han padecido alguna vez cualquiera de los diversos tipos de dolor de cabeza. Como promedio, los médicos dicen que el hombre occidental padece 12 dolores de cabeza al año. Los dolores de cabeza están muchas veces relacionados con el alcohol, sobre todo con algo que está en el vino rojo. También han sido atribuidos al queso y al glutamato monosódico, al chocolate y a las carnes cocinadas al humo o procesados con abundancia de nitritos. Incluso un bajo nivel de azúcar en sangre puede producir dolor de cabeza. La actividad física también puede producir dolor de cabeza, cuando esta provoca algún tipo de tensión sobre la zona de los hombros, el trapecio y el cuello o ciertos cambios vasculares ocurridos durante algún esfuerzo. En ese caso, un masaje sobre los temporales o frontales puede aliviar la tensión.

Imagen tomada de Flickr por rap kaucasico srn company

Este tipo de tensión suele ser fruto del trabajo o actividad donde asumimos una postura mecánica incorrecta, como los trabajadores que se pasan buen aparte del día sujetando el teléfono con los hombros y el cuello al tiempo que van escribiendo en el ordenador o el dibujante que está mucho tiempo encorvado sobre la mesa. El dolor de cabeza proviene de los nervios en los músculos y las venas de la cabeza. La dilatación de las venas produce el dolor y el incremento del fluido aumenta la presión sobre los nervios.



Se ha teorizado que los nervios estimulados por el exceso de fluidos pueden producir estiramiento arterial mecánico y un incremento del envío de ciertos elementos químicos inflamatorios hacia los nervios, nervios que suelen recibir sedación de la serotonina, un neurotransmisor. Los médicos creen que las personas proclives a padecer dolores de cabeza pueden carecer de suficientes niveles de serotonina o quizá producirla pero sin encontrar respuesta en los receptores celulares. Las evidencias anecdóticas demuestran que los pacientes con déficit conocido de serotonina, que padecen insomnio y depresión, suelen tener más dolores de cabeza.

Las mujeres también tienen más dolores de cabeza y el estrógeno puede desequilibrar los niveles de serotonina. Curiosamente, los dolores de cabeza producidos por el stress suelen atacar cuando este ya no nos molesta. El stress mental puede constreñir y dar rigidez a los músculos. Cuando el stress se acaba, las venas se dilatan y es el momento en que aparecen los dolores de cabeza. Las buenas noticias que estos tipos de dolores de cabeza pueden evitarse en base a masajes, relajación, analgésicos, modificaciones en la postura y el sueño adecuado. Caso distinto es el de las llamadas migrañas que son la forma más común de los dolores de cabeza crónicos. Suelen afectar a las mujeres en una proporción doble que a los hombres. Suelen molestar más en una parte de la cabeza y llegar a ser tan severas que produzcan náuseas, debilidad corporal, problemas de lenguaje, embotamiento y pérdida completa de apetito. Pueden llegar a durar días y tienden a producirse en unidades familiares y todo hace indicar, por alguna misteriosa razón, que el día más proclive a ellas es el sábado. La teoría de la serotonina está aceptada normalmente como la causa de las migrañas.

Imagen tomada de Flickr por candelarita

Uno de los problemas con las migrañas es la medicina que se toma para paliarlas. Los analgésicos comunes hacen que el cerebro produzca menos endorfinas cada vez y, por lo tanto, se va perdiendo una de las mayores defensas contra los dolores de cabeza. Otros médicos utilizan técnicas de relajación y biorretroalimentación en donde los pacientes aprenden a imaginar escenarios donde desvían el flujo sanguíneo hacia partes del cuerpo alejadas de la cabeza, lo que produce una vasoconstricción y, por consiguiente, disminuye la gravedad de la migraña. En casos especiales, sobre todo de dolores de cabeza por tracción, la causa puede ser trastornos graves vasculares adyacentes al cerebro o la médula espinal. No se puede jugar con, por ejemplo, un aneurisma (inflamación de una pared de una vena o arteria) o meningitis (inflamación de las membranas del cerebro). Aunque es muy probable que no sean esas las causas, se debe comprobar inmediatamente con el médico si es que el dolor de cabeza es persistente y no remite con ninguna técnica ni medicamento.

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