El cáncer, prevención y algo más Segunda Parte

En esta segunda entrega, veremos los mejores minerales y alimentos enteros en la lucha contra el cáncer en su fase preventiva

En la primera entrega, veíamos algunos aspectos importantes en la lucha contra el cáncer en su fase preventiva. Habíamos mencionado la importancia de la fibra y de los antioxidantes a partes iguales en esta lucha. Ahora veremos la importancia de los minerales y de los alimentos enteros en este mismo proceso. Por ejemplo, el mineral selenio, trabaja estimulando a una enzima antioxidante importante. Al hacerlo, el nutriente ayuda a evitar diversos tipos de cánceres, incluyendo el de piel, el de hígado, el de colon y el de seno. Varios estudios, muestran que aumentar la ingesta de calcio puede ayudar a prevenir los cánceres de colon al unirse a los cancerígenos en el intestino y desactivarlos. El calcio también se une a la grasa en el intestino y acelera su expulsión del cuerpo. El hierro se necesita para tener un funcionamiento adecuado del sistema inmunológico, el que es extremadamente importante para mantener una defensa óptima en contra de cualquier cáncer, pero en cantidades importantes puede actuar como un pro oxidante, que aumenta la producción de los peligrosos radicales libres. La ingestión generosa de otros nutrientes antioxidantes, incluyendo los bioflavonoides, parece ayudar a prevenir esta reacción.

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Imagen tomada de Flickr por ceroes3

El zinc es otro mineral que puede promover o prevenir el cáncer, dependiendo de la dosis. En dosis grandes, aumenta la incidencia de tumores en animales, pero al igual que el hierro, se necesita cierta cantidad para el funcionamiento adecuado de las células inmunológicas, lo que ayuda a prevenir el cáncer. Se dice que 15 miligramos al día de zinc son suficientes para un adecuado funcionamiento del organismo. Para hablar de los alimentos enteros que nos traen beneficios, podemos citar al ajo que contiene varios compuestos de azufre que protegen mucho contra el cáncer. Un componente en el ajo, el disulfido dialil, es más potente que algunos medicamentos quimioterapéuticos que destruyen las células cancerígenas. Otro ingrediente, la alcina, evita que las células de leucemia aprovechen a los aminoácidos.



El ajo también inhibe varios cancerígenos y estimula a la enzima glutatione-s-transferasa, que se correlaciona con una inhibición de 70 % de los cánceres inducidos por agentes cancerígenos. Entre los vegetales, tenemos los pertenecientes a l grupo de las crucíferas, como el brócoli, la coliflor y la col de Bruselas que son una fuente inmensa de compuestos anticancerígenos, entre los que se incluyen diversos isotiocinatos y glucobrasicinos.

Una sustancia descubierta en el brócoli llamada sulforafane, ha sido descrita como el agente protector contra el cáncer más poderoso que se haya descubierto en una fuente natural. Funciona estimulando alas enzimas protectoras fase-s que ayudan al cuerpo a desintoxicar a muchos cancerígenos a través de una acción antioxidante muy potente. Otra sustancia presente en el brócoli es el llamado índolo-3-carbinol y funciona estimulando la actividad e una enzima que convierte al estrógeno activo en una forma inactiva, lo que tiene el efecto de evitar diversos cánceres femeninos estimulados por los estrógenos, incluyendo el cáncer de seno. En las plantas como los frijoles, el arroz y las papas, se encuentran los inhibidores de la proteasa que evitan el cáncer y pueden incluso provocar que células en las que se ha iniciado el proceso, regresen a la normalidad. Estas sustancias pueden inhibir la actividad de los oncogenes, genes que promueven el cáncer en el cuerpo. Los productos de soya son ricos en varios compuestos anticancerígenos potenciales, incluyendo isoflavones, inhibidores de la proteasa, fitosteroles y saponinas. Los isoflavones son convertidos en el cuerpo en un compuesto tipo estrógeno que inhiben algunas hormonas pituitarias. Este efecto puede ayudar a prevenir el cáncer de seno.

Imagen tomada de Flickr por Renato Pira

Los fitosteroles disminuyen la incidencia de cáncer de colon, mientras que las saponinas mejoran la inmunidad e inhiben la síntesis de DNA en los tumores. Otro compuesto de la soya, el inositol hexfosfato, se asocia con minerales como el hierro y disminuye la producción de radicales libres que provocan estos metales en el cuerpo. El ya famoso te verde, también posee una sustancia llamada galato epigalocatecina que evita la formación de tumores en el hígado, pulmón, estomago, colon y piel. Estos estudios se han hecho en animales pero parecen ser muy alentadores. Entre las frutas tenemos las oleaginosas como las nueces del Brasil y las cítricas como las fresas que contienen ácido pelágico y que ayuda a evitar varios tipos de cáncer. Entre los vegetales rojos, podemos mencionar el tomate donde se encuentra el licopeno, un carotenoide similar al betacaroteno y que ha demostrado inhibir el cáncer de páncreas, uno de los más devastadores que se conocen. Entre las hierbas verdes, tenemos el perejil que contiene poliacetileno, el cual inhibe ciertas prostaglandinas y destruye a un cancerígeno muy común llamado benzopireno. Todos estos productos, provienen de la naturaleza y pueden ser una buena fuente para prevenir el cáncer en base a una dieta balanceada. No debemos espera a actuar cuando ya sea tarde.

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